¿Qué iPhone me conviene más?

Tras la presentación de los iPhone X, 8 y 8 Plus, en el catálogo de la compañía de la manzana conviven hasta ocho «smartphones»

.

Redacción

La presentación del histórico iPhone X ha dejado el catálogo de smartphones de Apple más poblado que nunca. Si usted prefiere los móviles Android o si no tiene intención de gastarse los 419 euros que cuesta el teléfono más económico de la compañía de la manzana, no siga leyendo. Pero si está decidido a comprarse un iPhone o renovar el que ya tenía, ahora dispone de más opciones que nunca. Hasta ocho teléfonos que abarcan desde la gama media avanzada al segmento premium, con diagonales de pantalla entre 4 y 5,8 pulgadas. ¿Qué es lo que ofrece cada uno?

iPhone SE. Desde 419 euros. Es el iPhone perfecto para los que no necesitan una gran pantalla, sus 4 pulgadas son una medida prácticamente desterrada por la industria, que desde hace años apuesta por móviles más grandes. Sin embargo, es un panel de buena calidad, con una resolución aceptable (326 ppi o puntos por pulgada), y en su interior alberga un procesador bastante moderno (A9 con arquitectura de 64 bits). Presentado hace dos años y medio, sus características son prácticamente idénticas a las del 6s (salvo el tamaño del display), incluyendo una cámara trasera de 12 MP, con apertura f/2,2, HDR y grabación de vídeo en 4K. Así que la calidad de las fotos está garantizada y en este apartado probablemente sea superior a la mayoría de los gama media que hay en el mercado. Otra ventaja es su tamaño, es el iPhone más pequeño y ligero (solo 113 gramos), se puede llevar en el bolsillo delantero del pantalón sin que moleste. La versión de entrada se queda un poco corta en capacidad de almacenamiento (32 GB), algo a tener en cuenta si vamos a guardar en él muchas imágenes o vídeos, o si queremos llenarlo de aplicaciones. Apple no ofrece ranura para tarjetas microSD y su servicio de guardado gratuito en la nube (iCloud) solo añade 4 GB. La versión de 128 GB cuesta 519 euros. Incluye sensor de huella dactilar y es compatible con Apple Pay.

iPhone 6s. Desde 529 euros. Presentado en septiembre del 2015, es el más antiguo de los teléfonos que tiene actualmente Apple en su catálogo. Interiormente es prácticamente igual que el SE, pero la pantalla aumenta hasta las 4,7 pulgadas (misma resolución) y añade 3D Touch, que reconoce e interpreta la fuerza que ejercemos sobre el cristal en tres niveles diferentes; ello permite nuevos gestos y funciones, como la vista previa de determinados contenidos sin necesidad de abrirlos por completo. Otra mejora respecto al SE es la cámara frontal, de 5 MP y apertura f/2.2 (1,2 MP y f/2.4 en el caso del iPhone SE), así que los aficionados a los selfies tienen un buen argumento para decantarse por este modelo. También ofrece sensor de huella y, al igual que el SE, dispone de jack de auriculares de 3,5 mm, un aspecto a tener en cuenta por aquellos usuarios que tienen unos cascos hifi con clavija para este tipo de entrada.

iPhone 6s Plus. Desde 639 euros. Ideal para los que quieren una pantalla de gran tamaño (5,5 pulgadas y 401 ppi), aunque aumenta el grosor (0,73 cm) y sobre todo el peso (192 gramos). Con sus marcos inferior y superior, mide casi 16 centímetros de largo, lo que puede ser incómodo para llevar en el bolsillo. Pero la batería también es más grande y eso permite que tenga mayor autonomía que el iPhone 6s: 3 horas más de reproducción de vídeo, 30 horas más de audio y también más tiempo de conversación, navegación por Internet y en reposo. Otra mejora es la estabilización óptica de imagen, tanto para fotos como para vídeo. La capacidad de almacenamiento es la misma que en los anteriores modelos (32 y 128 GB) y está disponible, igual que el 6s y el SE, en colores plata, gris espacial, oro y oro rosa.

