La «espina» que se sacó Fabricio en el Deportivo

El portero canario, feliz por volver a jugar en Primera con el Dépor después de la pelea Aouate-Munúa


Fabricio Agosto, portero del Deportivo, ha confesado que se ha quitado «una espina» al haber vuelto a jugar con el conjunto coruñés en Primera después del debut prematuro que tuvo en enero del 2008, cuando estaba en el filial y fue titular a las órdenes de Miguel Ángel Lotina a raíz de un enfrentamiento entre Munúa y Aouate.

«Supone quitarte una espina porque cuando jugué no me salieron bien las cosas. Entonces había un ambiente raro, el Dépor, que siempre había jugado Champions y UEFA, estaba en descenso y yo jugué por un conflicto. Aquello sí me cogió por sorpresa», comentó el cancerbero canario en rueda de prensa. Fabricio, que le arrebató la titularidad a Lux el pasado fin de semana ante el Valencia (3-0), reconoció que aquel episodio de la temporada 2007-08 y su debut ante el Villarreal tras la pelea entre el uruguayo Gustavo Munúa y el israelí Dudu Aouate en el vestuario de la ciudad deportiva de Abegondo, le «impactó un poco», aunque no le «sobrepasó».

«Pero aquello me ayudó a madurar. Las situaciones malas aquí y en otros clubes te ayudan», señaló el guardameta canario, que aquella temporada, en la que acababa de cumplir 20 años, jugó seis partidos con el Deportivo en Primera y acabó el curso en el filial. Después, desembarcó Dani Aranzubía en la plantilla, el Deportivo zanjó la crisis de los porteros con la marcha de Aouate al Mallorca, y Fabricio, al siguiente curso, también se buscó la vida fuera del conjunto coruñés. «Me fui buscando los minutos que aquí no iba a tener. Y ahora estoy muy contento de jugar en la máxima categoría con el Deportivo», manifestó.

Fabricio afirmó que, cuando su técnico, Víctor Fernández, le dijo el pasado sábado que iba a ser titular, se lo tomó con la «serenidad» que le caracteriza y la tranquilidad que le daba haber entrenado «bien». Su presencia en el once supuso la suplencia de Lux, al que elogió: «Es un pedazo de portero y lo demuestra en cada entrenamiento, es un guerrero, un gladiador, no ha bajado los brazos nunca y va a seguir dándolo todo», dijo. «El que decide es el entrenador y nosotros tenemos que estar todos unidos y ser una piña como hemos demostrado en las malas situaciones. El grupo es una de las piezas claves», aseguró.

Fabricio declaró que disfrutó «mucho» ante el Valencia y ensalzó el «despliegue, derroche y entrega» de sus compañeros de vestuario en un partido al que el Deportivo llegaba como colista y tras cuatro derrotas consecutivas. «Sabíamos que teníamos que dar un cambio de imagen porque nos había salido muy mal el partido en Sevilla. Sabíamos que lo podíamos hacer mucho mejor, por suerte fue así, estuvimos acertados, tuvimos esa pizca de fortuna que nos había faltado y el trabajo de los compañeros fue impresionante», comentó.

El jugador canario afirmó que «la idea es seguir» ante el Espanyol el próximo domingo «el camino» que inició el Deportivo ante el Valencia. «El Espanyol es un equipo de nuestra Liga, tiene el mismo objetivo que nosotros, conseguir la salvación lo antes posible, va a ser un partido difícil y tenemos que agarrarnos a esa entrega, sacrificio, a ser un equipo», comentó.

Ante el Espanyol, el Deportivo se reencontrará con Sergio González, entrenador del conjunto catalán y que se mantiene como el quinto jugador con más partidos con el equipo coruñés en la máxima categoría del fútbol español. «Fue un gran jugador que hizo historia con este club y, a nivel personal, me alegro mucho de que haya cogido tan temprano el puesto de entrenador y, sobre todo, en Primera. Como futbolista ya se le veía que apuntaba maneras de entrenador y que leía muy bien los partidos», dijo Fabricio.

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