Huawei Mate 30 Pro: así funciona un móvil «Google free»

Gmail se puede configurar en la aplicación de correo, el navegador utiliza el buscador de Google y Facebook, Instagram o Twitter son accesibles vía web. Hay alternativas a Maps como Karta GPS, pero es imposible replicar WhatsApp salvo que lo tengamos en otro teléfono.


«Sobrevivir será nuestra mayor prioridad en el 2020». Este fue el cauto mensaje del presidente rotatorio de Huawei, Eric Xu, al terminar el 2019, un año en el que la compañía china consiguió aumentar sus ingresos un 18 % hasta los 108.691 millones de euros. La cifra habría sido muy superior de no haber sufrido el veto de la Administración Trump, que, a pesar de haberle dado una moratoria a su inclusión en la Entity List, ha sido aplicado de forma efectiva por las grandes corporaciones tecnológicas estadounidenses.

Pero Huawei dijo que el boicot no le impediría seguir con su hoja de ruta y -no sin contratiempos- así ha sido. En septiembre anunció su nuevo smartphone de referencia, el Mate 30 Pro, el primer móvil que presenta sin los servicios de Google y sin la tienda de aplicaciones Play Store. Lanzado inicialmente en China, tardó un poco más de lo habitual en llegar a los mercados occidentales, pero ya está disponible desde finales de noviembre. Un terminal con el que la firma de Shenzhen realiza un arriesgado experimento: ver cómo reaccionan los usuarios ante un teléfono que no dispone (al menos en su configuración inicial) de algunas de las apps más utilizadas globalmente.

De entrada, el desafío parece doble porque en Huawei han decidido no rebajar el precio del Mate 30 Pro y es el que corresponde a un móvil premium del segundo fabricante mundial, y que compite con el Samsung Galaxy Note10+ y el iPhone 11 Pro Max: 1.099 euros en su versión de 8 + 128 GB y 1.199 la de 8 + 256 GB (hay una Porsche Edition de 12 + 512 GB que se va hasta los 2.099 euros). Para hacerlo más atractivo se vende con la tableta Huawei MediaPad M6 de regalo (con pantalla de 10,8 pulgadas), que si se adquiere por separado cuesta 349 euros, aunque hay que advertir que este dispositivo también es Google free.

Además, la marca ha utilizado otros ganchos para atraer a los potenciales clientes: los primeros 500 usuarios que se den de alta en Huawei Video a través de su nuevo smartphone recibirán una suscripción gratuita de un año al servicio de streaming Filmin; y las 200 primeras personas que compren el Mate 30 Pro participarán en la Misión Estratosfera, que llevará al ganador a bordo de un avión supersónico que vuela a 2.100 kilómetros por hora y alcanza una altura de 19.000 metros sobre la superficie de la Tierra.

El móvil, que inicialmente solo se distribuía a través de Espacio Huawei Madrid, la mayor tienda de la compañía fuera de China, ya ha dado el salto a otros canales de venta como El Corte Inglés, AliExpress Plaza, PC Componentes, Media Markt y la FNAC.

Diseño y características premium

¿Cómo es el Mate 30 Pro? A nivel de diseño es un producto genuino de Huawei, que se ha distinguido en los últimos años por hacer algunos de los móviles mejor construidos. Plano por arriba y por abajo, como el Huawei P30 Pro y Galaxy Note10, solo tiene un único botón, de color rojo y situado en el lateral derecho, para el encendido y el bloqueo/desbloqueo del dispositivo. Los controles de volumen son táctiles y se activan en la parte superior de la pantalla (en cualquiera de los dos lados) con un simple doble toque con el dedo. Es una de las innovaciones de este modelo, que no cuenta con jack de auriculares pero sí con sensor de infrarrojos, para utilizarlo como mando a distancia.

La pantalla AMOLED de 6,53 pulgadas, con proporción 18,5:9 y una definición de 409 puntos por pulgada, está curvada en sus bordes y cuenta con un generoso notch o muesca para hacer sitio a los sensores de la cámara frontal. Es de 32 MP y apertura 2.0 y permite el desbloqueo del móvil por reconocimiento facial. Además incluye sensor de huella integrado en la pantalla, así que está a la última en sistemas de seguridad biométrica.

La parte trasera tiene una cubierta antihuellas en la que llama la atención el halo circular que rodea los cuatro objetivos de la cámara y que recuerda a las máquinas profesionales. Además del sensor ToF (time of flight) integra un super gran angular de 40 MP y apertura f/1.8, un gran angular de 40 MP y f/1.6 y un telefoto de 8 MP. Como siempre, el equipo ha sido desarrollado por Leica y el resultado es la mejor cámara que se puede encontrar actualmente en un móvil. En La Voz hemos hecho en los últimos años varias pruebas de smartphones de gama alta y tradicionalmente los Samsung Galaxy eran los que mejor rendimiento ofrecían; pues bien, una rápida comparativa entre las imágenes tomadas por el Note10+ y las del Mate 30 Pro revelan una precisión y definición de este último muy superiores, especialmente cuando hacemos zum.

