Las mejores escenas de «Juego de Tronos» hasta la séptima temporada

Repasamos los mejores momentos de la aclamada serie de HBO que ha puesto punto y final a su penúltima temporada

D. Fernández

La séptima y penúltima temporada de Juego de Tronos acaba de finalizar y deja ahora un largo invierno, pero de espera, a los espectadores de cara a la que será la octava y última entrega, la traca final. La aclamada serie de HBO nos ha regalado momentos que permanecerán para siempre en nuestra retina y con motivo de este cierre de temporada recordamos cronológicamente las mejores escenas que la han convertido en una de las ficciones más populares e inolvidables de la televisión. 

(SPOILERS: Las escenas seleccionadas y dispuestas cronológicamente pertenecen a las siete temporadas emitidas de Juego de Tronos, así que si no lo has visto todo, te recomendamos no seguir leyendo)

El descubrimiento de los lobos huargos

Desde este entrañable momento en el que los hermanos Stark se hacen cargo de los seis pequeños cachorros de lobo huargo que han perdido a su madre por la cornada de un ciervo, instantáneamente sabemos que estaremos siempre de parte de la familia del Norte.

Lo que no sabíamos aún es que la trágica muerte del animal era un presagio de lo que le pasaría al patriarca de la familia y que, como los pequeños cachorros, también los hijos de Ned acabarían desperdigados por el mundo.

La caída de Bran

Menudo final para el primer capítulo. Bran Stark contempló con sus propios ojos uno de los secretos, en todo caso, peor guardados de Poniente. Eso sí, quién nos iba a decir que, un par de temporadas después, ese creído Jaime Lannister se iba a convertir en uno de nuestros favoritos.

Una corona para Viserys Targaryen

Viserys, el hermano de Daenerys, era un plasta y, aunque todo el mundo lo estaba deseando, nadie se esperaba que se cargaran a un malvado de manual tan pronto. La serie hacía ya en este capítulo una declaración de intenciones: aquí, cualquiera puede morir en cualquier momento. Ahí fuimos felices, pero tardaríamos tres capítulos en descubrir que los «buenos» y los más queridos también entraban dentro de la escabechina.

La muerte del bueno de Ned

Este momentazo inolvidable comenzó la maldición del capítulo nueve. Fue posiblemente el primer momento en el que algún fan dijo eso de «yo esta serie no la veo más», porque si se cargan al protagonista, ¿de qué va a ir ahora la serie?

Los telespectadores consideraron, esta y muchas otras veces más, que la ficción ya no podría avanzar hacia ningún sitio. Los que lo dijeron se equivocaban y, por lo que podemos comprobar, se volverán a equivocar una y otra vez hasta el final definitivo de Juego de Tronos.

Sansa ve la cabeza de su padre y la de George Bush en una pica

Sansa Stark, que hasta el momento creía que la vida en palacio era un cuento de hadas, se da cuenta de que, en realidad, es más bien un nido de víboras. Y que ese futuro rey al que ella amaba porque lo tenía idealizado es un psicópata que disfruta con el sufrimiento de los demás.

La escena, además de trágica, se convirtió en un fenómeno en Estados Unidos porque venía con polémica: entre las cabezas que había clavadas en las picas, a la productora se le coló la cabeza del expresidente George W. Bush con peluca. La cadena se vio obligada a pedir perdón por este «desliz».

¡El Rey en el Norte!

Aunque no llegamos a confiar en que Robb Stark pudiese vengar a su familia y ganar la guerra de familias a los Lannister, en este momentazo en que los norteños le apoyan nos volvemos todos muy hooligans. Ned Stark se merecía una venganza, y de las buenas.

El nacimiento de los dragones

Daenerys había perdido a su esposo y al hijo que llevaba en su vientre por la traición de una bruja, así que decide vengarse quemándola viva junto al cuerpo sin vida de Khal Drogo y tres huevos de dragón.

La propia Targaryen se mete en la hoguera y, al extinguirse las llamas, ahí está, desnuda y con sus tres dragones recién nacidos.

