Apple cumple cinco años de su nueva era con Tim Cook al frente

A. Sokolov, Ch. Dernbach CUPERTINO / DPA

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ROBERT GALBRAITH | Reuters

En un lustro, la firma sumó una fortuna de 203.000 millones de euros y vendió mil millones de iPhones

23 ago 2016 . Actualizado a las 08:05 h.

El 24 de agosto del 2011 Steve Jobs tomó una decisión inevitable. El cofundador de Apple, que llevaba años luchando contra el cáncer, dejó finalmente su puesto como director ejecutivo de la empresa y pasó a presidir el consejo de administración, aunque murió pocos meses después.

El legado de su vida quedó en manos de Tim Cook, que tenía entonces 50 años y conocía la empresa a la perfección. Jobs había conseguido revolucionar el sector con productos como el iMac, iPod, iPhone y iPad y fue uno de los grandes responsables del boom de los teléfonos inteligentes, los smartphones. Muchos analistas pusieron entonces en duda que Cook, conocido por optimizar la cadena de producción, estuviese a la altura.

Cinco años después, Apple cuenta con una fortuna de 203.000 millones de euros, vendió mil millones de iPhones y las pasadas Navidades registró los mejores beneficios trimestrales de su historia, 16.200 millones de dólares. Entre tanto, el iPhone se ha convertido en su producto estrella y ha llegado a suponer dos terceras partes del negocio de Apple. Así que cuando este año el famoso smartphone empezó a perder empuje, supuso un importante golpe para el conjunto de la empresa. «Sí, para nosotros este año va un poco hacia abajo. No todos los años se sube, ¿sabe?», dijo Cook a The Washington Post. Pero aunque el negocio de los smartphones se esté debilitando, para Cook sigue siendo «el mejor mercado del mundo» a largo plazo. Bajo el mando de Cook, Apple avanzó en una nueva categoría de producto, el Apple Watch. La empresa todavía no ha dado cifras, pero, según estimaciones de los expertos, en el primer trimestre Apple habría vendido 3,6 millones de relojes y ahora las ventas se situarían en 1,5 millones trimestrales. De ser así, se trataría de un buen negocio, pero no tan brillante como el que muchos esperan de cada nuevo producto del gigante tecnológico.