Los kilómetros persiguen a Arizmendi

El jugador del Dépor busca en Madrid soluciones para su tendinitis y su problema en el ciático


A Coruña / La Voz

Las carreras de Javier Arizmendi le han llevado hasta Madrid. La cantidad de kilómetros que el jugador del Dépor acumula en sus piernas han derivado en un problema continuo al que el futbolista ha ido a buscar solución en su ciudad natal. Allí se ha visto esta semana con el doctor Jiménez, que fue médico del Getafe -club al que perteneció Arizmendi desde el 2010 hasta este verano, cuando recaló de nuevo en Riazor-.

En sus manos espera encontrar el atacante una solución para la tendinitis degenerativa y el problema que padece en el ciático. Percances que han traído de cabeza estos últimos meses tanto al atacante como a los galenos del conjunto blanquiazul, que lo han intentado todo para recuperar al futbolista. En A Coruña se le ha estudiado la espalda para descartar una hernia, como la que padeció Lopo en su momento, pero no se ha encontrado nada que ofrezca pistas sobre la solución más adecuada.

Así se ha optado por un tratamiento conservador que ha obligado al 11 blanquiazul a perderse varios encuentros, pero el jugador no acaba de arrancar. Entra y sale del listado de bajas. Lo cierto es que las molestias no le imposibilitan para ejercer su profesión y puede participar tanto en los partidos como en los entrenamientos, pero sí impiden que alcance el 100% y por eso Arizmendi está visiblemente preocupado últimamente. Una frustración que llegó a dejar clara ante los medios.

El fútbol del madrileño depende mucho de la zancada y la carrera, de aspectos puramente físicos. De ahí que ahora no tenga la confianza necesaria.

El ejemplo de Marchena

El gran problema estriba en el deterioro que sufre en los tendones. Arizmendi puede entrenar, pero no aguantar la exigencia. Por ese motivo resulta necesario adaptar los entrenamientos a las características físicas del atacante.

Idea similar a la que ha permitido recuperar a Marchena. Con el central, el Deportivo ha dado con la tecla y adapta el trabajo a sus características -es habitual que el futbolista andaluz se retire antes de tiempo de las sesiones en Abegondo para no forzar-, pero con Arizmendi no se ha logrado el mismo éxito hasta la fecha. Claro que Marchena se defiende mejor desde la técnica y la colocación, mientras que Arizmendi depende más del físico.

El caso de Rubén Castro

El problema del madrileño es muy parecido al de Rubén Castro, futbolista del Betis que perteneció varios años al Deportivo. El delantero verdiblanco se ha perdido los primeros meses del campeonato porque pasó por el quirófano para que pudieran recortarle un poco los tendones. En el caso de Arizmendi se trata de un jugador más veterano, que tardaría más en recuperarse, quizá media temporada, cuando solo tiene un año de contrato.

Lo cierto es que Fernando Vázquez siempre ha contado con el 11 cuando este ha estado disponible, aunque el propio atacante haya aclarado reiteradamente que apenas ha podido disputar partidos al 100% en lo que va de campaña. Una situación que casi no le ha permitido dar alegrías a la hinchada blanquiazul. Cuajó buenas actuaciones en las Palmas y en casa frente al Mallorca, pero aparte de eso, apenas ha destacado, entre actuaciones flojas y bajas por lesión.

Precisamente tras el duelo con los baleares (su exequipo), Arizmendi no ha podido volver a vestirse de corto debido a los problemas físicos. Ahora pretende aprovechar el parón navideño para buscar nuevos remedios en Madrid. La solución puede estar en casa.

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