iPhone 7. Desde 639 euros. Las dimensiones exteriores son idénticas a la generación 6, pero el display da un paso adelante en calidad, con mayor brillo (625 candelas por metro cuadrado, frente a las 500 del 6s) y «pantalla de alta gama cromática». La cámara mantiene la resolución, pero la apertura es ahora de f/1.8. Esto asegura unas fotografías más claras en condiciones de baja luminosidad, como interiores o al atardecer. El flash también es mejor (True Tone con 4 leds). El vídeo recibe estabilización y zoom ópticos y la cámara frontal sube su resolución a 7 MP y permite grabar vídeo en HD a 1080p (videollamadas en alta definición completa). También es el primer iPhone oficialmente resistente a las salpicaduras de agua y al polvo (IP67), aunque Apple dice en la letra pequeña que «no es permanente y puede disminuir como consecuencia del uso habitual», y que «la garantía no cubre los daños producidos por líquidos». En cualquier caso, sí puede ser interesante para aquellos que suelen llevar el móvil a la playa o realizan frecuentemente actividades físicas outdoor. Dos detalles más: el botón home ya no se hunde (el usuario recibe una retroalimentación háptica que simula la presión) y desaparece el jack de 3,5 mm: los auriculares se enchufan ahora al conector Lightning, por lo que no es posible escuchar música a través de ellos y cargar el móvil al mismo tiempo. El iPhone 7 tiene muchas mejoras, incluyendo nuevo procesador (A10) y coprocesador de movimiento y, sobre todo, es un modelo que solo tiene un año de antigüedad (fue presentado en septiembre del 2016), por lo que los 110 euros de diferencia frente al 6s pueden estar justificados. Además, respecto a este último aumenta la autonomía en 2 horas.

iPhone 7 Plus. Desde 779 euros. La cámara es el gran argumento de compra de este iPhone, ya que por primera vez el teléfono de la manzana monta un doble objetivo de 12 MP con gran angular (apertura f/1.8) y tele (f/2.8). Pemite hacer zoom óptico (en teoría, sin pérdida de calidad) y el digital llega a los 10 aumentos (en el 6s Plus el alcance es la mitad). Además incorpora un modo Retrato. Si bien en las pantallas de los móviles casi todas las fotos se ven bien, al pasarlas al ordenador y ampliarlas a su tamaño real es cuando notaremos la diferencia. El vídeo también se beneficia de un zoom óptico mayor (6x) y la autonomía es superior a la del iPhone 7, especialmente en tiempo de conversación y de reproducción de audio. En contra, el iPhone 7 Plus tiene unas dimensiones que penalizan su portabilidad y el precio se dispara: 889 euros la versión de 128 GB, que nos van a hacer falta teniendo en cuenta que es un smartphone enfocado a la fotografía y la grabación de vídeo.

iPhone 8. Desde 809 euros. El sustituto natural del iPhone 7 tiene su mismo aspecto exterior (desaparecen los acabados negro, negro mate y oro rosa de los modelos anteriores) y las dimensiones son prácticamente las mismas (10 gramos más y 0,2 mm más de grosor). Sin embargo, la parte trasera es ahora de vidrio (antes era metálica) y permite la carga inalámbrica. Las bases compatibles se venden por separado y cuestan 64,95 euros (hay dos modelos, de las marcas Belkin y Mophie). Según Apple, todo el cristal que recubre el teléfono es un 50% más resistente y se refuerza con una subestructura de acero y un borde de aluminio. Así que si lo que tememos son las consecuencias de una caída para nuestro teléfono, este puede ser un buen argumento de compra. La pantalla mantiene la diagonal de 4,7 pulgadas (ahora con True Tone, que ajusta automáticamente el balance de blancos a la iluminación del entorno) y el nivel de brillo, y la cámara tiene las mismas especificaciones que la del iPhone 7, aunque Apple dice incorpora un sensor más rápido y grande, un nuevo filtro de color y consigue «píxeles más profundos». Más importante parece la mejora del procesador, el nuevo chip A11 Bionic, un 70% más rápido que el anterior; y la GPU (controladora gráfica) de tres núcleos. De ello se beneficiarán la nueva generación de juegos y aplicaciones de realidad aumentada, y si pensamos hacer uso de estas funciones debemos tenerlo en cuenta. También se han rediseñado los altavoces estéreo, que proporcionan un sonido un 25% más alto y con unos bajos más profundos. La seguridad sigue estando confiada al sensor de huella dactilar integrado en el botón home (Touch ID). Por último, la capacidad de almacenamiento básica parte ya de 64 GB, el doble que en el iPhone 7; parece suficiente y pocos usuarios necesitarán pasar a la versión de 256 GB, que bordea ya la frontera de los mil euros (979 exactamente).

