Telecinco no podrá llamar «El rosco» a la prueba final de «Rueda la letra»

Paulino Vilasoa Boo
P. VILASOA REDACCIÓN / LA VOZ

TELEVISIÓN

Carlos Sobera será el presentador de «Rueda la letra»
Carlos Sobera será el presentador de «Rueda la letra» MEDIASET / ADOBE ISTOCK

La cadena de Fuencarral, que inició la selección de concursantes, no ha decidido aún el nombre

12 ago 2026 . Actualizado a las 13:42 h.

El rosco, la mítica prueba final que definió a Pasapalabra desde su origen hasta hace unos meses, es historia. Al menos su denominación. Porque, a pesar de que Mediaset ha conseguido sus derechos de emisión y la utilizará en el inminente concurso Rueda la letra, que ya se encuentra en fase de selección de participantes, no podrá llamar de esa forma a la dinámica que dispone las letras en forma de rueda.

La razón legal está en la peculiar separación de los derechos de cada elemento del concurso líder de la televisión. Pasapalabra como tal pertenece a la británica ITV Studios, creadora original del concurso internacionalmente conocido como The Alphabet Game. Actualmente, es Antena 3 quien tiene el acuerdo de emisión de este programa, presentado por Roberto Leal.

En cambio, la dinámica de su prueba final hasta hace unos meses, que presentaba las letras del abecedario en círculo enmarcando las cabezas de los concursantes, es otro cantar. Esta mecánica es un formato independiente, basado en una de las dinámicas de 21x100, programa de la productora neerlandesa MC&F. Actualmente, sus derechos de emisión recaen en Mediaset, que llegó a un acuerdo con la empresa de los Países Bajos para crear un concurso para Telecinco, presentado por Carlos Sobera, con la rueda de caracteres como elemento central.

El problema es que la denominación de esta prueba como «El rosco» no les pertenece, ya que no era como se le llamó en el programa original de MC&F, sino que fue una denominación vinculada exclusivamente al concurso de Pasapalabra tras su llegada a España. Y, por lo tanto, es ITV la única que tiene el derecho a utilizar este nombre histórico en su concurso.

De este modo, la denominación de «El rosco» está ahora mismo en tierra de nadie. Telecinco no podrá usarlo en Rueda la letra a pesar de tener una prueba que presenta las letras del alfabeto en forma circular, y no tiene sentido que Antena 3 la utilice tampoco en Pasapalabra, ya que la justicia le impide tener una prueba que disponga de ese modo los caracteres, y ya ha encontrado su sustituta en la prueba AlaZ, basada en el concurso de la televisión suiza DallAZetA.

La incógnita del nuevo nombre

Queda ahora por ver cómo se le llamará a la prueba final del espacio que presentará Carlos Sobera en Telecinco dentro de muy poco.

La propia cadena no parece tenerlo todavía claro. Y la apertura del proceso de casting para los primeros concursantes ya ha dado lugar a un peculiar episodio que terminó con un desmentido por parte de Mediaset.

En la página web creada por Bulldog TV —productora encargada de Rueda la letra— para anunciar el procedimiento para participar en el concurso, se especificó en un primer momento que los concursantes «pondrán a prueba su rapidez mental con las letras y demostrarán que dominan el lenguaje para conseguir llegar a la ‘‘Rueda final''».

Aparentemente, se desvelaba así la nueva denominación de esta conocida dinámica. Pero la revelación duró apenas un día. Después de que varios medios se hicieran eco de la noticia, el texto en el sitio web se corrigió repentinamente para referirse únicamente a «la prueba final», descartando el nombre previo. Mediaset también desmintió poco después que el título fuese definitivo, e indicó que podría variar de cara al estreno, que todavía no tiene fecha oficial.

Una rueda de 25 letras

No fue el único gazapo de Telecinco de cara al estreno de Rueda la letra. En las primeras promociones del concurso, en las que se anunciaba el regreso de la prueba, se mostraba un círculo que incluía 27 caracteres; las 25 habituales en Pasapalabra más la K y la W. La cadena de Fuencarral rectificó en posteriores publicidades, mostrando el número habitual.

Ambas letras —al igual que la LL— se utilizaron en las primeras etapas de Pasapalabra, aunque se descartaron poco después, ante la limitación de términos en el diccionario.