¿Only Fans?

David Bonilla

RED

Los claroscuros de una plataforma que cambió la industria del contenido para adultos para siempre

15 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El pasado jueves participé en una mesa redonda sobre ética y programación en la que si algo quedó claro es que lo «moral» no se traza en blanco y negro sino con una infinita escala de grises donde nuestros propios principios entran en conflicto. Uno de los casos que mejor ejemplifica este choque entre valores tan universales como el libre albedrío o la protección de colectivos vulnerables es OnlyFans, proyecto online con un enorme impacto en 2021 al que, sin embargo, la prensa apenas ha prestado atención.

OnlyFans es un servicio online que permite a los creadores de contenido cobrar a sus seguidores una suscripción recurrente o pagos puntuales para acceder al material audiovisual que producen. El modelo de negocio es sencillo: la plataforma se queda con un 20% de los ingresos y los creadores con el 80% restante.

Es usado por chefs de cocina, músicos o monitores de fitness, pero sobre todo por trabajadores sexuales a los que —al contrario que otras plataformas— acoge abiertamente y sin cortapisas. Una decisión ética y empresarial que —según muchos— los empodera, al facilitarles una vía para explotar directamente sus fotos y vídeos explícitos, en vez de tener que venderlos a productoras y perder para siempre el control sobre su distribución y monetización.