Renly no se puede fiar ni de su sombra

El hermano pequeño del fallecido rey Robert era un tío simpático, con ganas de vivir y que todo lo veía de forma positiva. Un tío que pronto se convierte en uno de los personajes favoritos. Conclusión: un personaje perfecto al que cargarse en Juego de Tronos.

Después de esa escena perturbadora en la que la Bruja Roja da a luz (bueno, más bien a sombra), después de un embarazo repentino, a un ser sombrío, tenemos que ver cómo este monstruo se carga al carismático Renly Baratheon con una daga en el corazón.

El principio del fin de Theon Greyjoy

Robb Stark confía a Theon, al que ve como un hermano, la misión de convencer a su padre para que se una a su guerra. Y el Greyjoy se lo paga con una traición inesperada. El momento en el que decide tomar Invernalia y matar al bueno de Rodrik Cassel, es cuando el traidor comienza a fastidiarla del todo.

La Batalla del Aguasnegras

El capítulo nueve de la segunda temporada de Juego de Tronos llegó con una sesión de pirotecnia por todo lo alto. El momentazo: cuando Tyrion decide quemar las naves enemigas con el letal fuego valyrio, en una escena tan bella y emocionante como dramática.

En esa contienda incluso llegamos a creer, por un momento, que la maldición del episodio noveno se iba a llevar la vida de nuestro Lannister favorito.

Jaime, obligado a ser zurdo

Era su mejor baza. Su mano derecha permitía a Jaime Lannister ser legendario por su destreza como espadachín. Pero después de un penoso trayecto hacia Desembarco del Rey junto a Brienne de Tarth, son capturados y se le despoja de su querida extremidad. Es el momento de catarsis de Jaime y es ahí cuando empezamos a percibir su humanidad por debajo de esa altivez que tanto lo definía hasta el momento.

Daenerys, una dura negociadora

En Astapor, Daenerys se hace con su ejército de Inmaculados a cambio de uno de sus dragones. Pero se la juega bien jugada a los comerciantes esclavistas y, en un último momento, se carga al hombre con el que iba a hacer el trato.

Serás una líder brillante, Daenerys, pero dudo que alguien vuelva a hacer negocios contigo.

Y resulta que Jon Nieve sí sabía algo

Ygritte le repetía a Jon Nieve por activa y por pasiva que no sabía absolutamente nada. Pero cuando ella decide mostrarse ante él como los dioses antiguos y los nuevos la trajeron al mundo, descubre que se le dan bastante bien las artes amatorias. No sabes nada, Jon Snow, pero tú sigue con lo tuyo ahí abajo.

Otro de los grandes momentos que vivimos con la pareja fue cuando los salvajes, con los que Jon Snow iba infiltrado, escalan el Muro para pasar al otro lado y atacar el Castillo Negro. A mitad de la escalada se desprende una buena parte de él, cayéndose algunos salvajes. Jon e Ygritte cuelgan de una cuerda sujetada al hielo y Orell, el cambiapieles que sabe la verdadera identidad del topo, la corta para no verse arrastrado al vacío. Jon Snow consigue agarrase a otra pared y salvarse a él mismo y a su amada Ygritte, luego llegan a la cima, y a la luz del alba se funden en un apasionado beso.

La confesión de Jaime

Cuando perdió la mano ya habíamos sufrido con Jaime, pero en este momento íntimo con Brienne entre vapores, en el que el Lannister expresa sus sentimientos a la guerrera, el que antes nos pareció un villano, nos ganó.

Después, cuando regresa para salvar a Brienne de una muerte segura en una pelea contra un oso, Jaime no hace más que subir puntos en nuestro ránking.

La Boda Roja

Un momento ya histórico en la televisión. Cada dos temporadas, el capítulo nueve se deshacía de la forma más brutal de un Stark protagonista. Pero aquí se cargan en un momento a Robb, a su esposa, al hijo que llevaba en su vientre y a la pobre Catelyn, que tuvo que presenciarlo todo.

