Una anomalía en el Atlántico está frenando a los huracanes

Así es este curioso fenómeno localizado cerca de Cabo Verde


Redacción | La Voz

Muchas de las borrascas que afectan a Galicia nacen en Terranova. Después, los vientos del oeste se encargan de moverlas por el Atlántico norte hacia Europa. De la misma forma, las tormentas tropicales que acaban llegando como huracanes al Caribe y a Estados Unidos surgen en las aguas de Cabo Verde, frente a las costas de África. El proceso comienza con una ligera perturbación del aire que sale del continente africano y llega al océano empujada por los vientos alisios, que soplan del este al oeste. En la región tropical del Atlántico, el agua caliente alimenta la perturbación hasta convertirla en una tormenta. En ese primer estado, la criatura atmosférica es muy delicada y cualquier imprevisto puede inhibir su formación.

Hasta el momento, la temporada de huracanes está siendo muy tranquila. Varios factores intervienen en esta anomalía. La temperatura del agua se encuentra muy por debajo de los valores habituales frente a la costa noroeste de África. Ese agua más gélida está frenando la evaporación, el sustento de las bajas presiones en estas latitudes del planeta.

Las intrusiones de polvo del desierto al Atlántico están siendo frecuentes. El polvo evita el calentamiento del océano
Las intrusiones de polvo del desierto al Atlántico están siendo frecuentes. El polvo evita el calentamiento del océano

Además desde junio, cuando arranca oficialmente la temporada ciclónica, han sido frecuentes las intrusiones de polvo del desierto en el Atlántico. Esas nubes de partículas en suspensión frenan la radiación solar, al igual que ocurrió hace un días en Galicia con la calima. Si las temperaturas durante la ola de calor no alcanzaron récords fue por el polvo que cubrió la comunidad. La nube de partículas evita que el sol pueda calentar el océano y esto explica por qué está más frío. La previsión apunta a que la actividad ciclónica en agosto seguirá siendo baja debido a las condiciones actuales de agua gélida y polvo en suspensión.

Mismo fenómeno, distinto lugar

Ahora mismo hay tres tormentas tropicales activas. Una en el Atlántico, Debby, y dos en la parte este del Pacífico, John y Kristy. No parece que ninguna de ellas acabe transformándose en huracán. Mientras tanto en el oeste del Pacífico un potente tifón amenaza a Japón. Está previsto que toque tierra en las próximas horas. Un tifón y un huracán son el mismo fenómeno de la atmósfera, que se forman en aguas con una temperatura superior a los 27 grados. La única diferencia reside en el lugar de origen. Cuando se forman en el Atlántico y en la parte oriental del Pacífico se denominan huracanes. Si se surgen en el Pacífico occidental tifones y si nacen en el Índico ciclones.

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