«Gran Hermano 20» reafirma su fracaso con la final menos vista de la historia

P. V. REDACCIÓN / LA VOZ

TELEVISIÓN

Los concursantes celebran el triunfo de Rocío Gallardo en «Gran hermano 20»
Los concursantes celebran el triunfo de Rocío Gallardo en «Gran hermano 20» MEDIASET

Rocío Gallardo ha sido la ganadora del maletín con los 300.000 euros tras solo 42 días de concurso

19 dic 2025 . Actualizado a las 13:30 h.

La edición más corta de Gran hermano se va como empezó, con los datos de audiencia más bajos de toda su historia. Tras solo 42 días de convivencia, la recién estrenada casa de Tres Cantos, tras su traslado desde Guadalix de la Sierra, apagó sus luces confirmando su fracaso con un exiguo 10 % de cuota de pantalla y 582.000 espectadores, un dato que ahonda todavía más en la crisis de Telecinco, que promedia en el global del día un preocupante 8 % de share.

A pesar de los horribles datos y de su carpetazo prematuro antes de la temporada navideña, la última gala de GH 20 no ha sido en ningún caso un mero trámite. El programa presentado por Jorge Javier Vázquez ha tenido de todo, desde sorpresas a momentos y la proclamación de la ganadora de la edición, Rocío Gallardo, que no se puede quejar, ya que ha necesitado menos de mes y medio para llevarse el maletín con los 300.000 euros de premio.

El público se debatía al principio de la gala final entre cuatro candidatos. Rocío, Aquilino, Cristian y Raúl optaban al codiciado maletín. Pero, como merece cualquier finalista que se precie, el programa les tenía preparadas una serie de emotivas sorpresas para la ocasión. Cristian no pudo contener las lágrimas al escuchar el audio de su hija de solo tres años, en lo que definió como el mejor regalo que se le podía hacer, y recibió después la visita de su madre. Rocío se deleitó con una canción preparada por familiares y amigos, y pudo abrazar en persona a su madre. Aquilino fue sorprendido convirtiéndose en el protagonista de una coreografía al ritmo de Crazy in Love, de Beyoncé antes de recibir en la casa a su madre. Y Raúl tuvo un regalo romántico, al poder hablar con su novia, y otro gastronómico, ya que recibió de la mano de su hermano torreznos de Soria, lo que más echó de menos durante el encierro. 

Fue precisamente Raúl, cuyas dotes estratégicas no le valieron para ganar, el que fue anunciado como el cuarto finalista, noticia que recibió con serenidad. A continuación, Aquilino se convertía en tercer finalista, que aceptó con total deportividad. Solo quedaban en la terna Cristian y Rocío, que se desplazaron a plató para conocer el veredicto de la audiencia. En cuestión de minutos, Jorge Javier Vázquez dijo las palabras mágicas: «La audiencia ha decidido que debe ganar Gran Hermano 20... ¡Rocío!». Entre el jolgorio, la concursante, justa ganadora con un alto porcentaje de los votos, recibía el maletín de la mano de Juan Quintana, ganador de GH 19, y levantaba el maletín todavía sin creérselo.

Audiencias para el olvido

Así cerró GH 20 una agónica etapa para el olvido. El concurso comenzó ya su andadura con un estreno decepcionante, firmando un 15,8 % y solo 889.000 espectadores en su tramo principal. Fue ya el estreno menos visto de la historia del formato, aunque esos primeros datos todavía no hacían presagiar el descalabro posterior, dada la dificultad actual para las audiencias millonarias en el prime-time español. Lo peor vino después. El primer Debate de los domingos ni siquiera llegó al 10 %, por lo que Telecinco intentó ayudarlo con una tira previa del debate de La isla de las tentaciones que dio resultado solo la primera semana, aunque solo fuera para permitirle marcar un 10,7% de cuota a costa de perder espectadores dada la fragmentación. La tira diaria, La vida en directo, corrió incluso menos suerte. Sus bajas audiencias hicieron que no pasase de las cuatro ediciones antes de ser cancelada por completo.

El desgaste del formato era palpable. Las galas semanales siguieron su senda descendente de audiencia, bajando desde el 11,8 % de la segunda en su tramo principal al 8,8 % de la séptima. El único consuelo para la final es que, al menos, ha supuesto un leve ascenso, pero no ha servido para maquillar el descalabro.

Especialmente si se compara con las ediciones anteriores. Por comparar, la final de Gran hermano 1, que fue un auténtico fenómeno social, congregó a más de 9 millones de espectadores, que supusieron el 70,8 % de la cuota de pantalla. Pero incluso la temporada anterior a esta, GH 19, terminó con una destacable final de más de un millón de televidentes y un notable 18,3 % de share. Para el peor dato anterior del formato hay que remontarse al 2017, con el polémico Gran hermano revolution —la 18.ª edición—, donde se produjo el abuso sexual a Carlota Prado que provocó el final temporal durante años del reality. Su gala final ostentaba hasta ahora el mínimo de audiencia en cuanto a cuota de pantalla, con un 15,4 % de share y 1.740.000 espectadores.