La escena es perfecta desde que Lady Stark escucha, con un mal presentimiento recorriéndole el espinazo, los primeros acordes de Las lluvias de Castamere. Por un momento, cuando Catelyn amenaza con un cuchillo a la esposa del pérfido Walder Frey, nos queda la esperanza de que todo llegue a un fin no tan devastador, pero Juego de Tronos nos demuestra, una vez más, que aquí no se andan con chiquitas.

Ese momento en el que el plano se acerca muy lentamente a Catelyn, deseamos que la pantalla se funda a negro cuanto antes. Pero lo hace demasiado tarde, y vemos como le rajan el cuello.

La Boda Púrpura

Todavía estábamos devastados por la Boda Roja y ya parecía que aquí solo sufrían los buenos y que los malvados se iban a salvar siempre. Pero, cuando la temporada llevaba solo dos capítulos y esperábamos poca cosa, la boda de Margaery Tyrell (esa experta en enviudar) con Joffrey nos demostró que no siempre es así.

Ese día, el rey psicópata estaba más crecidito y repugnante que nunca. Así que fue un placer ver su cara morada con la sangre corriéndole por ella desde sus fosas nasales.

Caminante Blanco Jr.

Por fin pudimos ver qué era lo que hacían los Caminantes Blancos con los niños que les daban. Los llevaban a una zona que parecía el cuartel general en el hielo de Superman y allí lo convertían en uno de los suyos.

Una de las sorpresas era comprobar que «los Otros» tenían una especie de consejo de sabios en una escena que nos planteaba más dudas que explicaciones.

Tyrion se defiende

Era el segundo juicio en el que Tyrion se veía en la necesidad de defenderse. El primero había sido porque Catelyn Stark le acusaba de intentar asesinar al pequeño Bran y el segundo porque Cersei decía que él había sido el responsable de la muerte de Joffrey. Parece que a Tyrion le veían cara de infanticida.

Después de ver cómo su amante le traiciona vilmente ante el tribunal, Tyrion explota y escupe por esa boquita todo lo que se le pasa por la cabeza, en el mejor discurso que ha dado la serie.

Bye, bye, Oberyn

Oberyn Martell es el ejemplo perfecto de la fórmula Juego de Tronos. Presentas a un personaje carismático, haces que todo el mundo lo adore, que se convierta en uno de los favoritos (desde ese momentazo de «Yo seré tu campeón») y entonces te lo cargas. Con él lo hicieron en tiempo récord y de la forma más grimosa que se recuerda.

La escena tiene la estructura perfecta. Primero, vemos que Oberyn va de sobradete y pensamos que poco va a durar sobre el ruedo pero, de repente, comprobamos que el tío es un auténtico pro, así que nos relajamos. En ese momento, La Montaña ya moribunda lo tira al suelo y hace explotar su cabeza de una forma que nos impide mantener la vista en la pantalla.

El último vuelo de Lysa Arryn

Lysa Arryn, la tía de los Stark, era una degenerada y en esos últimos momentos de su vida estaba siendo especialmente cansina. Un segundo antes de tirarla al vacío, Meñique le dice que en realidad él amaba a su hermana Catelyn.

Disparo directo al corazón

Ygritte y Jon se miran y se sonríen como si no estuvieran en medio de una batalla. Claro, el joven Olly tiene tiempo de sobra para apuntar al corazón de la salvaje y Jon ve cómo su amante muere en sus brazos.

Uno que muere en el trono

Decían que Tywin Lannister cagaba oro. Quizás para que la gente pudiese comprobar si era así, su hijo Tyrion decide matarlo en el excusado.

Pero en realidad, la decisión final del Mediohombre vino al ver que su casto padre (el que lo criticaba por acostarse con prostitutas) había estado teniendo relaciones íntimas con su amante.

Casa Austera

Todo el mundo se quejaba de la quietud de la quinta temporada de Juego de Tronos hasta que, en el octavo capítulo, Jon se va a Casa Austera a rescatar salvajes.

