Los grandes momentazos de Touriñán en «Land Rober»

Del paso de los Gemeliers a la llamada de su exnovia o la visita del juez Vázquez Taín


Xosé Antonio Touriñán se despidió este jueves, por sorpresa y a través de sus redes sociales, de Land Rober. Abandona por decisión propia el espacio presentado por Roberto Vilar cada jueves para «recuperar as ganas de facer cousas», para «parar, coller aire e descansar». Asegura que no es un adiós, que aunque ahora no piensa en acabar volviendo, no cierra del todo la puerta. Que le gustaría seguir trabajando en la cadena, «a televisión do meu país e na que se traballa na miña lingua». «É un momento de intentar armar proxectos novos, descansar, estar un pouco coa familia... É o que me apetece».

Land Rober ha sido su casa durante siete años -los últimos diez, menos un parón entre el 2012 y el 2015 en el que la TVG dejó de emitir el espacio de humor-.

A lo largo de todo este tiempo, el también actor nos ha dejado momentos inolvidables junto a Eva Iglesias y también Roberto Vilar. Recordamos los más memorables.  

Escenarios rotos

Lo de romper escenarios sin tenerlo preparado es una práctica que Touriñán convirtió en habitual. Uno de los momentazos más cómicos tuvo lugar en noviembre del 2017 durante la sección Xubilados polo mundo. Durante el gag, el humorista y Eva Iglesias se embarcaban en un yate, compartiendo mesa con David Perdomo y el actor Miguel Ángel Blanco, que dejó por unas horas de ser el sarxento Bazán de Serramoura, serie de Voz Audiovisual, para convertirse en el capitán.

El número, en el que un elitista Perdomo (Pelayo en la ficción) trataba de ligarse a la pareja de Touriñán, llegando, incluso, a calificar al humorista de periférico (entre las risas generales), terminó con un desafortunado brindis que obligó al programa a irse a publicidad. 

Los Gemeliers

También para el recuerdo quedará el lamentable paso de Los Gemeliers por el exitoso programa de TVG en febrero del 2016: los ídolos adolescentes aguantaron con entereza las bromas de Vilar sobre el habla andaluza y los gazapos que encadenaron durante su intervención en el programa Pasapalabra, pero no terminaron de encajaron el humor gallego. En un momento dado, incluso retaron al presentador a acercarse al público, donde esperaban una legión de irritadas fans. «No te descuides que te van a matar», le comentaron. El enfado explotó después de que Vilar dijese que nunca se compraría un disco suyo: abandonaron el plató de forma precipitada, con mala cara y tirando los micrófonos en una de las pausas publicitarias y tacharon el espacio de «basura» a través de las redes sociales: «Sin duda, el peor programa al que hemos podido ir», «debería daros vergüenza el conseguir audiencia a base de confundir el humor con el mal gusto».

En el siguiente programa, los dos emblemáticos gorrillas de Land Rober -personajes interpretados por Vilar y Touriñán- recordaban con el invitado de la semana, David Amor, el incidente. «De repente, vemos que vienen los chavales corriendo de allí tirando los micrófonos, con el representante...». «Son extremeños radicales». «Y vino el padre amenazando».«Igual te le hiciste conocido».

Raffaella Carrá

Casi dos años más tarde, asistió como invitado al plató de Land Rober otro ídolo adolescente, Blas Cantó, exintegrante del grupo Auryn. Esta vez las cosas fueron muy distintas. El artista dejó en evidencia a Los Gemeliers disfrutando como un niño de su paso por el espacio: se prestó desde el inicio a todo tipo de bromas, desde firmar un autógrafo en el pecho al supuesto mayor fan que tiene en Galicia (no era cierto) hasta «enfrentarse» a Xosé Antonio Touriñán por el amor de Eva Iglesias en un sketch que tenía como escenario Detalhon, una supuesta tienda de calzado.

El mejor número de la noche llegó cuando Blas Cantó compartió escenario con una impostada Raffaella Carrà (el propio Touriñán), entonando a dúo con Eva Iglesias el tema de Frozen, o cuando se convirtió en Shakira (y Touriñán en Carlos Vives) para acabar corriendo por el escenario detrás de una bicicleta. 

El juez Taín

En otra ocasión, Land Rober recibió en su plató al mismísimo juez Vázquez Taín que, encantado, se prestó a realizar un cómico interrogatorio a los gorrillas: estos, supuestamente, habían robado 30.000 euros, caramelos y bolígrafos en una sucursal bancaria de Melilla, dejando, como no podía ser de otra forma, varias pistas.

Vázquez Taín logró aguantar la risa durante casi todo el número. Resistió estoicamente las bromas sobre su falta de altura (física) y hasta admitió como «atenuante» de los supuestos ladrones haber nacido en Vite, uno de los barrios más denostados, sobre todo, hace años, de Santiago, o haberse trasladado a Milladoiro (Ames), otro de los enclaves identificado en el ideario colectivo como conflictivo.

Después de haber revelado Xosé Antonio Touriñán que padece el síndrome del senador (el de vivir sin hacer nada), Vázquez Taín recogió el guante para reprocharles que serían tontos, pero que no estaban locos. «Queren vivir como senadores, iso é ser tontos?», llegó a sostener el juez, ante las risas generales. El número, en el que los gorrillas se declararon bisexuales -«isto no cárcere nos pode axudar moito, non?»-, terminó con la frase más célebre de la cómica pareja, en este caso pronunciada por Vázquez Taín: «Hai que ser legales!».

La llamada de su ex

Otro momentazo de Touriñán surgió a cuento de la película Perfectos desconocidos, de Ález de la Iglesia. Con este gancho, los de TVG estrenaron una sección bautizada como «Mira quen chama», en la que tanto el presentador Roberto Vilar como los colaboradores Xosé Antonio Touriñán y Eva Iglesias debían poner sus teléfonos en una mesa boca arriba, al estilo de la película.

Primero tenían que escoger quién prefería que les llamase de entre varias opciones: famosos, curas, parejas, madres... Hecha la elección, el primero de ellos que recibiese, por ejemplo, la llamada de su madre ganaría el concurso. Y no fueron pocos los que marcaron sus números. La madre de Touriñán, que reprochó a su hijo entre bromas que dijese que se dormía pronto, o Lito, el de la orquesta Panorama (entre los famosos), fueron solo algunos de los protagonistas. 

Pero el mejor momento llegó cuando debían recibir llamadas de exparejas. Touriñán, al que primero llamó de broma el coruñés David Perdomo, recibió acto seguido otra llamada entrante de un número identificado en su teléfono, en mayúsculas, como «NON COLLER», algo que desató las carcajadas generales. Touriñán logró salir del paso alegando que «será alguen de Facenda».

Al final fue Roberto Vilar el que ganó la nueva sección. Recibió una llamada de una expareja, María de Viveiro, y sí le cogió. Touriñán no pudo evitar la broma. Le vaciló con que aún guardase el número y le aconsejó: «A esas hai que poñer non coller».

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