Tras dos años por debajo del 10 %, empieza el 2026 empeorando sus datos y cada vez más lejos de Antena 3 y La 1
19 ene 2026 . Actualizado a las 12:41 h.Telecinco no levanta cabeza. La que en su día fue líder indiscutible de la televisión en España está cada vez en mayores aprietos para plantarle cara a sus principales rivales. La cadena ha vivido un descalabro abrupto en cuestión de cuatro años: cerró el 2021 en primera posición por décimo año consecutivo, al año siguiente cedió el testigo a Antena 3 y estos dos últimos ejercicios ha pasado a tercera posición, cada vez más por debajo del 10 % de cuota de pantalla.
Para datos tan bajos, hay que remontarse al año de estreno de la cadena, en 1990, cuando era aún una televisión a la italiana. Desde ahí, su crecimiento fue constante e imparable. La cadena amiga se consolidó al reformularse por completo a medidados de década con la modernidad por bandera. Una apuesta por informativos de calidad, programas de actualidad revolucionarios como Caiga quien caiga o El informal y series como Periodistas, Médico de familia o 7 vidas, con los que se labró una imagen de canal a la última. La llegada de los realities en el inicio de siglo supuso un cambio en la estrategia de la cadena, que inventó un nuevo concepto en el que sus programas se retroalimentaban entre ellos, con Sálvame como el perfeccionamiento de la fórmula. Fueron nada menos que dos décadas de decisiones acertadas. Pero todos los gigantes acaban cayendo.
La pandemia marcó el punto de inflexión. Mientras el confinamiento aceleraba la atracción del público por el streaming, Mediaset sufrió un duro golpe al perder, en el 2020, su joya, Pasapalabra. Con su traslado, el polo de audiencias de última hora de la tarde se desplazó, de la mano del concurso, a Antena 3.
Otra decisión estratégica dilapidó poco después otra de sus franjas reinas: la sobremesa. A finales del 2021 se consumó un cambio de guardia completo en Mediaset, con la salida, entre otros, de Paolo Vasile y la entrada de Alessandro Salem como director de Contenidos. Es él quien toma una de las decisiones que lo cambiaría todo, al fulminar Sálvame, programa que vertebraba las tardes de Telecinco. Un movimiento con consecuencias irremediables. «Al quitarlo, todos los personajes de ese ecosistema se caen del escenario de la cadena y, de paso, se dejan huérfanos a muchos espectadores», explica José Antonio Cortés Quesada, profesor de la UNIR, quien también advierte del error de la solución encontrada: el reemplazo del programa vespertino por un nuevo espacio de la mano de Ana Rosa, hasta entonces «reina de las mañanas». Otra decisión con doble efecto. «Dejaron huérfana a la audiencia matinal, que buscó inmediatamente otras opciones, e introdujo a Ana Rosa en las tardes, donde el público era completamente diferente», indica el experto, que añade que «el contenido político hizo huir a muchos espectadores». Cuando dieron marcha atrás, conscientes del error, y la devolvieron a las mañanas, ya era tarde. Habían perdido también la batalla matinal.
A partir de ahí, comenzó el descenso abrupto, ante la incapacidad de la cadena de dar con la tecla para volver a sintonizar con su público potencial. Y a todo ello se suma la actual falta de identidad propia, dada su estrategia híbrida, que se debate entre intentar emular los éxitos de la competencia, mantener sus clásicas apuestas seguras o recuperar contenidos que fueron exitosos en el pasado. «El espectador tiene una sensación de déjà vu constante, porque parece que están volviendo a ver la televisión de finales de los 90 a principios del 2000», saca como conclusión Quesada. Una reflexión que coincide con la de Jesús Vázquez, que se ha mudado a La 1 tras 20 años en Mediaset: «Parecen haber perdido el rumbo», dijo en una entrevista al hablar sobre los graves datos.
Pequeños brotes verdes en un inicio de año aciago
Tampoco son todo fracasos. Telecinco mantiene una serie de apuestas seguras. La última edición de Supervivientes fue todo un éxito de audiencia; Bailando con las estrellas, el último programa de Jesús Vázquez antes de su cambio, dominó el prime-time de los sábados; Reacción en cadena mantuvo el tipo hasta la abrupta y polémica salida de los Mozos de Arousa; la serie El marqués, sobre el crimen de los Galindos, marcó altos datos de audiencia en una época difícil para la ficción; y La isla de las tentaciones continúa triunfando, a pesar de perder fuelle.
Pequeños brotes verdes aquí y allá que no sirven para compensar la debilidad del resto de la parrilla. Y el 2026 no ha comenzado mucho mejor para la cadena de Mediaset. Su cuota de pantalla hasta mediados de mes está peor que nunca, en un raquítico 8,3 % de share, en contraste con el empate técnico entre La 1 y Antena 3 en el 12,5 %. Hay más datos alarmantes, que no por anecdóticos dejan de ser reveladores: el programa Miramimúsica, en la madrugada, marcó varios días un 0 % técnico, y este pasado miércoles, dos capítulos matinales de Doraemon en Boing (7,3 %) superaron en competencia estricta a La mirada crítica (6,6 %). Y Telecinco sacó pecho por superar en el access con los reencuentros de La isla de las tentaciones a La revuelta, pero lo cierto es que a Broncano le ha costado mucho menos competir contra el reality en esta ocasión que en la temporada anterior, cuando surgió el fenómeno Montoya.
Las apuestas para reflotar
Pero Telecinco no se rinde, y ha puesto toda la carne en el asador para este inicio del año, con apuestas que el tiempo dirá si son exitosas. Aprovechando el aniversario de Horizonte de Iker Jiménez, que desde el 26 de enero pasará temporalmente al access de Cuatro, Telecinco acogerá en esa franja de lunes a miércoles First Dates. «Hablan de una cambio temporal por el aniversario porque seguramente no se quieran pillar los dedos por si se tienen que apuntar un nuevo fracaso», piensa Quesada.
La cadena recupera también concursos míticos como El tiempo justo, presentado por Carlos Sobera, para competir con La ruleta de la suerte; o Allá tú, donde Juanra Bonet coge el testigo de Jesús Vázquez para intentar plantarle cara a Pasapalabra. Regresa también Got Talent España para tratar de dominar de nuevo la noche de los sábados, aunque su estreno ha sido decepcionante y por debajo de las temporadas anteriores.
En cuanto a realities, y tras el fiasco del Gran hermano de anónimos, se han vuelto a abrir las puertas de la casa con famosos, con un estreno muy modesto, pero con la esperanza puesta en crecer en desempeño ahora que se ha acabado La isla. Y también recupera Casados a primera vista, emitido en su día en Antena 3 con datos aceptables, que competirá contra el DecoMasters de La 1. Mientras, cuentan los minutos para estrenar la nueva edición de Supervivientes, su útlima gran alegría.
La ficción, de cara a recrear el fenómeno de El marqués, llega también de nuevo a Telecinco de la mano de Pura sangre, con Ángela Molina y Amaia Salamanca como protagonistas.