Una gran variedad de cine rodado en español intenta hacerse un hueco en los Oscar

Rocío Ayuso LOS ANGELES

TELEVISIÓN

02 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Entre los 55 países que en la 76 edición de los Oscar están dispuestos a conseguir la estatuilla a la mejor película extranjera, la representación hispana va ganando terreno tanto en número de candidatos como en la variedad de sus historias. Un total de 10 cintas, casi un 20 por ciento de las presentadas, defenderán su cinematografía en castellano y ya sea desde España, Cuba, Argentina, México o Perú, su meta será la misma: conseguir esa estatuilla con la que potenciar el cine de su país. España lleva cierta ventaja, al menos numérica, ya que ha sido aspirante al galardón en 18 ocasiones, tras Francia e Italia, país que más candidaturas ha logrado en la historia de estos premios. Además, España ha obtenido tres Oscar, uno de ellos concedido a Fernando Trueba, cuyo hermano, David Trueba, es el realizador de Soldados de Salamina , que es la película que representa este año a España. La cinta está centrada en la Guerra Civil española, adaptación de la novela de Javier Cercas, y está protagonizada por Ariadna Gil. Los otros México y Argentina, con seis y cinco candidaturas, respectivamente, están representados en esta ocasión por la cinta Aro Tolbukhin , la primera, y Valentine , la segunda. Bajo ese extraño título, la cinta mexicana de Agustín Villaronga, Lygia Zimmermann e Isaac P. Racine, ahonda en la mente de un húngaro llamado así y detenido por quemar vivas a siete personas. La cinta se mueve entre la realidad y la ficción y con la que México repite una apuesta arriesgada que funcionó con Amores Perros . El realizador mexicano de esta última, Alejandro González Iñárritu, también aspira a ser candidato al Oscar con su primera producción de Hollywood: 21 Grams . Si México hasta la fecha nunca ha logrado el Oscar, Argentina quiere repetir el éxito que tuvo en 1985 con La historia oficial con Valentine , centrada en la madurez de un niño. La cubana, Suite Habana , de Fernando Pérez, filmada en tono de documental, se centra «en un día simple en la vida de diez habaneros comunes».