Veinte juegos para no olvidar este 2018

Unos han sido éxitos planetarios y otros han pasado inadvertidos, pero por su creatividad, jugabililidad y derroche artístico merecen figurar en el Olimpo de la industria


A falta de dos semanas para despedir el año, conviene afrontar este artículo no como una lista de favoritismos (que seguro que algo de eso hay), sino como veinte piezas, veinte recuerdos, o veinte uvas que hacer bajar por la garganta.

No hay orden lógico, ni es una enumeración de menos a más o viceversa. Son dos decenas de definiciones para recordar que este 2018 fue mejor año del que seguro hoy imaginamos.

Return of the Obra Dinn (PC e Mac)

Relatar una vida a través del momento de su muerte. Return of the Obra Dinn no es solo uno de los indispensables de este año, sino que pasa al Olimpo de las aventuras gráficas por méritos propios.

Su capacidad de narrar a través del silencio, junto a una propuesta gráfica única y agradable, hacen del título de Lucas Pope una rara avis dentro de la industria. Puede que su historia, en conjunto, no esté a la altura de los pasajes individuales, pero es una anécdota menor.

Return of the Obra Dinn es un clásico moderno. Imprescindible.

Tetris Effect (PS4)

De alguna manera, esta reinvención del clásico Tetris ha pasado ciertamente inadvertida. Diseñado por Monstars y Resonair, y publicada por Enhance, contiene un apartado audiovisual soberbio. Sorprende, por qué no.

¿Puede un juego de Tetris innovar en lo visual, poseer un apartado gráfico de lujo que incite a verlo en la mayor televisión posible? Sí, y es Tetris Effect. Un auténtico despliegue de luces, colores y sombras que transformar las partidas en algo completamente novedoso. Hipnótico. Según parece (nosotros no hemos podido disfrutarlo en este modo), jugarlo en VR se convierte en una experiencia absolutamente épica, envolvente y absorbente.

Red Dead Redemption 2 (PS4, Xbox One)

Rockstar volvió a hacerlo. Crear un título que sorprende, engancha y provoca sensaciones que la competencia solo sueña y que rara vez puede lograr. Arthur Morgan ha pasado a ser uno de los personajes por antonomasia de la industria del videojuego, y su historia de redención deberá ser recordada.

La implementación de la realista caza, los robos, la comunidad del campamento, su narrativa… Todo acaba por derivar en una obsesión enfermiza por los detalles marca de la casa que en Red Dead Redemption 2 alcanza cotas estratosféricas.

Se le achacado su lentitud, su sistema de disparo y su falta de innovación en algunos aspectos, pero todo ello es intencionado. Así era el salvaje oeste. Poco más se puede hacer. Su pequeño fracaso en los GOTY, galardón que muchos daban por asignado, quizás tuviera que ver con la polémica sobre el crunch que rodeó el juego. A posteriori, diversos empleados defendieron a Rockstar, y otros ex empleados cargaron contra la compañía. Será una mancha que perseguirá al título y al futuro de la empresa de la erre.

Into the Breach (PC, Switch)

Los creadores de FTL, Subset Games, no se han querido dormido en los laureles y han sido capaces de lanzar un título ambicioso, divertido y enorme.

Into the Breach es un juego de estrategia por turnos increíblemente fresco, lleno de posibilidades y capaz de dar decenas de horas sin ni siquiera darse el jugador cuenta. Da cierto gusto ver como una compañía opta por trabajar ideas nuevas y originales, sin necesidad de firmar una continuación o seguir los pasos marcados por sus aciertos pasados.

Un argumento sencillo (la humanidad ha sido invadida por los Vek) que da pie a un complejo y cuidado formato de juego, donde el jugador tiene y sabe todo lo necesario para poder salir victorioso con el menor número de bajas posibles. Aquí siempre se sabe qué va a hacer el enemigo, y ahí su originalidad, por lo que no se trata de predecir el movimiento de la IA, sino discernir la decisión óptima por nuestra parte.

 Florence (iOS)

¿Lo único malo de Florence? Que necesitarás tener iOS para poder disfrutarlo, darle un bocado a la manzana de Jobs, vaya.

