Dicen que «La Gioconda» se burla de la estupidez del machismo

Tomás García Yebra MADRID

TELEVISIÓN

26 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La sonrisa de La Gioconda, uno de los gestos pictóricos más famosos de la historia del arte, ha originado ríos de tinta. Pero si alguien creía que estaba todo dicho y discutido sobre la célebre tela de Leonardo da Vinci, se equivoca. El historiador granadino José Enrique Ruiz-Domènec, autor de Leonardo Da Vinci o el misterio de la belleza , ha llegado a la conclusión de que La Gioconda -esposa de un noble comerciante de Florencia-, no deseaba que la pintasen. «No quería posar ni sentirse observada», explicó. «Su marido en empecinó en que lo hiciese, pues quería tener un retrato suyo; ella, en venganza, respondió con una sutil mueca en la que deja traslucir lo que piensa sobre la vanidad, la altanería, el machismo, la prepotencia y la estupidez de los hombres», dijo Ruiz-Domènec.