La reconocible sequía de Hélder Postiga

El delantero portugués ha acumulado largos períodos de sequía a lo largo de su trayectoria


La Voz

Como ha ocurrido durante esta última década en el entorno deportivista, el fichaje de Hélder Postiga este verano generó expectación, dudas y también esperanza en la parroquia blanquiazul, deseosa y ávida de la llegada de un delantero centro que diese estabilidad a un puesto que desde la marcha de Diego Tristán en 2006 nadie ha podido adueñarse pese al vaivén de nombres que han circulado desde entonces.

El veterano delantero portugués llegó el último día del mercado estival, al igual que lo hizo el central Sidnei y el lateral diestro Juanfran. Una vez descartada la opción griega de Mitroglou, el conjunto blanquiazul rescató la opción de Hélder Postiga, descartado en el Valencia, donde llevaba un mes apartado junto al resto de descartes.

Once partidos y un gol después, las dudas sobre la figura de Hélder Postiga se han generalizado. Debutó en Eibar en la que fue la primera victoria del equipo en liga esta temporada y desde entonces ha tenido la confianza plena de Víctor Fernández, que lo ha alineado siempre que el ariete ha estado en condiciones de jugar.

Sin embargo las prestaciones goleadoras y de juego de Hélder han estado muy lejos de lo exigido por la afición deportivista. Llegó en baja forma, lento y sin chispa y con el paso de las jornadas y de los minutos el portugués ha seguido sin encontrar un óptimo estado de forma. Ha tenido detalles y destellos de buen delantero; su carácter batallador, su juego de espaldas y su brega han sido lo poco rescatable de un Postiga cuyo único gol llegó ante el Getafe en su sexto encuentro como blanquiazul. Sus discretas actuaciones se vieron más empeñadas con su absurda, a la par que injusta, expulsión en Córdoba, dejando al equipo con diez con setenta minutos por disputarse.

Estadísticas similares en su carrera

Lejos de ser un momento atípico en su carrera, lo cierto es que Hélder Postiga ya ha conocido situaciones muy similares en su extensa trayectoria, en la que incluso ha llegado a acumular números más discretos de los que está firmando en el Deportivo.

Pese a que debutó con el Oporto en la campaña 2001-2002 en Liga de Campeones, lo cierto es que su primer partido en un campeonato liguero lo disputó con el Tottenham Hotspur, en la Premier League, en la temporada 2003-2004. En Londres, Hélder Postiga tardó diecisiete partidos en anotar su primer gol en liga, lo hizo ante el Liverpool en la jornada 22 y sería el único tanto que anotaría esa temporada.

Ya de vuelta en Do Dragao, la temporada siguiente apenas jugaría dos partidos con el Oporto y en la campaña 2006-2007 firmaría uno de sus mejores años de su carrera, alcanzando la decena de goles en veinticuatro partidos con el gigante luso. Tras una discreta temporada en Grecia con el Panathinaikos, Hélder Postiga regresó a Portugal para firmar con el Sporting de Lisboa, anotando cinco goles en 21 partidos. En su segunda temporada en el José Alvalade, en la 2009-2010, volvió a sufrir en el plano anotador, marcando su primer y único tanto de la temporada en su decimonoveno partido con el club lisboeta, con un tanto contra el Vitoria Setúbal en la segunda mitad de la temporada.

Zaragoza, su oasis

Su llegada a la liga española con la camiseta del Real Zaragoza le sirvió a Hélder para firmar los mejores números de su carrera. Tras una primera temporada cerrada con 8 goles, el portugués explotó en la 2012-2013, en la que consiguió 14 goles en 37 partidos, unas cifras que no impidieron que el club aragonés bajase a segunda división junto al Deportivo y el Mallorca.

Tras un año para olvidar a caballo entre Valencia y Roma -militó en la Lazio los últimos seis meses del pasado curso, en los que no anotó en los cinco partidos disputados- su llegada al Deportivo parece ser una de las últimas oportunidades del delantero para mostrar sus cualidades a primer nivel. Pese a la paciencia y comprensión con la que siempre se ha caracterizado la afición deportivista, lo cierto es que el rendimiento de Postiga está siendo mucho menor del esperado y el delicado momento deportivo que vive el equipo obliga a buscar medidas y soluciones. Hélder, como tantos otros, tiene la oportunidad ante el Elche de dar un paso adelante en estos momentos de dificultad y eso pasa por empezar a ganarse a una afición deseosa de agarrarse a cualquier atisbo de esperanza que se genere sobre el verde.

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