Dos expresiones culturales distintas que convergen en una misma forma tangible. Cómic por un lado, videojuego por otro. Florence es una bella historia de amor que se vive a través de una pantalla donde los dedos ordenan.

Apenas dura cuarenta minutos, pero son suficientes para contar una trama que conocemos de sobra, que se nos ha contado un millón de veces, pero a la que se la ha dotado de una originalidad y unos matices fabulosos. La forma de interactuar con las mecánicas jugables es todo un acierto y visualmente es una experiencia sobresaliente.

God of War (PS4)

“Read it boy”, y el auditorio de los Game Awards se vino abajo. Fue el ejemplo perfecto, la prueba empírica de que la aventura de Kratos y su hijo Atreus han calado hondo. Mucho.

God of War es la reinvención de una saga que debía hacerlo y que ha salido no solo indemne, sino que se ha reforzado y ha podido promover una experiencia cinematográfica apabullante y maravillosa. Su ambientación, su historia, sus metáforas… Todo se combina para sacar adelante una pieza obligatoria para los poseedores de una máquina de Sony. O casi.

Forza Horizon 4 (Xbox One y PC)

Más que probablemente, la mejor opción actual para aquellos usuarios que disfruten con la conducción arcade. La saga Forza se ha convertido en una de las joyas de la corona de Microsoft, un hecho contrastado que ha llevado a la compañía americana a la compra de Playground Games para sus propios (y únicos) intereses.

Forza Horizon 4 es un alarde audiovisual lleno de momentos memorables. De cientos de kilómetros embalados en un disco para el disfrute del usuario.

No solo los amantes de los juegos de conducción (el que estas líneas escribe no se considera tal) podrán disfrutar de esta entrega, pues posee un despliegue de posibilidades tan amplio que el aburrimiento es casi imposible. Nadie puede resistirse a obtener puntos mientras va derrapando. Ayuda a mantener el interés en el tiempo sus continuas actualizaciones y contenidos semanales, sus cambios de estación; en definitiva, su vida interna.

Monster Hunter: World (Xbox One, PlayStation 4 y PC)

Qué duda cabe a la hora de hablar de Capcom como una de las compañías más en forma de esta generación. Muchos aciertos en muy poco tiempo. Monster Hunter: World, es uno de ellos.

La última entrega de la franquicia ha sido capaz de atraer a un nuevo público occidental a su propuesta, sin dejar de lado sus raíces orientales, y el resultado es sobresaliente. El título de Capcom es una experiencia que se disfruta a cada instante, y en la que cada usuario encontrará la forma de jugar que más le plazca, sea con un espadón de tres metros, sea con una ballesta cargada de municiones especiales.

La sensación de victoria tras derrotar a algunos de los monstruos más difíciles del juego roza lo absurdo. Jugarlo en compañía, como no, multiplica la diversión y añade un componente de estrategia en tiempo real más que agradable.

“Un monstruo más y  a dormir”, dijo nunca nadie.

Marvel’s Spider-Man (PS4)

Otro de los exclusivos de Sony que reventaron el mercado este 2018. Su desarrollo se antojó largo, e incluso recayeron sobre él dudas de downgrade, o de que su jugabilidad no parecía del todo clara en los adelantos mostrados… Todo quedó descartado tras su lanzamiento.

Marvel’s Spider-Man es uno de los mejores, sino el mejor, juegos del hombre araña que se han hecho nunca. Quizás no posea la mejor de sus historias, pero la sensación de movimiento y dinamismo que Insomniac Games ha impregnado a todo su proyecto es brutal. No hace falta hacer una misión, salvar a nadie, o tratar de ser un héroe… El gran logro de Marvel’s Spider-Man es hacer que el jugador viva toda una experiencia en ir de un lugar a otro de la ciudad siendo el trepamuros de Stan Lee. Nadie puede aburrirse de eso. Es imposible.

Celeste (PC, Xbox One, PlayStation 4 y Switch)

Si transcender fuera el objetivo por antonomasia de una obra cultural, Celeste puede dar por conseguido tal hecho. Los canadienses Matt Thorson y Noel Berry dieron luz a principios de año uno de los plataformas 2D más logrados e interesantes de la historia. Así de fácil, así de complicado.