iPhone 8 Plus. Desde 919 euros. Como en el iPhone 7 Plus, lo que márca la diferencia respecto a su hermano de gama es la cámara dual trasera. Incluye un nuevo modo de iluminación de retratos (está en fase beta o de pruebas) que combina el doble objetivo y un nuevo sistema de detección de puntos de referencia faciales para capturar «rostros con sombras impactantes, efectos de foco y mucho más». En cuanto a la batería, según Apple la duración es parecida a la del 7 Plus y admite carga rápida (también el iPhone 8: hasta un 50% en 30 minutos). Un hándicap de este terminal es el peso, que por primera vez supera los 200 gramos (concretamente 202). Y la versión de 256 GB se va hasta los 1.089 euros, demasiado cerca del iPhone X.

iPhone X. Desde 1.159 euros. La joya de la corona, si se quiere tener el móvil más exclusivo del mundo no hay más que hablar. La pantalla Super Retina HD es su principal argumento, ocupa todo el frontal del teléfono (salvo una estrecha franja en el centro de la parte superior para el altavoz y los sensores) y tiene tecnología OLED, que consigue colores más vivos, negros «auténticos» y mayor contraste ( 1.000.000:1). Tiene 5,8 pulgadas, 0,3 más que la del iPhone 7 Plus, y a pesar de ello es mucho más pequeño y ligero: casi 1,5 centímetros y 30 gramos menos. Sin embargo, es un poco más grueso: 0,77 centímetros frente a 0,75. En cualquier caso, es mucho más manejable y la calidad de construcción es extraordinaria. Desaparece el botón home y con él el lector de huellas, así que el usuario habitual de iPhone tendrá que acostumbrarse a hacer algunos gestos diferentes, como deslizar el dedo desde abajo para ir a la pantalla principal. Es el único móvil de la manzana con reconocimiento facial, que se utiliza para desbloquear el terminal o pagar con Apple Pay. La cámara trasera tiene las mismas especificaciones que la del 8 Plus, pero la frontal supone un avance notable. Además de encargarse del mapeo del rostro, permite sacar selfies con un primer plano supernítido y fondos perfectamente difuminados, y sirve para crear animojis: emojis animados que copian las expresiones de la cara del usuario. Ideal para instagramers y aficionados a la mensajería instantánea. El iPhone X lleva el mismo procesador y chip gráfico que la serie 8 y tiene también capacidad de carga inalámbrica. Apple dice que tiene «hasta 2 horas más de autonomía que en el iPhone 7». Es decir, no lo compara en este aspecto con el iPhone 7 Plus; respecto a este ofrece el mismo tiempo de reproducción de audio y de conversación, pero una hora menos de navegación y reproducción de vídeo, respectivamente. Los precios, llegados a estos niveles, son lo de menos: 1.159 euros la versión de 64 GB y 1.329 la de 256 GB. Solo habrá dos colores: plata y gris espacial. Un último detalle a tener en cuenta: el iPhone X no llegará a España hasta el 3 de noviembre y como suele ser habitual la disponibilidad en las primeras semanas (e incluso meses) será limitada, así que quienes estén ansiosos por estrenar un teléfono de Apple quizá deban optar por otro modelo.

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