Cambridge: audio «high end» en la era del «streaming»

Probamos el amplificador integrado CXA61 de la prestigiosa marca de sonido británica y el reproductor de red CXN (V2), que da acceso a miles de emisoras que utilizan formatos de sonido sin pérdidas


El retorno del vinilo es solo un indicio de que el audio high end o de referencia no solo no estaba en decadencia, sino que cada vez tiene más adeptos, cansados de la deficiente calidad de la música enlatada en mp3. Utilizar auriculares inalámbricos conectados al móvil cuando se sale a correr o en el metro está muy bien, pero muchos aficionados demandan pistas sonoras sin pérdida para ser escuchadas tranquilamente en el hogar, con equipos preparados para reproducir contenido en todo su esplendor.

Los pesados amplificadores de hace unas décadas han dado paso a componentes como el nuevo CXA61 de Cambridge, de 8,3 kilos y apenas 11,5 centímetros de altura. Esta compañía lleva desde 1968, cuando lanzó el legendario amplificador P40, persiguiendo un claro objetivo: crear dispositivos de audio que reproduzcan un sonido puro, natural y fiel al original; el auténtico sonido británico, que se ha convertido en un estándar para los audiófilos de todo el mundo.

El CXA61 continúa la estela de su predecesor (CXA60) y equipa un convertidor D/A ES9010K2M de alta resolución que puede procesar señales a través de la entrada USB integrada, con resoluciones de hasta 32 bits / 384 KHz, así como DSD 256.

Otro punto destacado es el soporte de Bluetooth aptX HD, para disfrutar de la música inalámbrica sin pérdidas de sonido. La precisión y la calidad están garantizadas gracias al potente transformador toroidal con 60 vatios por canal (8 ohmios).

En nuestra prueba lo conectamos a una pareja de altavoces Mordaunt-Short MS 908 y a un reproductor de CD Philips anterior a los 90, una época en la que estos dispositivos ofrecían características bastante buenas en cuanto a DAC (conversor de señal digital a analógica), rango dinámico y distorsión harmónica. Las cualidades del amplificador de Cambridge se aprecian desde el primer momento, re-descubriendo secuencias sonoras en discos como el Abraxas de Santana o en pistas monofónicas como el Pet Sounds de los Beach Boys. La claridad cristalina, junto a la contención en los graves y a unos agudos que pueden subir a lo más alto sin que se produzca la más mínima alteración, son un hecho incontestable.

Hay que aclarar que se trata de un amplificador puro, sin balance ni controles de bajos, medios o altos, pensado para conectar un ecualizador si queremos colorear o modificar el mapa sonoro a nuestro gusto. La parte trasera está repleta de entradas digitales y analógicas, y por si fuera poco cuenta con un módulo Bluetooth integrado que permite reproducir de forma inalámbrica las señales de audio. Ya sea la biblioteca de canciones de nuestro smartphone u ordenador, o el streaming de Spotify o cualquier otra plataforma, el envío de música es asombrosamente sencillo y la configuración se hace en apenas unos segundos, ya que nuestros dispositivos detectan el CXA61 de inmediato.

«El amplificador presenta una etapa de potencia con condensadores optimizados para ofrecer una diafonía mínima. El resultado es una ruta de señal limpia, corta y pura que permite una coherencia musical inigualable, a cualquier volumen», explican desde la marca. El diseño es totalmente diáfano, con un acabado en gris lunar y el knob de volumen sobresaliendo en el frontal derecho, mientras en el centro tenemos unos pulsadores para seleccionar las diferentes entradas. Incorpora conexión de 3,5 mm para auriculares y otra para enchufarle un reproductor mp3, por ejemplo un iPod. El mando a distancia está preparado para operar con otros componentes de la marca y lo que más nos sorprendió es que incluso permitió manejar el play/pause/next del viejo reproductor de CD.

El CXA61 se complementa a la perfección con el galardonado reproductor de CD CXC de Cambridge Audio (que esperamos también probar más adelante), pero en la era del streaming la firma británica propone una solución acorde con los tiempos: el reproductor de red CXN (V2), que permite dar salida a numerosos tipos de archivos de audio de múltiples fuentes. Ya no estamos hablando de los contenidos que tenemos en el teléfono o cualquier otro aparato, sino del acceso a miles -literalmente- de emisoras por Internet, muchas de las cuales ofrecen varios tipos de formatos de audio sin pérdida: FLAC, AIFF, ALAC, WAW...

El CXN (V2) viene con dos convertidores digitales a analógicos Wolfson WM8740: al escalar cualquier información de audio digital a 24 bits/384 kHz con la tecnología ATF2, la música se reproduce con la misma calidez, profundidad y matices, y la unidad no se asocia de forma automática con audio digital. Gracias a su propia plataforma Stream Magic, compatible con MPEG-DASH y HLS de uso inmediato, las transmisiones en directo son consistentes y de gran calidad.

El diseño calca el patrón del amplificador, con una pantalla LCD central flanqueada por los botones de reproducción y control, y la rueda permite en este caso moverse rápidamente por las listas, además de hacer la selección mediante un click. Hay también espacio para un puerto USB frontal, para cargar cómodamente un disco duro o pendrive.

Si no queremos estar pegados al aparato, la aplicación específica Stream Magic posibilita controlar todas las fuentes conectadas de forma directa e intuitiva desde el móvil: elegir listas de reproducción, establecer presintonías o explorar álbumes de manera sencilla y cómoda. La carátula del álbum de música o de la emisora que estamos disfrutando aparece en la pantalla en color, que también muestra el título de la canción o el álbum, además de información sobre la calidad del bitrate y otros parámetros.

De nuevo nos encontramos aquí con una disyuntiva interesante, y que no es otra si elegir cualquier archivo de los que componen nuestra biblioteca musical (sabiendo que en la mayoría de los casos va a estar comprimida en mp3, aunque sea a 320 Kbps, pues pocos usuarios son los que descargan habitualmente en formatos sin pérdida o tienen digitalizada su colección de discos); o, por el contrario, si nos abandonamos al infinito audiófilo que significan la radio por Internet.

Bucear en este universo con el CXN (V2), que permite introducir directamente el nombre de la emisora o buscar por país o estilo de música, permite encontrar maravillas como TMEFolk Radio, Radio Paradise, Frequence 3, Radio Blues, Sector Radio o, para los amantes de la música clásica, Rondo Classic Klasu Pro, todas en FLAC.

La Serie CX 2 de Cambridge Audio está disponible a través de Sound & Pixel y en Amazon. Los componentes probados tienen un precio de venta recomendado de 899 euros para el CXA61 (el CXA81, con 80 vatios por canal, cuesta 1.199 euros) y de 1.099 euros para el CXN (V2). La nueva aplicación Stream Magic está disponible para su descarga gratuita desde la App Store para iOS y Google Play Store para Android.

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