Portugal quiere abrir una base espacial en las Azores

Se centraría en la puesta en órbita de pequeños satélites y aprovecharía su localización estratégica y el menor consumo de combustible de los cohetes al estar cerca del ecuador


Dos organizaciones públicas portuguesas lanzaron un concurso internacional destinado a compañías y asociaciones del sector espacial que quieran colaborar con empresas e investigadores lusos en la instalación de una base espacial en el archipiélago de Las Azores. La futura base estará asentada en la isla de Santa María, según se avanzó en la presentación del concurso público, llevada a cabo por la gubernamental Fundación para la Ciencia y la Tecnología y la Estructura de Misión de Las Azores para el Espacio, dependiente del Gobierno autónomo del archipiélago.

El objetivo es que la base esté lista en el 2021 para lanzar pequeños satélites, un mercado que se espera valga varios miles de millones de euros durante la próxima década y donde Portugal quiere ser punta de lanza del viejo continente. «En este momento hay 90 proyectos activos en todo el mundo para la construcción de bases de lanzamiento de micro, mini y pequeños satélites, en especial en China y Estados Unidos. Europa necesita posicionarse en este mercado tan prometedor», declaró el ministro de Ciencia, Tecnología y Enseñanza Superior luso, Manuel Heitor, al semanario Expresso.

Actualmente, tres modelos europeos similares compiten con Portugal por iniciarse en el mismo negocio: uno prevé instalarse en Escocia (Reino Unido), otro en Noruega y uno más en Suecia. No obstante, las autoridades lusas consideran que la isla de Santa María tiene «ventajas imbatibles», principalmente por su localización en el océano Atlántico, que «permite trayectorias de lanzamiento sin obstáculos sobre el mar (...), así como una posición estratégica única entre Europa, América y África», sostuvo Heitor.

Además, «está mucho más cerca del ecuador» que los otros proyectos europeos, «lo que significa que se ahorra energía en cualquier lanzamiento desde la isla debido a su localización geográfica», agregó el ministro.

Las empresas y organizaciones interesadas en el concurso portugués tendrán hasta el 31 de octubre para presentar propuestas que contribuyan a crear esta terminal espacial, definida como low-cost, que deberá crear «oportunidades de negocio a lo largo de toda la cadena de valor».

«Los principales objetivos del proyecto de puerto espacial en Santa Maria son la atracción de inversión extranjera a Portugal, la creación de empleo altamente cualificado y el desarrollo de un sector empresarial competitivo en el área del espacio», resumió el ministro, quien estimó que la inversión total no superará los 60 millones de euros.

La nueva generación de pequeños satélites se asocia a la expansión de observación de la Tierra en áreas tan diferentes como agricultura y pesca, tráfico marítimo, comunicaciones, energía, movilidad o flujos migratorios, entre otros.

Despegue número 100 para el Ariane 5

Por otra parte, la lanzadera espacial europea Ariane 5 realizará hoy su despegue número cien desde la Guayana Francesa, un momento simbólico para este cohete que compite con la compañía estadounidense SpaceX. Esta vez su misión será colocar en órbita dos satélites de telecomunicaciones para tres operadores (el gigante Intelsat, el japonés Sky Perfect JSAT y la empresa azerí Azercosmos).

«Para su vuelo número 100, la lanzadera trabaja completamente para el mercado no europeo. Es simbólico en cuanto al papel de Ariane 5 en exportaciones y en satélites de telecomunicaciones», declaró Stéphane Israël, presidente ejecutivo de Arianespace, encargada de los lanzamientos. También será el lanzamiento número 300 de Arianespace desde el primer vuelo de un cohete Ariane en 1979. La empresa explota igualmente desde la Guayana Francesa el cohete ruso Soyuz y el cohete ligero europeo Vega.

En servicio desde hace 22 años, Ariane 5 se ha granjeado una reputación de fiabilidad. Pero entre el 2020 y el 2023 será reemplazada por Ariane 6, más polivalente y menos costosa.

Hasta ahora, Ariane 5 logró realizar despegues perfectos en 94 de 99 ocasiones. Pero sus inicios no fueron fáciles: en su vuelo inaugural en 1996, el cohete explotó poco después de su lanzamiento. Su versión pesada ECA también sufrió un fracaso espectacular en su estreno en el 2002. «Tardamos tres años en volver a estar a la altura», explica Hervé Gilibert, actual director técnico de ArianeGroup. «Pero desde nuestro regreso, nos convertimos en líderes mundiales en el mercado comercial de satélites», con este cohete que permite sobre todo lanzamientos dobles, agregó.

El cohete europeo vivió entonces una edad de oro, mientras las lanzaderas estadounidenses se concentraban en el mercado institucional doméstico. Pero la creación de SpaceX, de Elon Musk, con vuelos institucionales y comerciales a bordo del Falcon 9, supuso una férrea competencia para Ariane, especialmente a nivel de precios. Europa reaccionó desarrollando el Ariane 6, cuyo precio de producción será 40 % menos elevado que el de su predecesor. Pero entretanto, SpaceX destronó a Arianespace en número de lanzamientos en 2017.

De aquí a su retirada definitiva en el 2023, Ariane 5 será lanzado probablemente menos de 20 veces. «Creo que superará por poco a Ariane 4», que realizó 116 lanzamientos, según Israël.

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