La lista de especificaciones se completa con el último procesador de la gama Kirin (990), una batería de 4.500 mAh con carga rápida e inalámbrica, y protección IP68 (soporta inmersiones a un metro de profundidad durante media hora). El móvil pesa 198 gramos, mide 8,8 mm. de perfil (es más grueso que el Note10+ y el iPhone 11 Pro Max, con 7,9 y 8,1 mm. respectivamente) y está recubierto con el cristal anticaídas más duro de Corning: Gorilla Glass 6.

«Powered by Android»

Nada más encenderlo en la pantalla del Mate 30 Pro aparece la leyenda «Huawei powered by Android», lo que nos indica que aunque no disponga de los servicios de Google sí cuenta con la última versión (10) del sistema operativo impulsado por la compañía del buscador. Rápidamente aparece el logo de EMUI (la capa de personalización de Huawei) y pasamos a la pantalla de configuración. Hasta ahora, nada de lo que nos encontramos nos hace pensar que estamos ante un móvil diferente: pantallas de elección de idiomas y región, y acuerdo de licencia de usuario final, que recuerda que el software no se debe modificar.

Después de pedirnos que insertemos la tarjeta SIM y nos conectemos a una red wifi, solicita el Huawei ID. Ofrece copia seguridad cifrada de datos y lanza un aviso de privacidad (el controlador de datos es una filial de Huawei en Irlanda). Más trámites: permisos y contrato de usuario, protección del dispositivo, servicios mejorados (wifi, tiempo, ubicación, HiSearch, HiCare), programa de mejora de la experiencia de usuario, recomendación de mantener el software actualizado, posibilidad de importar los datos desde otro móvil y tutorial de los gestos de navegación. Un proceso farragoso pero en que en absoluto difiere de cualquier otro smartphone del mercado.

Por fin, le damos a finalizar y el proceso de instalación nos lleva automáticamente a la Huawei AppGallery, donde ofrece descargar varios programas: SQUID Noticias, Texas Holdem, Radios de España, Blackjack 21, Xtrend, Dominoes, Aliexpres, ZAFUL y Mahjong. Un bloatware variado y, todo hay que decirlo, perfectamente prescindible.

En la keynote del Mate 30 Pro, en septiembre pasado en Munich, fuentes de la compañía de Shenzhen habían explicado que el móvil iba a «estar preparado para que el usuario, de forma sencilla y transparente, pueda acceder a las mismas aplicaciones que con otro teléfono actual de Huawei». No aclararon si se daría la opción de instalarlas al inicializar el teléfono o si los usuarios tendrían que buscarlas en Internet, solo avanzaron de forma críptica: «Nosotros vamos a darles el camino».

La realidad es que ese camino no ha quedado despejado y una vez seguidos todos los pasos nos encontramos con dos pantallas de aplicaciones y, si deslizamos con el dedo a la derecha, accedemos a Huawei Assistant. Al abrir la carpeta de apps principales solo figura WPS Office. El resto son las herramientas y programas habituales de cada marca y que convierten el teléfono en un ordenador de bolsillo: contactos, tiempo, calculadora, grabadora, brújula, medidor por realidad aumentada, reloj, gestor de archivos, navegador, calendario, bloc de notas, bandeja de correo eléctrónico, navegador, reproductor de música y vídeo, cámara…

Accediendo a Gmail

Llegamos al momento crítico: queremos utilizar los servicios de Google y aplicaciones populares de compañías norteamericanas como Facebook, WhatsApp o Instagram. En otro teléfono, incluido un iPhone, bastaría con ir a la tienda de aplicaciones; aquí no es posible. La Huawei AppGallery está de momento muy limitada (alrededor de 15.000 apps frente a las más de 3,5 millones de la Play Store) y desde luego no contiene las citadas aplicaciones. Pero eso no significa que no se pueda acceder a muchos servicios.

Abrimos la app Correo de Huawei. En la pestaña «Añadir cuenta» nos salen las opciones de Exchange, Hotmail, Yahoo y también Gmail. Al pinchar en esta última aparece el mensaje: «Redireccionar. Será redireccionado a la página de autorización de Google. ¿Continuar?». Seguimos con el proceso y tras introducir nuestra direccion de Gmail nos ofrece iniciar sesión en SwiftKey, con cuenta de Google o Microsoft. Metemos contraseña y sale un aviso de que Huawei Email quiere acceder a la cuenta de Google. Finalmente aparece la bandeja de entrada. En menos de un minuto tenemos la cuenta de correo configurada y los mensajes sincronizados, y podemos añadir todas las que queramos. No ha problema con Gmail.