Celeste es una obra maestra con todas las letras, un título que posee una base jugable magnífica, pero que además se apoya y vive sobre un mensaje bello, inolvidable y con momentos para recordar.

Algunos querrán alejarse de esta aventura por su apartado gráfico, no la probarán. No seré yo quien juzgue el gusto de nadie, pero la frase “no sabes lo que te pierdes” cobra un nuevo significado con Celeste, capaz de reinventarse a cada paso.

Dragon Quest XI: Ecos de un pasado perdido (PlayStation 4, Switch y PC)

De los mejores JRPG del año, del lustro y de la década. Un viaje épico que celebra los treinta años de historia de una saga reconocida, adorada y que continúa cosechando éxitos innegables. Ahora incluso en occidente, aunque para ello tengamos que esperar un poco más nuestra propia versión con voces y demás modificaciones de mercado.

Dragon Quest XI es una hermosa epopeya, una manera de enamorar al jugador a través de un grupo de personajes que se juntan para hacer frente al destino. Fiel a su estilo artístico, firmado por Akira Toriyama, padre de Son Goku, la sensación de familiaridad no se pierde en ningún momento, y el acabado de los diseños se antoja magnífico.

Por si hay alguna duda, duración típica de vieja escuela: 60 horas y subiendo si se toma con calma y con ganas. Una obra perfecta tanto para el ya iniciado en la saga, como para el que quiere sumergirse por primera vez en ella y sus combates por turnos.

GRIS (PC y Switch)

Perfección lírica. Sorpresa artística. Maravilla narrativa. GRIS es una experiencia que conviene vivir, más que jugar. Un viaje por el dolor y la superación, por el lado amargado de la depresión y el recordatorio de que siempre hay una luz que nunca se apaga. U ojalá no lo haga.

GRIS pasa por méritos propios a aparecer en la definición o la lista de los mejores juegos creados en España, más concretamente en Catalunya por Nomada Studio, con las acuarelas de Conrad Roset y la música de Berlinist aportando el arte.

Su aceptación internacional se percibe meritoria. Solo puede uno imaginar la alegría y el champán que estos días recorrerán sus oficinas en Barcelona. Un primer juego que abre un futuro prometedor.

A Way Out (PlayStation 4, Xbox One y PC)

Es de agradecer que sean las grandes compañías las que a veces también apuesten de manera arriesgada, y pongan por delante la originalidad a las ventas. A Way Out no es una obra maestra, pero merece la pena disfrutar mano a mano con un amigo de su planteamiento y sus mecánicas.

Puede pecar de simplista en algunas de sus acciones, y no supondrá un desafío para la gran mayoría de usuarios, pero tanto Vincent como Leo transmiten vida, confianza y pasión. Algo que no siempre se ve por estos lares.

Un soplo de aire fresco en el mundo del videojuego cooperativo.

Detroit: Become Human (Play Station 4)

Una historia espectacular, redonda y con muy pocas fisuras. Así es la obra de Quantic Dreampara la máquina de Sony, un estudio que puede presumir de llevar dos décadas apostando por lo diferente desde su Francia natal.

A lo largo de su narrativa, el jugador encontrará de todo: alcohol, depresión, racismo, maltrato… Y tendrá que lidiar con ello. No es fácil introducir la cantidad ingente de temáticas que viven en Detroit: Become Human y no fracasar en el intento, o simplemente ser muchas cosas a la vez y ninguna en concreta. No es el caso.

El ritmo que posee es frenético, pero el mensaje es claro.

Dragon Ball FighterZ (PC, PlayStation 4, Xbox One y Switch)

Ya antes mentamos a Akira Toriyama… Faltaba por aparecer su mayor creación: Dragon Ball. El juego editado por Bandai Namco irrumpió como un huracán en la escena competitiva y casual. Un divertidísimo título de lucha que también puede servir de introducción para todo aquel que quiera acercarse al género.

Ha recibido un buen número de personajes desde su lanzamiento, y se muestra como un juego vivo. Su apartado gráfico ha sido uno de los grandes culpables en que toda la comunidad gamer le echara el ojo. Nunca tan bien se había visto a Son Goku en un videojuego, y con tantos guiños al anime y el manga originales. El otro responsable de su éxito es Arc System Works, experta en dotar a sus juegos de lucha de una envidiable y trabajada profundidad.

