El «mal rollo» llega a la sobremesa de Masterchef con la vuelta de Gonzalo

Reaparece para cerrar sus frentes abiertos, pero no pide perdón ni a Jordi ni a sus compañeros

Gonzalo se niega a pedir perdón a sus compañeros por los insultos

Gonzalo, el concursante que abandonó Masterchef -«me invitaron a salir», dice él- fue el gran ausente en la final del concurso que anoche emitió La 1 y en la que Vicky se proclamó ganadora ante Mateo.

Todos los participantes que han pasado por el programa durante esta segunda temporada estuvieron presentes en la última gala, que vieron desde la galería superior del plató. Sin embargo, el más polémico de la edición, el que no se ha cortado en insultar al propio Jordi Cruz y en meterse con cada uno de los compañeros, no estaba allí. «A mí no me invitaron», dijo Gonzalo a través de su cuenta de Twitter, al mismo tiempo que avanzaba una aparición estelar durante la noche. «Aparezco al final, para que me pongan verde, de nuevo...», avanzó.

Dicho y hecho, tras la proclamación de la ganadora, TVE «sirvió el postre» con un debate final en el que todos los concursantes, los jueces, e invitados especiales como María Adánez y el diseñador Lorenzo Caprile, entre otros, comentaron el recorrido del concurso.

Al final de la noche, en torno a la 01.00 de la madrugada el programa emitió un vídeo con los momentos más polémicos de Gonzalo, en el que decía cosas como «Cristóbal es insoportable, deberíamos ponerle un bozal», o que Lorena «tiene un tono de voz insoportable que pasa más tiempo mirándose los labios en la vitrocerámica que cocinando», entre otras lindezas. Fue tras eso cuando el concursante apareció en plató ante las caras largas y los gestos secos de sus compañeros, a pesar de que intentaron disimularlos. Y en su regreso, continuó fiel a su estilo.

«Puedes aprovechar para pedir perdón a tus compañeros», sugirió Eva González. Sin embargo, él se limitó a reírse a carcajadas y a decir que se ha llevado genial con todo el mundo. Además, aseguró que Masterchef es un juego y que él tenía una estrategia, aunque no quiso desvelar cuál.

«Aquí se viene a concursar»

Y al que menos gracia le hizo fue sin duda a un Jordi Cruz que se veia incómodo desde el momento en el que el exconcursante entró por la puerta. Con un gesto serio, durante buena parte de la charla ni siquiera miró al concursante, hasta que llegó el turno de abordar el enfrentamiento entre chef y aspirante. Durante el concurso ambos mantuvieron serios enfrentamientos, en los que Gonzalo llamó «llaverín» y «chefecito» al cocinero, e incluso llegó a criticar alguno de sus platos.

Fue entonces cuando Jordi Cruz pudo explicarse: «A Pepe le llamo Pepito , a Eva, Evita y a ti Gonzalito te lo dije con cariño y tú entendiste otra cosa. Pero ese comentario no me ofende para nada. Sí me ofende que digas que ?Masterchef? es un juego porque este jurado es muy profesional y venimos a hablar de lo que más queremos, que es nuestro oficio», señaló.

«Y somos serios porque tenemos que serlo. Y sí en algún momento hemos sido bordes o tajantes es porque nos tomamos muy en serio nuestro oficio. Y yo no dejo unas horas mi cocina para venir aquí y faltar a nadie. Dicho eso, si hay una tercera edición espero que tengan clarísimo que aquí se viene a cocinar y las discusiones existen en una cocina y la habilidad está en resolverlas», concluyó el chef, antes de levantarse y darle la mano.

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