Cuando volvemos a entrar en Huawei AppGallery nos ofrece actualizar Huawei Health, AppAssistant y Huawei Video, Phone Clone y Temas. En la tienda hay juegos como Fortnite o Asphalt 9, pero no está el Candy Crush, aunque sí es posible descargar numerosos clones del popular título de King. Tenemos aplicaciones oficiales de comida (Foster’s Hollywood), deportes (La Liga), telefonía (Mi Movistar), finanzas (Fintonic, Abanca), productividad (Microsoft Mobile), viajes (Booking, Vueling, Ryanair, Air Europa), vídeo (VLC), entretenimiento (TikTok), compras (Amazon, Zara)…

Mapas GPS, redes sociales y WhatsApp

La navegación por satélite es una de las herramientas del móvil más utilizadas por los usuarios, que han jubilado los mapas de papel e incluso confían más en las indicaciones de Google que en el navegador de su automóvil (no es ningún secreto: son más fiables y están permanentemente actualizadas). Una buena alternativa a Maps es Karta GPS, con un aspecto muy similar y que se puede utilizar offline. Con ella se puede ir a cualquier punto del planeta, introduciendo el nombre del lugar, la calle o simplemente tocando un punto en el mapa. También permite elegir una ubicación a través de las categorías, seleccionar restaurantes, gasolineras, monumentos… Y, al igual que en Google Maps, es posible visualizar opiniones o ver fotos de los puntos a los que queremos ir.

Si queremos acceder a Facebook o Instagram podemos hacerlo a través del navegador propio de Huawei, que además cuenta con Google como motor de búsqueda. Las versiones web no son tan prácticas como las apps, pero, si entramos en los ajustes y aumentamos el tamaño del texto, son perfectamente manejables y disponemos de todas las opciones. Lo mismo vale para Twitter.

Más problemático es WhatsApp. En la tienda de Huawei está su equivalente chino, WeChat, que además está traducido al español. Pero usarlo implicaría obligar a todos nuestros contactos, tanto personales como profesionales, a descargarse la aplicación, así que no parece muy factible. La única posibilidad de replicar nuestros chats de WhatsApp en el Mate 30 Pro es utilizar la función WhatsApp Web, que se activa en el menú de opciones (los puntos suspensivos arriba a la derecha) de la app de Android. Necesitamos, pues, un móvil que tenga WhatsApp instalado; con él escaneamos el código QR que aparece en la pantalla del Mate 30 Pro y automáticamente nos aparecen los chats sincronizados.

Otras alternativas a WhatsApp que sí están en la AppGallery son Viber y Telegram, aunque en esta última los menús se encuentran en chino (no están de momento traducidos, ni siquiera al inglés). Lo que no encontraremos en la tienda de Huawei es la aplicación de YouTube, ni el navegador Chrome (sí está en cambio Opera) o Drive, la solución cloud de Google.

Conclusión

¿Compensa tener un móvil con estas limitaciones, sobre todo en lo que se refiere a las apps de Google y WhatsApp? Si lo que se quiere es precisamente limitar nuestra dependencia de la compañía de Mountain View (California), la respuesta es sí. Obviamente, eso mismo lo podríamos hacer con cualquier smartphone, simplemente no descargando o no usando dichas aplicaciones. La pregunta entonces sería: ¿queremos (o podemos) realmente dejar de usarlas, y utilizar las muchas alternativas que existen? En ese caso, no cabe duda de que el Mate 30 Pro es uno de los mejores teléfonos inteligentes que existen actualmente en el mercado. La fluidez, la gestión de la batería y la capacidad de foto y vídeo (cámara ultra slow-motion, con time-lapse y ultra gran angular con 4K) son sobresalientes.

En este análisis no hemos querido hacer referencia a la posibilidad de rootear el móvil (lo que permite obtener permisos de usuario e instalar manualmente aplicaciones en el software de Android), algo que es relativamente sencillo y para lo cual existen tutoriales en Internet. No todo el mundo se atreve, o quiere arriesgarse a perder la garantía, o está dispuesto a gastar su tiempo después de haber pagado más de mil euros. Y además, puede que a corto plazo los inconvenientes el Mate 30 Pro se resuelvan solos, si finalmente EE.UU. y China ponen fin a su guerra comercial. Una simple actualización bastaría para volver a poner las cosas en su sitio. Pero quizá a Huawei le interese que el Mate 30 Pro siga siendo un móvil«libre de Google» y que este experimento sea la primera piedra de un futuro en el que sus dispositivos tengan un sistema operativo propio, made in Shenzhen.

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