La camisa que pudo salvar a Albert Rivera


Arremangado, con el botón superior de la camisa desabrochado y un humilde Swatch de color naranja en la muñeca. Así se presentó Albert Rivera al primer debate de esta campaña bis de las generales, donde sudó a chorros frente a un adversario armado únicamente con una corbata mal anudada, pulseritas y un bolígrafo. Rivera cayó en la emboscada de Salvados porque no conoce el PCM (Phase Change Material), un tejido desarrollado por la NASA para los trajes de los astronautas que permite regular la temperatura corporal y retrasar la aparición del sudor. Ministry of Supply, una empresa creada por tres estudiantes del MIT, consiguió una licencia para utilizarlo y han lanzado la camisa Apollo, con la que su usuario, dicen, «nunca está demasiado acalorado, ni demasiado fresco». La camisa Apollo absorbe la humedad, resiste a las manchas de sudor y su tela se estira en cuatro direcciones para conseguir un «ajuste atlético». Esta hecha con un 57 % polyester y un 43% Outlast (el nombre comercial del tejido mágico, que también se emplea, por ejemplo, en algunas chaquetas de moto o en prendas de alpinismo). Solo tiene un problema, y es que se fabrica en Fuzhou, una ciudad industrial de China. Y eso no casa bien con el discurso de Rivera contra la deslocalización de empresas.

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La camisa que pudo salvar a Albert Rivera