Amparo Alonso : «Ser informático es estar cerca de Dios»

Cree la catedrática de Computación la informática mueve el mundo: «Es la profesión que va a decidir muchas cosas en el futuro»


Me advierte de que en su despacho apenas tendremos espacio y hasta que no entro no me doy cuenta de que Amparo Alonso (Vigo, 1961) no exagera nada. Aún así, entre todos los libros y documentos que se han ido adueñando del exiguo espacio conseguimos ponernos frente a frente para charlar durante una hora que, la verdad, me supo a poquísimo.

-Presidenta de la Asociación Española de Inteligencia Artificial, ¿cómo va a ser nuestra vida dentro de 20 años?

-¡Quién lo supiera!

-Bueno, usted sabe más que mucha gente sobre eso. ¿Seguiremos trabajando?

-Sí que trabajaremos, pero lo haremos de forma diferente. Estamos definiendo nuevas profesiones para el futuro y formas diferentes de interaccionar con las cosas. Hace 20 años no teníamos Internet y no pasaba nada. Hoy en día se nos va la Red y ¿qué haces? Todos los trabajos tendrán que cambiar en función de la ayuda que prestan otros sistemas inteligentes. Algunos desaparecerán y otros volverán a aparecer. Hoy la agricultura sostenible está en alza, por ejemplo, mientras que en Estados Unidos, hay flotas de camiones que circulan solos.

-¿Le gusta la ciencia ficción?

-Sí, sí que me gusta. Y la novela histórica.

-¿Tiene alguna película favorita del género?

-Me gusta Blade Runner.

-¿Y un robot favorito?

-No, no.

-¿Ni HAL 9000?

-No. HAL 9000 menos, porque creo que 2001 y otras películas sobre inteligencia artificial han asentado ese miedo a una superinteligencia que nos domine.

-¿Tampoco en casa? ¿Una Roomba, una termomix...?

-No, no, ja, ja. En casa no tengo robots.

-¿Qué tal era de pequeña? Seguro que muy estudiosa.

-Sí. Yo era feliz en el colegio; me gustaba mucho estudiar.

-Así que nunca le echaron de clase.

-Yo no he dicho eso. Sí que me echaron. También tuve mis momentos revoltosos.

-¿Cómo se interesó por las ciencias?

-Porque tengo mucha curiosidad. Pero también me gustan otras disciplinas más de letras: la literatura, la historia, la filosofía... La lengua, menos. La biología, por ejemplo, tampoco me gustaba mucho. En general, chapar nunca me gustó.

-En general hay un déficit de mujeres en la carrera científica.

-Sí y no lo entiendo. Parece que, entre los 12 y los 13 años, las mujeres eligen otro tipo de disciplinas y las que se interesan por la ciencia lo hacen mayoritariamente en la rama sanitaria. Creo que hay una involución en la educación, porque si somos el 50 % lo lógico es que, con cierto sesgo, hubiera una representación más equilibrada.

-En su facultad, este déficit se nota más.

-Sí. Estamos perdiendo la mitad del talento. Hoy, ser informático es estar cerca de Dios. La informática mueve el mundo, es la profesión que va a decidir muchas cosas en el futuro. Realmente, si tu eres mujer ¿no te interesa eso?, ¿no te interesa decidir cómo van a ser los agentes inteligentes, cómo van a hablar los asistentes electrónicos, cómo se va a diseñar el entorno social...?

-A usted, llegar hasta aquí, ¿le ha resultado más difícil por ser mujer?

-No. Aunque sí he tenido que asistir a alguna postura molesta. Yo creo que hay más educación en algunas cosas que a veces se piensan y afortunadamente ya no se dicen.

-Por cierto, defina el concepto de inteligencia.

-Pues el otro día leí una que me gustó mucho: inteligencia es la capacidad de llevar a cabo la acción adecuada en el momento adecuado.

-¿Qué le gusta hacer cuando no trabaja?

-Hago deporte todos los días, me gusta leer, ir al cine, la música, bailar... De hecho, me gustaría tener mucho tiempo libre para poder apuntarme a alguna clase de baile.

-¿Y cocinar, le gusta?

-Sí, también me gusta, pero ni voy a cursos ni veo programas de cocina. Si tengo tiempo, me despeja mucho la cabeza.

-¿Fútbol?

-Sí, también. Soy del Celta y me gusta ir a Balaídos. Además, tengo un hijo que es apasionado del baloncesto. También me gusta el patinaje artístico y la gimnasia rítmica.

-Defínase en pocas palabras.

-No sé... Soy tranquila, me gusta estar relajada. También soy una apasionada de mi trabajo; tengo que creerme lo que hago, porque si no, no lo hago. Y curiosa, también soy curiosa.

-Elija una canción.

-Esta sí que es difícil. Hummm. Me gusta despertarme con Walking on sunshine, de Katrina and the Waves.

-¿Qué es lo más importante en la vida?

-El amor de tu gente.

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