La trama se convertía, de repente, en un cuento de terror con unos enemigos sombríos de lo más temible. Muchos pensaban que era ya la escena de la temporada, pero no sabían lo que les venía encima en los dos siguientes capítulos.

El infanticidio más duro

Ni los fans de la serie ni los de los libros se esperaban la atrocidad cometida por Stannis Baratheon y Melisandre. El nombre del aspirante al trono se convirtió en trending topic por matar a su propia hija guiado por las ideas religiosas de la Bruja Roja. Lo peor es que no sirvió para nada.

El regreso de Drogon

Todos esperábamos el capítulo nueve porque suele tener la gran escena de la temporada. Y al acabar este episodio de la quinta temporada pensamos que ya habíamos vivido el gran momentazo (desconocíamos la traca final que nos habían preparado para el décimo).

Daenerys y los suyos están a punto de morir a manos de los Hijos de la Arpía cuando Drogon viene en su rescate. El momento es feroz, pero también entrañable cuando el hijo pródigo olfatea tiernamente a su madre.

Arya, más psicópata que nunca

La escena más cruenta y gore de la quinta temporada la protagonizó Arya Stark. Igual que le pasó a Oberyn, Ser Meryn Trant se quedó sin ojos en sus cuencas y toda su soberbia se le vino abajo. El caballero blanco acabó llorando como una nenaza mientras Arya permanecía impasible a su lado. Era el primer nombre que la chica había puesto en su lista.

Vergüenza debería darte, Cersei

En esta escena, muchos espectadores se reconciliaron con Cersei Lannister, la que hasta ese momento era la odiada número uno. Pero la pena que tiene que pagar por sus costumbres sexuales es exagerada y vemos cómo se va desplomando internamente y pierde lo más precioso que tenía, su orgullo.

La noche de los cuchillos afilados

Muchos ya lo veían venir. Porque hacía mucho que no moría un Stark. Así que dos temporadas después de una escabechina Stark, por seguir la tradición, matan al siguiente en la lista de los más protagonistas, Jon Snow.

Y, además, a manos de sus propios compañeros, que lo ven como un traidor. Olly, de hecho, acabó siendo responsable de la muerte de Ygritte y de Jon, los dos desdichados amantes.

Finalmente la sexta temporada de Juego de Tronos acabó dejándonos para el recuerdo algunas de las escenas más memorables, perturbadoras e inesperadas de la ficción basada en las novelas de George R. R. Martin.

La reina de fuego

Daenerys conigue liberarse de la tribu de Dothraki que la retiene con las viudas de los Khal en Vaes Dothrak. En una muestra de su abrumador poder, la Madre de Dragones quema a todos los Khal, saliendo ilesa de las llamas y convirtiéndose en su líder.

Jon Snow vuelve de entre los muertos

Cuando todo parecía perdido, la serie da un giro radical haciendo justicia con «los buenos». Jon Snow vuelve de entre los muertos, e igual de perplejos y asombrados que se quedaron sus compañeros de la Guardia de la Noche cuando lo vieron, nos quedamos todos. Jon hizo justicia con sus asesinos.

Hold the door

El quinto episodio de la sexta temporada nos dejó el ya famoso «Hold the door» que terminó transformándose en un «Hodor». La escena presentaba a Hodor, Meera Reed, Bran y Verano escapando del ataque de los Caminantes Blancos.

Después del sacrificio de Verano, los tres personajes salen de la cueva del Cuervo de tres ojos tras abrir una pesada puerta. Al salir, Meera le dice a Hodor que aguante la puerta y dé así su vida por ella y por Bran Stark. Los dobladores en latino y castellano se vieron ante el reto más difícil de doblaje de la serie televisiva.

La batalla de los bastardos

La batalla de los bastardos será recordada como uno de los momentos más impresionantes. Tanto por el despliegue audiovisual como por todas las tramas que, al fin, se resuelven.

