El Deportivo consuma su ascenso a Primera división tras ganar al Jaén

Miguel Piñeiro Rodríguez
Miguel Piñeiro LA VOZ / REDACCIÓN

TORRE DE MARATHÓN

PACO RODRIGUEZ

Un gol de Marchena da la victoria al Dépor y pone fin a la agonía del equipo coruñés en las últimas semanas

01 jun 2014 . Actualizado a las 20:00 h.

El Deportivo recupera su sitio. En Primera, como corresponde a uno de los contados campeones de Liga. Riazor esperaba la fiesta y el equipo coruñés no se la negó. Después de un último mes y medio de sufrimiento, el Dépor rompió su racha de cinco partidos sin ganar cuando más importaba. Sin mirar a otros campos, sin esperar al más apremiado Jaén, los blanquiazules salieron a por el gol que les tranquilizase y lo consiguieron. Marchena tomó el relevo de Xisco como héroe del ascenso con un gol a la media hora que el Deportivo supo gestionar en el resto del partido. Sin grandes aprietos y sin demasiados alardes en el partido final, el Dépor sentenció un retorno a Primera que se hizo de rogar en exceso pero que desembocó en la fiesta más necesaria en A Coruña.

La gloria del ascenso estaba en la mano del Deportivo, desde el minuto 1 equipo de Primera porque el empate que reinó en el marcador nada más escuchar el pitido inicial le valía. Salió al césped dispuesto a demostrar sus galones ante un Jaén que se jugaba la permanencia. el equipo andaluz reforzó su medio del campo prescindiendo del goleador Jona, alumno de Abegondo. La declaración de intenciones le salió mal al modesto Jaén, que vio cómo la presión en el aranque del Dépor le pasaba por encima. Con Sissoko forzando su lastimado pie, con Juan Carlos y Rabello apostando por el toque y la conducción, el equipo de Vázquez apretó como si la victoria fuese el único resultado plausible para volver a Primera. Le costó encontrar el último pase, pero acabó marcando gracias al opotunismo de Marchena.

No acusó la presión el equipo coruñes, espoleado por el ambiente de las grandes ocasiones en Riazor. Un campo a reventar, la esplanada exterior del feudo coruñés repleto horas antes y recibimiento por todo lo alto al autobús del equipo. Los jugadores de Vázquez no quisieron aguar la fiesta. Picados en su orgullo por cinco partidos sin ganar, Luisinho y Laure se desplegaron en ataque, Rabello y los dos Juanes se asociaron alegremente y sólo faltó que Ifrán tuviese una acción para rematar. El buen inicio de partido se estrellaba en los últimos 20 metros del Jaén. Paró René un par de tiros inocentes de Rabello y Sissoko. También detuvo de forma espectacular el más intencionado lanzamiento de falta de Ifrán, que olía a gol. Pero el porero del Jaén dejó la pelota muerta en área pequeña y el más listo fue Marchena, que empujó el 1-0.