Nélson Oliveira y una botella de vidrio ensombrecen el triunfo del Deportivo sobre el Espanyol

M. P. R.

TORRE DE MARATHÓN

marras

El comportamiento del luso y el objeto lanzado desde la grada, notas negativas del partido

20 may 2013 . Actualizado a las 00:51 h.

La victoria del Deportivo sobre el Espanyol mantiene vivas las opciones del equipo coruñés para la permanencia en Primera división. Pero hubo dos detalles que restaron brillantez a la victoria: el comportamiento de Nélson Oliveira y el objeto lanzado desde la grada hacia el árbitro.

El delantero luso sorprendió a todos cuando marcó el gol de la tranquilidad en el tiempo añadido del partido. Nélson Oliveira aprovechó un error del rival y definió con clase ante Cristian Álvarez, demostrando la calidad que atesora y que tan poco ha demostrado en su cesión esta temporada. Acto seguido, en vez de celebrar el gol, se encaró con la grada con gestos elocuentes de cabreo y se negó a festejar el tanto con sus compañeros. Las imágenes recogen como sus compatriotas Pizzi, Bruno Gama, Zé Castro y Silvio tratan de calmarlo. También Kaká, conocedor de la liga portuguesa. No hubo manera.

Nélson Oliveira recibió la bronca de Riazor, contento por el gol y muy enfadado con el futbolista portugués, que al final del partido huyó de la piña de sus compañeros. Ni los intentos de Andre Santos y Camuñas le frenaron. Las imágenes mostraron a Marchena, lesionado y vestido de calle, aplaudiendo de manera irónica al luso, y los compañeros tuvieron que sujetar a Germán Lux, que salía del banquillo disparado para encararse con Nélson.