Instagram busca beneficios tras un lustro de fotos bonitas

Con 400 millones de usuarios activos mensuales y más de 3.500 millones de «Me gusta» diarios ha adelantado a Twitter para consolidarse como segunda red social a nivel mundial


Madrid

La madurez no tiene por qué esperar siempre a los 18 años. En el caso de Instagram, la popular aplicación para retocar imágenes y compartirlas desde el móvil, le ha llegado un lustro después de su nacimiento. El pasado seis de octubre, la plataforma celebraba esta efeméride. Y lo hacía convertida en un referente tecnológico: con 400 millones de usuarios activos mensuales y más de 3.500 millones de «Me gusta» diarios.

«Instagram nos ha permitido a todos convertirnos en fotógrafos, en hacernos creer que esa foto circunstancial con un filtro queda genial», sostiene Mauro A. Fuentes, director de Social@Ogilvy España. Unos guarismos que han llevado a esta compañía, creada y lanzada en 2010 por dos universitarios californianos, a desplazar a Twitter del segundo cajón del podio de las redes sociales. Por encima, muy por encima, Facebook, propietaria de Instagram, con casi 1.500 millones de personas registradas en todo el mundo. «Llegó en pleno boom de la fotografía móvil y del gusto por compartir tus vivencias en Facebook y desde el móvil», resume Phil González, fundador de la red mundial de Instagramers, que destaca lo «adictiva» que resultó desde el principio. «Instagram supo integrar desde el principio el concepto de microblogging de Twitter y añadirle el factor imagen, algo clave en el éxito en las redes sociales», valora.

Y es que Mark Zuckerberg va camino de convertirse en el rey de los smartphones. En su cartera, además de Instagram y Facebook, cuenta con WhatsApp (900 millones de usuarios) y FB Messenger (700 millones). Un conjunto que, según las estadísticas de la consultora App Anie, se convirtió en el póquer de aplicaciones más descargadas del 2014, tanto para Android como para iOS.

Sin embargo, los de Menlo Park se enfrentan ahora a la necesidad de hacer caja de esta inmensa parroquia. Con Facebook rodado y generando grandes beneficios, le toca el turno al resto de miembros de la familia. WhatsApp, por ejemplo, resulta muy poco rentable frente a sus competidores. Por cada persona que utiliza este servicio solo consiguen seis céntimos de beneficio frente a los 7 dólares de la china WeChat o los 3,16 dólares de la japonesa Line, según cifras de la firma Activation.

«Instagram tiene una ventaja, que no empieza de cero, empieza con toda la experiencia de Facebook», defiende Fuentes, que pone el acento en la capacidad de la compañía para «segmentar audiencias» y la «ingeniería de datos, gustos, afinidades». En esa línea, el gigante digital decidió abrir una ventana a la publicidad en Instagram. Ocurrió hace dos años y recientemente, el pasado mes de septiembre, llegó a España, donde los usuarios empezaron a ver carruseles de imágenes de las marcas o fotografías con enlaces para descargar aplicaciones.

Mutación

Pero esta no es la única mutación que ha sufrido Instagram. En primer lugar fue el vídeo, una compatibilidad que llegó hace dos años después de que Twitter se hiciese con Vine, una aplicación para crear vídeos cortos y reproducirlos en bucle. Después llegó Hyperlapse, para concentrar vídeos largos en unos pocos segundos gracias a la cámara rápida; y Layout, que permitía crear collages con varias imágenes. Las novedades han seguido después del verano. Hace unas semanas se veía como Instagram rompía la cuadratura del círculo a que estaba obligada desde sus inicios permitiendo cargar archivos horizontales y verticales. «El pensar en formato cuadrado me gustaba, no me importaba hacer el esfuerzo, pero entiendo que para fotógrafos paisajistas o más tradicionales el mutilar sus fotos hechas en formato 35 mm les podía costar», sostiene Fuentes.

Esta semana sorprendía con el anuncio de Boomerang. Se trata de una herramienta que capta varias imágenes en alta calidad y las fusiona en un vídeo de tres o cuatro segundos que se repite en bucle. Un formato que recuerda mucho al de los GIF, un formato de imágenes animadas para la publicidad en internet. Sin embargo, su uso más extendido ha acabado siendo los memes y otras parodias. «Ahora habrá sin duda una ola de usuarios que se animarán a hacer grabaciones de situaciones originales, divertidas y que, compartidas luego en Twitter, podrían ser muy virales», augura González.

Beckham, el clan Kardashian y Taylor Swift: los reyes de la alfombra roja de Instagram

Instagram se ha convertido en un espacio muy utilizado por famosos, cantantes y actores que han hecho de sus cuentas una especie de alfombra roja. Así, la cuenta más seguida en todo el mundo es la de Taylor Swift, con más de 50 millones de usuarios. Le pisa los talones Kim Kardashian, con 50,1 millones. No en vano, las Kardashian son el clan más popular de la aplicación.

Además de la medalla de plata de Kim, sus hermanas Kendal, Kylie y Khloe ocupan el puesto 7, 8 y 9 respectivamente del top ten de Instagram. Esta familia se disputa también los récords en la red social. Así, Kim Kardashian tenía el honor de haber subido la foto con más «Me gusta»' en estos cinco años -2,4 millones- gracias a una imagen de su boda con Kayne West. Sin embargo, fue Kendal la que con un selfi batió el récord de Kim con 3,1 millones.

Entre los hombres, el británico David Beckham es uno de los más populares. El ex del Manchester y del Real Madrid abrió su perfil para celebrar sus 40 años y protagonizó un debut nunca visto antes: un millón de seguidores en un día. En España son precisamente los futbolistas los que más atención generan. De esta forma, Andrés Iniesta (7 millones de seguidores) lidera la clasificación por delante de Iker Casillas (6,6 millones). Les siguen, de cerca, Gerard Piqué (5,8), Sergio Ramos (5,3) y Cesc Fábregas (4,2).

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