Una Nochevieja televisiva correcta, pero sin brillantez

Todos los fines de año se parecen, y cada vez más, con galas especiales en las que reina la música enlatada


Nadie espera ya de nuestras cadenas que nos sorprendan con un espectáculo deslumbrante para el fin de año, de manera que el espectador, esta Nochevieja, pudo asistir con el ánimo tranquilo a la habitual exhibición de medianías más o menos graciosas, más o menos desdichadas. TVE, vergüenza torera, ofreció un programa original (el de José Mota) que al menos estaba muy trabajado, y Telecinco, liderazgo manda, apostó por sus parejas de Escenas de matrimonio. Ha habido años mucho peores.

Para La Primera lo más importante era su programa especial, en el que comparecía en solitario José Mota, ex Cruz y Raya. Desde el punto de vista técnico y estético fue un espacio cuidado y salpicado con imitaciones verdaderamente admirables. Sin embargo, desde el punto de vista del contenido, fue un poco decepcionante. Las uvas las dieron Anne Igartiburu, embutida en un no-vestido, y Antonio Garrido, que parece convertirse en nuevo rostro corporativo de TVE.

Telecinco, que el año pasado solventó la noche con música en lata, despidió el 2007 con un largo especial de Escenas de matrimonio que se parecía demasiado al de Nochebuena. Dio las campanadas desde Zaragoza, por aquello de la Expo 2008, con Soledad Mallol y David Muro. La idea era buena, pero la cosa quedó bastante triste. El resto de la noche fue, como de costumbre, recopilación de espectáculos enlatados.

Televisión de Galicia

Xosé Ramón Gayoso, Sonia Castelo y Nancho Novo fueron los maestros de ceremonias en la Nochevieja de TVG, en un programa especial en el que la música inspirada en a lírica de los poetas gallegos fue la reina indiscutible.

Antena 3 organizó la noche de manera extraña, como si hubiera pretendido hacer lo más posible con el mínimo gasto. Primero tuvimos una larga ración de Al pie de la letra, de Javier Estrada. Entre el karaoke y las uvas, Antena 3 montó un espectáculo «todo a cien» con los resultados de su encuesta sobre los tesoros de España. Luego vino el típico programa musical.

La 2 hizo algo un poco desconcertante. Abrió la noche tempranamente con una entrega de Muchachada nui, que no era para emitir antes de las diez, y después ofreció un especial de Gomaespuma. El consuetudinario espectáculo Sol de medianoche quedó postergado en su horario. Quizá busquen otros públicos. Ellos sabrán.

Los que, visiblemente, no sabían qué querían hacer eran los de Cuatro, que ofrecieron el programa más raro de todos los tiempos. Primero un especial de El hormiguero, lo cual sí tiene sentido, pero después vino una cosa que se llamaba Con los Manolos. All my loving y que, so capa de resumen deportivo del año, vino a demostrar la importancia del guionista; de hecho, allí parecía no haberlo. Boris Izaguirre y Ana García-Siñériz trasladaron a la Puerta del Sol la atmósfera cansina de Channel n.º 4.

La Sexta lo hizo al revés y puso al frente de su Nochevieja, como ya es costumbre, a sus presentadores de más éxito, es decir, a Patricia Conde, Miguel Ángel Martín, Miki Nadal y demás compañía de Sé lo que hicisteis. Tuvo gracia a veces, y otras veces, no, como suele ocurrir con todas las gamberradas. Las uvas se las comieron una vez más con Patricia y Martín y después, surgió Santiago Segura.

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