Épica batalla en Meereen y épica batalla entre Ramsay y Jon Nieve, que logró vencer gracias a la ayuda del ejército de Robert Arryn. Las muertes de Rickon Stark, asesinado por la espalda de la manera más vil, y del gigante Wun Wun nos entristecieron a todos. A pesar de ello, la esperada muerte de Ramsay Bolton puso la guinda a una batalla en la que por un momento todo estuvo perdido, algo que sin duda le dio un toque épico.

La venganza de Cersei

La última gran escena de la temporada corrió a cargo de Cersei. La Lannister llena de sed de sangre, no se presenta ante el tribunal de la Fe de los Siete, le tiende una trampa al Gorrión Supremo y a sus secuaces y provoca una inmensa explosión de fuego valyrio que acaba con gran parte de la familia Tyrell y con el Septón. Finalmente, Cersei se sienta en el Trono de Hierro.

La séptima temporada de Juego de Tronos y la más corta hasta la fecha ha sido para muchos de las más intensas. Acaba de finalizar y deja ahora un largo invierno pero de espera a los espectadores de cara a la que será la octava y última entrega de la serie. Para el recuerdo quedan:

Arya y su lista

El primer momentazo de la penúltima temporada lo protagonizó Arya Stark. Al final de la anterior temporada tachó de su lista a Walder Frey, el principal artífice de la Boda Roja. Y esta vez le tocó a los hijos que quedaban desperdigados por Poniente, pues antes de cortarle el cuello al patriarca por aquel entonces, ya le sirvió un aperitivo con los restos de alguno de ellos. Pero ahora la pequeña de los Stark, disfrazada del viejo, lo hizo con estilo y envenenó a los últimos miembros de la familia Frey después de protagonizar un divertido discurso cargado de ironía en el que concluyó con una gran frase: «No lograsteis acabar con todos los Stark, ese fue vuestro error. Deja vivo a un lobo y las ovejas nunca estarán a salvo».

Euron Greyjoy y la Flota de Hierro

La armada de Euron Greyjoy sorprendió a las naves de Yara, Theon y los Martell de camino a Desembarco. El rey de las Islas del Hierro lideró un brutal ataque en el que él y su flota arrasaron con todo, mataron a dos de las Serpientes de Arena (Obara y Nymeria), y capturaron a la otra (Tyene), a su madre Ellaria y a Yara. Posteriormente todas serían el regalo que entregaría a Cersei como prueba de lealtad y demostración de intenciones. Theon, preso del miedo y de sus traumas, no fue capaz de ayudar a su hermana y saltó por la borda protagonizando otro momento de cobardía.

Sam el salvador

Sam retó al archimaestre Ebrose al descubrir la identidad del enfermo de psoriagrís, Jorah Mormont, hijo de Jeor Mormont, ex Lord Comandante de la Guardia de la Noche al que tanto admiraba. A pesar de las negativas del archimaestre y de poner en riesgo su vida, decide actuar y operar a Jorah para salvarle la vida. Un momento tan emotivo y noble como asqueroso.

Jon y Daenerys se conocen

Jon Nieve y Ser Davos llegan en una pequeña embarcación a Rocadragón, donde Missandei y Tyrion los reciben y los conducen hacia el castillo. De camino al encuentro con Daenerys, Jon y Davos ven a los dragones por primera vez y se quedan profundamente impactados. Sentada en el trono de Rocadragón, la Targaryen le espera. Ella pretende que Jon se arrodille ante ella, pero este se niega y ambos enfrentan posiciones. Una solo piensa en el Trono de Hierro y desconoce el avance de los Caminantes Blancos y el otro insiste en que él no es su rival y le dice que «los muertos son el enemigo». Tyrion media entre los egos de Jon y de Daenerys, que ante la posibilidad de tener un aliado en el norte le permite extraer vidriagón de la mina de Rocadragón, pero no termina de creerse lo de los muertos.

