La meca del cine decidirá el 5 de noviembre en referéndum si se escinde de Los Angeles La meca del cine ha resultado ser separatista. El próximo 5 de noviembre un referéndum decidirá si Hollywood se segrega de Los Angeles y pasa a ser una ciudad independiente. Si la escisión se concreta, los nuevos regidores tendrán ante sí el reto de reconducir el rutilante rumbo de la capital de las estrellas, acosada por una crisis económica sin precedentes y un paro creciente, relacionado con el hecho de que las productoras han empezado a elegir otros destinos para rodar sus películas.
06 jun 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Hollywood reclama su derecho a la autodeterminación. El argumento que los secesionistas están utilizando para calentar el ambiente antes del 5 de noviembre es inicialmente económico. Aseguran que con sus impuestos están dando a Los Angeles más de lo que reciben. Si la escisión se concreta, la meca del cine volverá a ser una pequeña ciudad autónoma ¿lo fue hasta 1910, cuando se vio obligada a integrarse en LA por un conflicto relacionado con el abasteciminto de agua¿, con 184.000 habitantes, un presupuesto de 183 millones de dólares (194 millones de euros) y unos gastos de 166 millones. Potencial El líder separatista, Gene La Pietra, que aspira a ser el primer alcalde de un Hollywood independiente, está convencido de que la votación de noviembre refrendará sus aspiraciones. «Ha llegado el momento de reinventar Hollywood, de conseguir que desarrolle todo su potencial». Pero la campaña tiene detractores, en Los Angeles y en el propio Hollywood. Además de por razones sentimentales, los dirigentes de la tercera ciudad más populosa de EE UU, después de Nueva York y Chicago, tienen motivos económicos y de desarrollo para oponerse a la escisión. En primer lugar, alentaría un movimiento similar que está cobrando forma en el valle de San Fernando, en donde tienen su sede la mayor parte de las lucrativas empresas que se dedican al mundo de la pornografía. Pero además, sin el atractivo de Hollywood, Los Angeles pasaría a ser una urbe descontrolada, ahogada por kilómetros de suburbios que en nada tienen que envidiar a los ranchitos o las favelas de los países ubicados más al sur del continente. Hasta noviembre habrá que dirimir también una cuestión esencial desde el punto de vista de la imagen: quién se queda con las míticas letras que el mundo identifica con Hollywood. Si se mantiene la actual propuesta de reparto territorial, las descomunales capitulares dejarían de ser competencia de Los Angeles y pasarían a ser gestionadas por el nuevo ayuntamiento, lo que restaría a la gran urbe un atractivo turístico esencial. Pero no todo son ventajas para la ciudad del cine, acosada en los últimos tiempos por una crisis relacionada con los nuevos modos adoptados por la industria del celuloide. Según un estudio, en el último año se han destruido 18.000 puestos de trabajo por la tendencia creciente de las productoras a trasladar los rodajes a ciudades como Vancouver, Toronto o Sidney. Los analistas consideran, además, que la tendencia es imparable y que cada día se rodarán menos películas en la que el mundo considera la capital del cine.