Recientemente ha llegado también a Switch, ocupando un sitio privilegiado en todas las plataformas de juego actuales.

Assassin’s Creed Odyssey (PC, PlayStation 4 y Xbox One)

Ubisoft ha logrado crear uno de los mundos más inmensos y trabajados de la historia reciente del videojuego. Parece que sus títulos se miden con una vara de medir totalmente diferente a la de otras compañías, por eso sorprende que aún hoy haya que justificar la presencia de ACO como uno de los títulos del año.

Sea con Alexios o con Kassandra, el estudio francés ha apostado por continuar la reinvención iniciada en Origins, y convertir la saga de los asesinos en una aventura de fuerte componente RPG. En esta ocasión, tocará recorrer las islas griegas, donde la mitología se junta con la historia antigua.

Quizás no posea la mejor narrativa posible, tampoco ayudan esos micropagos absurdos, o que el sistema de niveles se encuentre desequilibrado respecto a la trama principal, pero continúa siendo un juego notable, capaz de dar decenas de horas de diversión.

Frostpunk (PC)

En la vida, hay decisiones difíciles, luego las hay jodidas, y luego están las que deberemos tomar en Frostpunk.

Los creadores de This War of Mine sabían que debían continuar su propia estela de originalidad para volver a sorprender al público. Y lo hicieron. Frostpunk es un título que mezcla la gestión de una ciudad con la supervivencia más dura y desoladora que se imagine.

Un mundo helado, imprevisible, en el que el jugador debe dar cobijo a los supervivientes que pululan por él. O no. En el infierno no todos son buenos. No siempre funciona la democracia. No siempre se puede salvar a todo el mundo. De nuevo, 11 bit studios consiguen hacer pensar al jugador, y no solo sobre qué hacer o qué acción tomar, sino que le pide ese ejercicio una vez se acuesta.

Super Smash Bros. Ultimate

Su llegada a Switch se antojaba un huracán y así ha sido. Solo en Japón, ya ha despachado más de 1,2 millones de copias. Brutal.

La nueva entrega de la franquicia de lucha de Nintendo regresa por todo lo alto. Un plantel de personajes espléndido, colorido y para todos los gustos. Más veloz y más ofensivo que su predecesor, Ultimate es la fórmula perfecta para evitar el aburrimiento. Un homenaje perfecto a la industria del videojuego y sus títulos.

Eso sí, falta que Nintendo solucione sus problemas de conexión.

Dead Cells (PC, PlayStation 4, Switch y Xbox One)

Mata, muere, repite. Y así decenas de veces. Y así cientos de veces. Y así… es Dead Cells. Uno de los portentos indie de este año, que se ha ganado el corazón de más de un jugador, sobre todo el de aquellos amantes del estilo rogue-like. Su éxito internacional confirma la plenitud del género para los estudios pequeños y medianos, y la buena época que vive el 2D dentro de las pantallas.

Pese a que su lanzamiento oficial se ha dado como tal este año, el juego de Motion Twin ya llevaba mucho tiempo en las bibliotecas de Steam. Su fórmula basada en la repetición y al aprendizaje ha ido mutando (igual que su protagonista) poco a poco, en busca de la mejor jugabilidad posible, así como del equilibrio perfecto.

Destaca el control que el jugador tiene sobre el personaje. Aquí uno no muere porque el juego haya fallado, o algo no esté del todo correcto. Todo pasa por los controles que apliquemos y los tempos que se manejen.

Octopath Traveller (Nintendo Switch)

El exclusivo de Switch creado por Square Enix y el productor de Bravely Deafault rápidamente se colocó como uno de los imprescindibles de la consola japonesa. Su apartado visual, su belleza innata y su aire retro han hecho de Octopath Traveller un viaje directo a la época dorada del género, tomando como referencias a clásicos de la talla de Final Fantasy VI o Chrono Trigger.

Poseedor de una banda sonora memorable, un sistema de combate adictivo (quizás los encuentros aleatorios sean algo de otro tiempo, aunque esa es la idea) y una serie de narrativas, diferentes a lo prototípico, hacen del título de Square Enix un engranaje imprescindible para armar el reloj de este 2018.

Este reportaje se publicó anteriormente en Revista Morcego.

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