El regalo de Cersei

La multitud aplaude en las calles de Desembarco del Rey, Euron desfila con su botín y «regalo» para Cersei, que lo recibe sentada en el Trono de Hierro. Cersei visita en la mazmorra a Ellaria y a Tyene Arena. La reina le cuenta lo que sintió como madre cuando supo de la muerte de su hija Myrcella y, para hacerle entender el dolor, besa en la boca a Tyene con el mismo veneno con el que pereció Myrcella y a continuación se limpia los labios e ingiere un antídoto. Ellaria verá morir a su hija delante de sus propios ojos y sin poder hacer nada.

Drogon y los Dothraki arrasan con todo, Bronn se viste de héroe

Khaleesi parte de Rocadragón con Drogon y los Dothraki para tomar por sorpresa al ejército de los Lannister que regresa a Desembarco del Rey. La horda de Dothraki aparece en el horizonte a lomos de sus caballos y tras ellos, Daenerys montada en el dragón.

A la orden de «¡Dracarys!» convierte a filas enteras de soldados en ceniza. Numerosos arqueros Lannister dispararan a Drogon sin efecto y Jaime le pide a Bronn que vaya a por el «escorpión de Qyburn», una ballesta de gran tamaño diseñada para matar dragones.

Con el dragón herido en tierra y la batalla ganada por Daenerys, Jaime decide coger una pica clavada en un hombre frente a él y comienza a galopar entre las llamas para matar a la Targaryen por la espalda. Cuando está llegando, se encuentra con el rostro del dragón de frente que suelta una bocanada de fuego. En ese momento, Bronn aparece cabalgando a su lado y salta para tirar a Jaime de su caballo y evitar que la llamarada lo calcine.

Hincar la rodilla o morir

Después de barrer al ejército de los Lannister, Daenerys ofrece a los soldados supervivientes unirse a ella o morir. Randyll y Dickon Tarly, nuevos aliados de Cersei, se niegan a hincar la rodilla, y a pesar de que el «mediohombre» intenta librarlos de la muerte mediando con la reina, son condenados. A la señal de «¡Dracarys!» arden por el fuego de Drogon. Hecho que motivo a los demás soldados a doblar la rodilla ante la Reina Dragón.

Conexión entre «dragones»

Daenerys llega volando a Rocadragón a lomos de Drogon. Jon, que les contempla desde lejos, no se amedrenta y se acerca para acariciar al dragón ante la fascinada mirada de la Khaleesi al ver que la ferocidad del animal desaparece con el norteño.

Sam renuncia a su sueño en medio de una gran revelación

Sam, cansado de esperar respuestas, renuncia al sueño de convertirse en maestre. Pero antes, en una de las noches que pasa con Elí entre libros, ella le narra una anulación del matrimonio del príncipe Rhaegar para casarse con otra mujer en una ceremonia secreta. El dato se camufla en la conversación como otra curiosidad cualquiera, ya que el joven Tarly está cansado de todo en la Ciudadela, pero realmente está ante la revelación definitiva de que Jon Nieve es el heredero legítimo del Trono de Hierro y de la casa Targaryen.

Los siete magníficos de Jon

Jon Nieve atraviesa el Muro acompañado de una peculiar tropa con la intención de capturar a uno de los muertos. Más allá del gran bloque de hielo, por el camino, tienen lugar una serie de breves y curiosas conversaciones a modo wéstern entre los «exploradores». Los siete magníficos de Jon encadenan anécdotas y conversaciones que acercan a unos personajes que apenas se conocían, y producen los momentos más hilarantes del episodio.

Eso sí, la andaina por la nieve es divertida hasta que el grupo se encuentra, en medio de una tormenta de nieve, a un oso revivido que se lanza con furia contra ellos.

Aislados en un mar de hielo

El escuadrón suicida de Jon consigue, por fin, capturar a uno de los espectros. Pero la cosa tarda poco en volverse desastrosa. Rodeados por miles de criaturas sin vida, y con la esperanza de que Gendry llegue rápido al Muro para avisar a Daenerys. Aunque el paso del tiempo sea sospechoso, la llegada de Daenerys a lomos de Drogon y acompañada por Viserion y Rhaegal es apoteósica.

