Amaral cerró en Santiago la gira con su único concierto en un teatro

La Voz A. F. | SANTIAGO

TELEVISIÓN

XOÁN A. SOLER

El dúo zaragozano anuncia que dejará los escenarios durante una temporada Juan y Eva quieren «vivir para dentro» porque dicen llevar tiempo «viviendo para fuera»

09 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Amaral concluyó en un abarrotado Teatro Principal de Santiago, con un concierto acústico, la gira de su último disco, Pájaros en la cabeza , en la única actuación en un teatro que el dúo daba sobre las canciones de este disco, y en la que los dos artistas mostraron su lado más desconocido, menos introvertido, más comunicativo, amable y sencillo. Juan Aguirre, un bilbaíno que por casualidad conoció en un estudio de grabación de maquetas a su voz complementaria, reconocía ayer, antes de salir al escenario, ese carácter introvertido de los dos. Tal vez, aclaraba él, «porque el fin último de todo esto no era hacernos personajes populares, nunca se nos pasó por la cabeza y no le damos mucha importancia». Pero aquel dúo salido del underground zaragozano con una actitud entre folk y punk se ha convertido hoy en una de las formaciones más cotizadas e internacionales del pop español, con una intensa agenda de conciertos por España, Europa y América. «Hemos descubierto que viajar tocando es maravilloso, un regalo de los cielos, y nos ha costado un poco acostumbrarnos a la notoriedad -comenta Juan, queriendo con dificultad abrir una botella de agua-, pero intentamos pensar que es fruto de que nuestra música ha contactado con la gente, y no darle mucha importancia». Una actitud y una filosofía que se ve reflejada en el gusto del dúo por una música emocional, que, aclara el guitarrista, «bebe mucho más del folk de lo que aparentamos, y de la música profunda, como una forma de emoción musical». Eva y Juan estaban muy satisfechos de dar en Santiago este concierto, porque fue en Compostela, en el Club Dado-Dadá, donde tuvieron su primer concierto en Galicia cuando aún eran unos desconocidos y donde quedaron fascinados por la taberna O Gato Negro, tanto como darle ese mismo nombre a su estudio de grabación. Cuando vienen a Santiago les gusta ir a la taberna, igual que ir al cine o coger el metro en Madrid porque, explica Juan, «intentamos no cambiar nuestra vida porque entonces estás perdido». No obstante, el músico anunció que ahora lo que va a hacer el grupo «es un poco vivir para dentro, porque llevamos demasiado tiempo viviendo para fuera, escribir, desaparecer, recluirnos en casa». Para Eva, se trata de «dejar de tocar públicamente» durante una temporada.