«La ruleta de la suerte» y «Esta casa es una ruina» han convertido a este presentador en una de las caras más conocidas de la televisión
20 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Tres años presentando La ruleta de la suerte y algo menos en Esta casa era una ruina , ambos en Antena 3 TV, han convertido a Jorge Fernández en una cara conocida de la televisión y merecedor del Premio Ondas 2008 al Mejor Presentador.
-Televisivo con éxito, actor, deportista, guapo oficial (ha sido Míster España dos años consecutivos) y según dicen, además, un buen papá.
-De todo menos actor. He participado en alguna película y en alguna serie por aquello de ser una persona conocida. De ahí a ser actor hay un gran trecho y mucho respeto. De todas maneras, de todo lo que has dicho antes, lo que más me gusta es lo de ser padre.
-¿Cómo se las arregla cuando tiene que compaginar «La ruleta de la suerte» con «Esta casa era una ruina»?
-Con muchísima dedicación y quitando tiempo a todo lo demás. Cuando me coinciden los dos programas lo único que hago es estar delante de una cámara. Ahí es cuando dejo de estar con mi hijo, con mis amigos y con mi familia. Es un esfuerzo muy grande, pero cuando ves las audiencias que hay y el resultado descubres que todo el esfuerzo finalmente acaba mereciendo la pena.
-¿La suerte es puro azar o hay que empeñarse en conquistarla?
-Hay que empeñarse, tiene un punto de azar, pero en el caso de una profesión, cuando te valoran porque te dan un premio como el Ondas no es suerte sino un componente más de sacrificio, de intentar hacerlo bien y de ser muy persistente. Yo soy muy cabezón con mi trabajo y me implico muchísimo.
-¿Se siente privilegiado?
-Al cien por cien, y no te miento un ápice cuando te digo que varias veces al día pienso que tengo una gran suerte. Ahora, en un momento muy difícil para muchos trabajadores y empresas, yo estoy viviendo lo mejor de mi vida en el terreno laboral. Por eso intento conservar lo que tengo con todas mis fuerzas. Vengo del mundo del deporte y el hecho de ganar y triunfar es algo que me he currado desde niño. La formación que nos da el deporte tiene mucho que ver con ese espíritu de exigencia.
-Usted iba para jugador profesional de baloncesto y una lesión de menisco truncó su carrera. En aquel momento se le caería el mundo encima.
-El menisco fue lo de menos, lo peor fue una lesión de ligamentos cruzados. Y aunque me operé y salí bien de la operación, decidí abandonar el baloncesto porque en Primera División no tenía más futuro. Y a mí me gusta ser el primero en todo lo que hago. Ahora me ha costado ocho años estar aquí donde estoy, ha habido momentos malos, de no saber qué me esperaba; pero al final, con lucha, constancia y tenacidad, he conseguido lo que quería.
-Dicen que en esto de la televisión triunfan los que consiguen enamorar a la cámara.
-Yo creo que la gente que triunfa en la tele es la gente que confía mucho en sí misma y hace programas a su medida, porque es muy complicado saber elegir también. Triunfa la gente que tiene una actitud normal y llega a las personas que están sentadas en el sofá de su casa sin utilizar lenguajes raros, alguien cercano y natural.