El gallego Kenneth, entre los seis primeros artistas que pasan a la final del Benidorm Fest
TELEVISIÓN
El carballés con raíces venezolanas tuvo palabras de agradecimiento para la orquesta Panorama. Dora y Marlon Collins, Greg Taro y Luna Ki se quedan fuera. La primera semifinal del Benidorm Fest lidera en su franja, pero registra su menor número de espectadores por el horario tardío
11 feb 2026 . Actualizado a las 11:33 h.Entre fuego pero sin quemarse el artista carballés Kenneth confirmó anoche en la primera semifinal de Benidorm Fest 2026 su pase a la final de este sábado, junto con Tony Grox y LucyCalys, Izan Llunas, Kitai, Mikel Herzog Jr y, por último, María León y Julia Medina. El cantante y compositor gallego con raíces venezolanas se hizo esperar, ya que fue el último en salir al escenario. Con más de un millón de reproducciones en Spotify de Los ojos no mienten, Kenneth demostró que las expectativas puestas en él eran justificadas y ofreció entre «afrobeat», llamas y ese «quema, quema, quema» la actuación quizás más completa y la última a concurso. Un tema de estilo afro-pop con pinceladas urbanas y toques de R&B con una puesta en escena que combinó el ritmo, la sensualidad y la frescura. Un tema muy ardiente que se reflejó con efectos de fuego en el escenario.
Kenneth tuvo palabras de agradecimiento para la orquesta Panorama, que consideró su escuela, y para las verbenas gallegas. Tal y como explica el cantante, el tema nace de ese instante en el que te cruzas con alguien en una fiesta y, sin mediar palabra, ya existe una historia entre las miradas. Es ese momento preciso en el que estabas a punto de marcharte, pero de repente aparece alguien que cambia por completo el rumbo de la noche.
En la otra cara, fueron eliminadas las candidaturas de Dora y Marlon Collins, pese a ser una de las favoritas del jurado, además la de Greg Taro y la de Luna Ki, que mucho antes de conocerse este resultado se ausentó por sentirse «indispuesta».
Con la inspiración del célebre mirador pentagonal de la ciudad, el escenario de esta edición en el Palau d'Esports l'Illa recibió a los tres conductores de la gala: Inés Hernand, Javier Ambrossi en su estreno como presentador y, sobre todo, a Jesús Vázquez en su debut en Televisión Española. Justo antes, unas imágenes de archivo celebraban Benidorm como meca de turismo, libertad y música en España desde 1959, cuando se fundó su viejo festival no mucho más tarde que Eurovisión, como cabe recordar ahora que su encarnación más joven aspira a reivindicarse por sí misma liberada de ser un mero trámite para elegir a un representante en Europa.
Con este quinto aniversario volvieron Alaska, que fue presentadora de la primera edición, aunque solo para protagonizar la apertura con Fangoria como artistas invitados, y Paloma San Basilio se encargó de recuperar hacia el final La fiesta terminó y Juntos.
Los que sí vinieron a competir fueron Kitai, los primeros. La banda madrileña tiró de montaje vigoroso para resaltar su El amor te da miedo, que dedicaron a «los obreros del rock», las salas de conciertos y en oposición a los «nostálgicos de otra época». La una de oro y la otra de plata, la mexicana María León y la gaditana Julia Medina encontraron la forma de brillar juntas con Dos damas y un vagabundo, un tema pop de sororidad frente al engaño que recupera el espíritu de fiesta de Sonia y Selena en 2025 pero con mucho menos factor «camp».
Mucho de eso también lo quiso dejar atrás Luna Ki en su nueva etapa artística, como el «autotune» que provocó su salida en la primera edición. Desde una luna con peldaños la barcelonesa potenció la sangre cubana que le corre por las venas, pero su Bomba de amor no ajustó el mecanismo para explotar del todo. A reivindicar su faceta de intérprete venía Greg Taro, hermano de Álvaro Soler y coescritor por ejemplo del eurovisivo tema de Alemania en 2024. No quiso ser obvio con Velita, su canto al amor que parece destinado a quedarse, pero su puesta en escena con fondo de semáforos sigue siendo una incógnita.
Izan Llunas llegó con baile, voz y frescura el «r&b» ochentero de ¿Qué vas a hacer?, todo a escasos metros de donde su abuelo Dyango triunfó en el viejo Festival de la Canción de Benidorm hace 50 años. Rakatá de Dora y Marlon Collins se movió después entre la cumbia, el reguetón, el ascetismo, el pecado, la caricia y la abrasión electrónica, en una actuación procaz a la que ambos se entregaron traviesos, sobre todo la pequeña del clan Bosé.
Difícil mantener el nivel luego para la combinación del sobrio DJ y productor Tony Grox y la cantante novel LucyCalis entonando sobre una fuente de inspiración andaluza T Amaré, tema llamado sin embargo a ser uno de los cortes más tarareados y supervivientes de este Benidorm Fest. «¡Qué viva Andalucía!», proclamaron entre muchos aplausos. Mikel Herzog Jr., hijo del artista del mismo nombre, quiso apostarlo todo después a la flexibilidad de su voz en la única balada de la velada, la catártica Mi mitad, en torno a la confianza en uno mismo.