El Canto del Loco cerró su gira en A Coruña ante más de 10.000 fans

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo A CORUÑA

TELEVISIÓN

PATRICIA GAGO

Una veintena de seguidoras se pasaron 50 horas esperando la apertura de puertas En poco más de una hora se vendieron las últimas 1.000 entradas que llegaron a la taquilla

21 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

«Una vez que traspasamos la puerta, dejamos de ser amigas. Lo importante es llegar la primera a la barrera». Así explicaban -entre risas- el ritual que las fans de El Canto del Loco han seguido en toda la gira de la banda madrileña, que ayer se cerró en A Coruña con un concierto de más de dos horas de duración y ante más de 10.000 personas. Una decena de ellas se pasaron cincuenta horas esperando la apertura de puertas en las inmediaciones del recinto multiusos coruñés. El jueves, a las siete de la tarde, aterrizaban en A Coruña procedentes de Tenerife, Valencia, Alicante o Londres, y hasta ayer -pasadas las diez de la noche- no pudieron escuchar por fin la voz de Dani Martín. La lluvia y el frío de estos últimos días las obligó a agudizar su ingenio para poder mantenerse firmes al pie del cañón. Sombrillas, paraguas, cartones, sacos de dormir, e incluso grandes bolsas de basura, que pidieron a una mujer del servicio de limpieza de un centro comercial cercano, les sirvieron para llevar mejor la espera, que en algunos momento llegó a ser tensa. «A la una de la madrugada nos fuimos a dormir al aparcamiento subterráneo para no mojarnos, y dejamos un cartel que ponía: ''La cola empieza en el aparcamiento''. Nosotras ya nos conocemos todas y respetamos los turnos, pero vinieron otras que se quisieron colar. Decían que había que estar allí de pie todo el rato», explican Irene y Adriana Aznar, dos de las fans que incluso llevan tatuadas las iniciales de El Canto del Loco en sus brazos. Rezagados Ellas tenían su entrada bien guardada desde hacía varias semanas, algo que no le ocurría a las decenas de personas que, desde las tres de la tarde de ayer, esperaban delante de las taquillas para poder hacerse con algunas de las 1.100 localidades que se reservaron para este día. En poco más de una hora, se agotó todo el papel, lo que derivó en que se incrementaran las colas, hasta que, a las ocho de la tarde se abrían finalmente las puertas del recinto. La histeria de las admiradoras había ido en aumento a lo largo de toda la tarde, y se desató al cruzar la barrera del Coliseo coruñés. Sólo tuvieron que esperar dos horas más para ver sobre el escenario a Dani, David, Chema y Jandro y poder escuchar en directo Besos, Zapatillas, La madre de José, A contracorriente , o Volverá .