Jon el inmortal

A Daenerys no le queda otra que huir dejando a Jon Nieve rodeado de muertos vivientes, eso o perder otro de sus dragones. Por suerte, siempre que un Stark está en peligro, ahí está el bueno del tío Benjen para acudir en su rescate.

La nueva mascota de los Caminantes Blancos

El Rey de la Noche fue el encargado de revivir al dragón caído de Daenerys, la nueva mascota de los Caminantes Blancos y arma de destrucción masiva. Brutal el momento en el que el animal abre uno de sus ojos y vemos el color azul intenso.

Reunión de enemigos

Todos los enemigos de Poniente, lo mejor de cada casa, se dieron cita en Desembarco del Rey. A la costa este de los Siete Reinos llegaron Daenerys, Jon, Tyrion, Varys, Missandei, varios Dothraki, Sandor «el Perro» Clegane y Theon Greyjoy. El encuentro tuvo lugar en Pozo Dragón, un peculiar lugar de la capital donde se encontraron con Bronn, Cersei, Jaime, Gregor la Montaña, Clegane, Euron Greyjoy y varios miembros de la Guardia Real. También Brienne de Tarth y Podrick llegaron desde Invernalia enviados en nombre de Sansa. El rencor y las heridas abiertas entre todos ellos estuvieron presentes en el diálogo. 

Un muerto para Cersei

Comenzada la reunión, Jon Nieve se dirige a Cersei para explicarle que la lucha es entre los vivos y los muertos, pero ella no acepta la tregua. Sandor, el Perro, saca de su caja al espectro que corre y se avalanza sobre Cersei, quedando a escasos centímetros de ella. Lo mutilan cortándole una mano y partiéndolo en dos, pero sigue moviéndose. Jon le hace una demostración práctica de que la única manera de acabar con ellos es quemándolos con fuego o bien con armas de vidriagón.

Adiós Petyr Baelish

Por fin presenciamos la que posiblemente fuese una de las muertes más deseadas de todo el elenco de Juego de Tronos, la ejecución de Meñique. Petyr Baelish ha sido el único personaje principal que ha perdido la vida en la séptima temporada de la serie. Sansa se ha hecho mayor, no ha perdido la cabeza y ha aprendido de todas sus vivencias, el final de Baelish fue muy bien llevado.

«Ahí te quedas Cersei»

Cercei muestra a Jaime sus verdaderas cartas, tras llamarle tonto a la cara una vez más, le revela que no piensa involucrarse en la lucha con el ejército del Rey de la Noche. Un Jaime zarandeado una y otra vez, menospreciado y cansado de su hermana le comunica que él se va al Norte a cumplir su promesa, ella lo amenaza y él le reta a matarlo. Cersei, que parece implacable, le deja ir.

Ni Nieve, ni Arena, Aegon Targaryen

En Invernalia, Bran Stark y Sam Tarly atan los cabos necesarios para confirmarnos la verdadera identidad de Jon Nieve. Uno le cuenta lo que leyó en el diario del Septón Supremo sobre la boda secreta de Rhaegar Targaryen y Lyanna Stark. Otro comparte la visión que presenció en la que Lyanna hablaba con su hermano Ned Stark en la Torre de la Alegría antes de morir. Ambos, Bran y Sam, llegan a la conclusión de que Rhaegar, el heredero de los Targaryen, nunca raptó ni violó a Lyanna y que se querían. Jon Nieve es Aegon Targaryen, heredero del Trono de Hierro y sobrino de Daenerys. Mientras todo se conoce, el que hasta ahora era un bastardo, va al camarote de la Reina Dragón para resolver toda la atracción acumulada y consumar su relación en la cama. Ellos no tienen ni idea de que son tía y sobrino, pero seguramente ahora tampoco les importe.

El Rey de la Noche cabalga a Viserion

No solo ha llegado el invierno que llevábamos esperando seis temporadas. Con él, han llegado hasta el Muro los Caminantes Blancos. A lomos del resucitado Viserion, el Rey de la Noche hizo trizas parte de la gran muralla de hielo para que su ejército de muertos comience a marchar sobre Poniente.

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