«Siempre tuve una mente futurista»

Nada más publicar su primer disco, Arturo Vaquero, miembro del grupo Humanoid, fue colocado en la cúpula de la música electrónica española


lugo

Tiene 31 años y es natural de Santurce, aunque reside en Lugo desde los 8 años. Empezó en 1998 con la publicación del disco Vectospheres, y siguió un año después con OCR. Paralelamente a este último, editó Razas pero lo hizo con su nombre, Arturo Vaquero. En noviembre del 2002 publicó Romance , en compañía de Laura Romay al bajo y la voz de Carmen Álvarez. También es productor musical y técnico de sonido, con grupos tan dispares como la tuna de la Facultad de Veterinaria, grupos folk, pop, rock y otros. Ahora prepara conciertos, pero no a modo de gira, ya que pretende hacerlos de forma escalonada. La web está en construcción, y en menos de un mes estará a disposición de los internautas con conciertos, videos y discos.-¿Qué tipo de música hace Humanoid?-Es muy difícil definirla, pero en su base fue música electrónica. Lo que ocurre es que en su evolución se ha ido fusionando o sigue tendencias hacia otros estilos. El último disco, Romance , tira más hacia el pop. No me gustan las etiquetas, pero la denominación que le otorga la gente es tecnopop .-¿Cuál ha sido su evolución desde sus inicios?Siempre me gustaron Kraftwerk, ya que creo que se adelantaron veinte años a su época con la música electrónica. Cuando en Alemania se hacía música electrónica, en España andábamos con el La, la, la de Massiel. Empecé a imitar a los alemanes con órganos Casio y noté que me gustaba mucho. Empecé a hacer un disco experimental, en el que plasmaba mis inquietudes.-Antes de fraile fue cocinero, como dice el refrán...-Fui pincha discos en discotecas de Lugo y Vilalba, y luego pasé a hacer lo mismo con música house en festivales y fiestas que me llamaban. Siempre me gustó todo lo que tenía que ver con la electrónica, no musical, sino más bien la de los ordenadores. También me gustaba lo vanguardista, mirar las estrellas, siempre tuve una mente muy futurista. De acuerdo a esos pensamientos, la música que más sentía que necesitaba hacer era con aparatos electrónicos, ordenadores, sintetizadores,...-¿Qué opinaban quienes le escuchaban?-Generalmente, me decían que la música era poco comercial. Yo, en cambio, como estuve en contacto con la cuna de esta música, que estaba en Londres y Alemania, compraba discos y revistas especializadas. Entonces yo no lo veía como algo raro. De hecho, la veía muy comercial, pero lo que ocurría en España y Galicia es que había muy poca gente que la hiciera. Entonces, nada más sacar el primer disco, me pusieron en la cúpula de la música electrónica que se hacía en España, como Madelman o Fangoria.-¿No temía los comentarios de que su música fuese de «chunda, chunda»?-No. Aunque la gente más profana, la que no entiende de música, como yo no entiendo de ordeñadoras, asociaba la música electrónica con lo que conocían, que era bacalao o tecno , y por eso la comparaban con el chunda, chunda. Yo les decía que otra cosa es Vangelis o Jean Michael Jarre, que era como lo que yo hacía. Como el público con el que nos movemos es más selecto e independiente, y entiende un poco más de música, nunca hubo ninguna comparación.-¿«Razas» es su trabajo más personal?-En Razas se introdujeron apuntes que había acumulado desde los 18 años. Era más hacia la tendencia new age , con una serie de canciones donadas para el patrocinio del comercio justo. Además de ser un trabajo más personal, era otra tendencia. Humanoid era más para minorías, gente más selecta, con unos gustos más puros electrónicos. Razas era más universal y comercial.-¿Por qué «Romance»?-Buscábamos un título que significase lo mismo y que se escribiese igual en castellano e inglés. Como la mayoría de las canciones de amor, en todos sus sentidos, es como un pequeño romance.-¿Es un disco maduro?-Es más melódico y maduro, pero la razón fue que cuando nos juntamos para hacer canciones, no sé si inconscientemente o por nuestro estado de ánimo, nos salían muy melódicas. El público nos pedía algo más, que incluyese letras y fuesen cantadas.-¿Cuáles son las pretensiones del grupo?­-Somos un grupo humilde en pretensiones, nunca fuimos de estrellas, ni lo queremos.-¿Qué opina de «Operación triunfo»?-Lo siento por los chicos, pero me parece una operación para ganar dinero, y los que se lo llevan no son precisamente los cantantes. En un año no se hace una estrella. Creo que una estrella nace y evoluciona. Se está viendo que no están preparados para la fama que están teniendo. Me parece un karaoke de mal gusto.

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«Siempre tuve una mente futurista»