«Los Picapiedra» cumplen cincuenta años

M. Costoya REDACCIÓN/LA VOZ.

TELEVISIÓN

Aniversario de la familia más famosa de la televisión hasta la llegada de «Los Simpson»

01 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Su grito de guerra Yabba Dabba Doo se hizo famoso entre una generación de espectadores que se acercaba por primera vez a la televisión en los años sesenta. Hoy, Los Picapiedra están ya más cerca de la jubilación, después de que ayer se cumplieron cincuenta años desde su primera aparición en la cadena norteamericana ABC.

William Hanna y Joseph Barbera fueron los creadores de una familia formada por Pedro, su mujer Wilma, la pequeña Peebles y Dino, la mascota de la casa, quien a pesar de ser un dinosaurio se comportaba como perro. Vivían, junto a sus amigos Pablo y Betty, en una Edad de Piedra reflejo de la sociedad de aquella época. Llegaban los primeros electrodomésticos, los coches ya no eran solo un capricho de ricos y se extendieron las pequeñas viviendas con jardín. Todo ello lo incorporaron Hanna y Barbera en los guiones de Los Picapiedra . En sus episodios no faltaban las barbacoas - siempre de brontosaurio- las partidas de bolos y el vehículo familiar. Ellos, Pedro y Pablo, eran disparatados. Ellas, Wilma y Betty, sufridas esposas. El cóctel propuesto tuvo éxito no solo en Estados Unidos, donde permanecieron seis años en antena. Los dibujos de Los Picapiedra se emitieron en todo el mundo. Hubo numerosas secuelas de la trama original, en las que se le dio protagonismo a personajes como Peebles y Bamm Bamm, los hijos de Pedro y Pablo Mármol. Incluso Spielberg produjo la primera versión cinematográfica de los dibujos, con un John Goodman en el papel de Pedro Picapiedra y el grupo B-52 reinterpretando la mítica sintonía de la serie.

Fueron populares hasta finales de los años noventa, cuando comenzaron a acusar la edad. El público, infantil y adulto, se identificó con unos nuevos personajes que nada tenía que ver con Pedro y Wilma. Llegaron Los Simpson , una singular familia amarilla, más adaptada a los nuevos tiempos y con un sentido del humor menos pueril y más ácido, que sigue dando sus réditos y ha creado escuela. Hoy es difícil encontrar a Los Picapiedra en la programación televisiva. Pero nadie les puede negar que han entrado por méritos propios en la historia.