El desnudo integral de Henar Álvarez para protestar contra la presión estética sobre las mujeres: «En este juego siempre vamos a perder nosotras»
TELEVISIÓN
«Ir de traje y corbata no me hace ir de hombre igual que una Biblia en la mano de Dani Alves no le convierte en un santo», defendió la presentadora de «Al cielo con ella»
03 jun 2026 . Actualizado a las 17:25 h.Henar Álvarez está harta de escuchar siempre los mismos comentarios sobre su estilo al vestir. Su decisión de presentar su programa Al cielo con ella vestida con traje y corbata la ha llevado a recibir mensajes que le preguntan por qué va «vestida de hombre». Y se le ha agotado la paciencia, porque, en su opinión, cualquier atuendo que llevase habría sido criticado por una razón y por otra. Y, por ello, en su monólogo inaugural del programa de este martes, la cómica ha decidido hacer su protesta de la forma más visual posible, a través de un supuesto desnudo integral ante los asistentes al programa, que en su emisión —es un programa grabado— fue ocultado a través del desenfoque de la imagen de su cuerpo. «Se acabó. Estoy harta. A partir de ahora, para que nadie se fije en mi ropa y sí en lo que digo, voy a presentar el programa en pelotas», dijo como reivindicación, ante los aplausos y los gritos de ánimo del público en el plató.
Según la presentadora, está acostumbrada siempre a los mismos mensajes recurrentes en sus redes sociales. «Todas las semanas tengo que aguantar que me pregunten que por qué presento vestida de hombre», comentó, mostrando que se referían a su habitual atuendo para el late show, con camisa blanca, pantalón de traje y corbata. «Cariño, ir de traje y corbata no me hace ir de hombre igual que una Biblia en la mano de Dani Alves no le convierte en un santo», reflexionó con su habitual sentido del humor.
Pero la protesta viene porque es consciente de que, como mujer, daría igual cómo fuese vestida, y siempre se tendría que enfrentar al escrutinio de cierta gente; da igual lo que lleve puesto. «En este juego siempre vamos a perder nosotras», valoró. «Os digo yo que si vengo en falda y la llevo muy larga, voy de monja; si la llevo muy corta, voy muy fresca y me estoy cosificando; si voy de negro, muy sosa; si voy de rosa, muy infantil, y si voy de leopardo, puta», enumeró como opciones que, sabe, tampoco convencerían a sus críticos. «A este paso voy a venir en batamanta».
Otra cosa es si, además, hoy en día la ropa —y concretamente el traje y la corbata— tienen género. «Yo creía que era algo que ya estaba superado», dijo sobre ese debate, para concluir que lo importante, en su caso, es ir como se sienta cómoda.
Este tipo de comentarios la han acompañado toda la vida. «Ya me llamaban marimacho y me decían que me comporto como un hombre», indicó la presentadora, antes de invitar a sus espectadores a reflexionar qué significa actuar de manera masculina, y si las mujeres, en su feminidad, no tienen permite. «¿A qué se refieren? ¿A beber whisky, a hablar alto, a liderar equipos, a tener opinión, a ocupar espacios o a tener autoestima?», se preguntó, para defender que «no puede ser que por que una mujer no se muestre de manera frágil, maternal, dulce o no vaya vestida femenina le digan que se está comportando como un hombre».
Fue en ese momento cuando la presentadora se quitó toda su ropa para defender como moraleja que «Da igual cómo te vistas; lo que les molesta es que seas la protagonista», exclamó mientras le tiraban sujetadores y antes de dejarle un recado al presidente de RTVE: «José Pablo, hoy págame un extra».