El Gobierno británico y la BBC negocian el futuro de la cadena pública

El ministro de Cultura adelanta que hay que revisar cuatro áreas: los servicios, los contenidos, el tipo de financiación y su regulación»


EFE

El Gobierno británico y la BBC afrontan desde este jueves una negociación clave para el futuro de la cadena pública, en la que se examinarán sus objetivos, su estructura y su mecanismo de financiación. El ministro británico de Cultura, el conservador John Whittingdale, inició el proceso al presentar en la Cámara de los Comunes el llamado Libro Verde, donde el Ejecutivo expone diferentes propuestas de reforma de cara a negociar el próximo estatuto de la emisora, que entrará en vigor en el 2017.

Whittingdale dijo que, desde el punto de vista del Gobierno, hay que revisar cuatro áreas: «cuál es el propósito general de la BBC; qué servicios y contenidos debe ofrecer; cómo debe financiarse y cómo ha de ser gobernada y regulada». El ministro señaló que el panorama audiovisual ha cambiado mucho desde que en 2006 se firmó el estatuto actual -que expira el 31 de diciembre del 2016-, por lo que el nuevo debe adaptarse a estos y futuros cambios.

La revisión iniciada este jueves «valorará si el tamaño y el alcance de la BBC son adecuados para el contexto presente y futuro de los medios de comunicación y si ofrece algo por lo que la audiencia está dispuesta a pagar», declaró. Se analizará también el concepto de «universalidad», «si la BBC puede serlo todo para todo el mundo» o si convendría redefinir su perfil y su propósito, señaló el titular de Cultura, Deportes y Medios de comunicación.

Entre las posibilidades de financiación, el ministro adelantó que podría mantenerse el sistema actual pero reformado -actualmente, los británicos con televisor pagan un canon anual de (203 euros), imponer una tasa por hogar o crear un sistema híbrido. Whittingdale anticipó que, a largo plazo, se debería considerar un modelo de suscripciones, algo que ahora no es posible porque «falta la tecnología» para hacerlo efectivo.

En cuanto a la gobernanza, el Gobierno conservador se plantea reformar el actual consejo supervisor independiente BBC Trust; crear otro organismo o trasladar las funciones que ahora tiene BBC Trust a Ofcom, regulador de las comunicaciones en el Reino Unido.

El ministro subrayó que la BBC, fundada en 1922 y referente del periodismo mundial, «es parte del tejido de este país y una fuente de orgullo», y confió en que el Libro Verde del Gobierno siente las bases para un debate nacional sobre el futuro. En un comunicado, la BBC, dirigida por Tony Hall, criticó que la propuesta del Gobierno llevará a una cadena «mermada y menos popular», lo que «sería malo para el Reino Unido y no sería la BBC que el público conoce y ama desde hace más de 90 años». «Es importante que oigamos lo que la audiencia quiere», se señala en la nota, que remarca que «la BBC no es de su plantilla ni de los políticos, sino que pertenece a los ciudadanos». «Ellos son nuestros accionistas. Ellos pagan el canon. Su voz debe ser la más escuchada», declara.

Las propuestas del Gobierno, algunos de cuyos miembros consideran que la BBC distorsiona el libre mercado, fueron mal recibidas por el portavoz de Cultura del opositor Partido Laborista, Chris Bryant, que criticó la idea conservadora de que la BBC deje de producir programas comerciales de gran audiencia y se limite a los de servicio público (los que no hacen las cadenas privadas). Bryant aseguró que los británicos desean que la BBC -que no tiene publicidad- les informe, les eduque y les entretenga, por lo que hay que apoyar la producción creativa, con programas como Doctor Who o Sherlock.

La cadena, dijo, es «un pilar de nuestras industrias creativas, que atrae respeto y dinero para el Reino Unido y sus valores». «No es solo parte del mobiliario nacional, es nuestra mayor institución cultural. Es un milagro de ingeniería constitucional: independiente del Gobierno pero financiada por el público», afirmó.

Después de la publicación este jueves del Libro Verde, la BBC presentará sus propias propuestas en septiembre, tras lo cual seguirán otros documentos, comisiones parlamentarias y consultas ciudadanas que contribuirán al debate. Un panel designado por el Gobierno, en el que participan empresarios, académicos y exdirectivos de medios de comunicación, supervisará el proceso de revisión, que concluirá con un borrador de estatuto que finalmente se someterá, en forma de moción, a debate y votación en el Parlamento. Además del estatuto, que define el perfil y propósitos de la BBC, se negocia también un acuerdo con el ministro, que aborda con más detalles aspectos como la financiación o el marco regulatorio.

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