Dos enamorados en Louredo

redacción / la voz

TELEVISIÓN

Sindo empieza a darle a Lidia avisos de que su autoridad resulta excesiva, algo que el actor Tacho González califica de «simples desafogos»

16 mar 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Son la pareja más enamorada de todo Santo Antonio de Louredo y su local, el bar y ultramarinos del pueblo, es el segundo hogar de todos los vecinos. Ellos son Sindo y Lidia, una pareja bien avenida mientras se mantengan las reglas básicas del juego: ella manda y él obedece. Sin embargo, en la nueva temporada de Padre Casares, la producción de Voz Audiovisual que Televisión de Galicia emite en las noches de los domingos, Sindo ha empezado a dar avisos de que su paciencia con tanta autoridad empieza a agotarse. Lidia incluso llegó a pensar que su marido podía abandonarla.

La semana que viene Sindo le dará una nueva lección, para asombro de los vecinos del pueblo.

Pero Tacho González, el actor que encarna a este marido sumiso, le quita importancia. «Eso son só arrebatos que lle dan a Sindo con certa periodicidade, porque ten que desafogar. Igual discute un pouco, pero a cousa non vai a máis -explica-. De vez en cando ten que romper, si non pobriño, pero segue sendo igual de miñaxoia. A sumisión e entrega de Sindiño é a mesma que a que ocurre en moitas parellas».

El actor, para quien Sindo es «unha marca importante» en su vida, asegura que su personaje, un hombre muy capaz y el más culto de todo Louredo, sigue siendo desde el principio de la serie el mismo buenazo que se acobarda ante la autoridad de su mujer, a la que interpreta la actriz Patricia Vázquez. «Máis que evolucionar, vai alternando o seu carácter en función da situación. É un tipo poliédrico -señala el intérprete-. Con Lidia ten esa actitude de sumisión; cos amigos cando xoga a partida ten una actitude de camaradería, pero en cambio con Delmiro está enfrontadísimo. Ten distintas facetas e se mostra segundo sexa o momento, pero no fondo é un namorado».