Delitos en constante incremento

RED

MARIA PEDREDA

Mientras que en el 2013 se denunciaron en toda España un total de 42.403 ciberdelitos, el pasado año esta cifra se multiplicó hasta alcanzar los 110.613. Galicia no vive ajena a esta realidad, a la escalada de esta criminalidad, toda vez que, en este mismo periodo de tiempo, los delitos, especialmente estafas y fraudes telemáticos, se triplicaron.

08 nov 2019 . Actualizado a las 20:04 h.

Prácticamente, cualquier delito que se puede cometer en el mundo real se puede llevar a cabo en el mundo virtual. Es una máxima que muchos investigadores expertos en cibercriminalidad sostienen y que cobra una mayor fuerza si se tiene en cuenta el incremento cuantitativo de este tipo de delitos en los últimos años. A nivel nacional, entre el 2013 y el 2018, las infracciones penales relacionadas con la ciberdelincuencia se han incrementado un 160 %, al pasar de 42.403 a 110.613, mientras que en Galicia se han triplicado en este mismo periodo de tiempo -2.677 en el 2014 frente a las 8.364 del pasado año-.

Y eso solo teniendo en cuenta los delitos propios de Internet, caso de estafas, fraudes, amenazas, pornografía infantil... Ya que las cifras podría aumentar considerablemente si se consignasen otros ámbitos. No en vano, en lo que se conoce como Darknet o Internet oscura es relativamente sencillo encontrar webs en las que adquirir toda clase de drogas, armas o, incluso, contratar mercenarios o un sicario. Otra cosa es que tales ofertas comerciales sean reales y no un mero reclamo para consumar una estafa.

La cibercriminalidad es un fenómeno que preocupa sobremanera a las fuerzas del orden. No solo se trata del incremento de los delitos telemáticos de los últimos años, sino que a esto hay que sumar la paulatina complejidad de los entramados delictivos, lo que redunda en las investigaciones, tal y como reconocen desde Interior en su Estudio sobre la Cibercriminalidad en España 2018: «Cabe resaltar la sofisticación con la que actúan los cibercriminales, como se aprecia en la operación por la que se detuvo en España al cerebro de Carbanak7, una de las mayores bandas de ciberdelincuentes de la historia. Tanto el modus operandi empleado, como la posterior ocultación del dinero obtenido, convirtiéndolo en criptomonedas, hablan a las claras de la dificultad con la que se encuentran los investigadores a la hora de perseguir estos tipos de delitos».