Un joven español descifra un código usado en la Segunda Guerra Mundial

Europa Press MADRID

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El joven ha retado a cuqluier persona a averiguar la estructura del mencionado código por una recompensa de 25.000 euros 

27 ago 2015 . Actualizado a las 19:29 h.

Un joven español de 22 años, Didac Sánchez, ha descifrado el sistema de encriptado utilizado en el último mensaje pendiente de transcripción de la II Guerra Mundial. Además, ha retado a cualquier persona a averiguar la estructura de este código con una recompensa de 25.000 euros. Después de tres años de investigación y una inversión de 1,5 millones de euros, Sánchez ha creado un nuevo software de seguridad denominado 4YEO (FourYourEyesOnly), basado en la estructura del código encriptado no descifrado hasta el momento, que se comercializará a finales de 2016 y permitirá encriptar cualquier texto o documento, emails, conversaciones por WhatsApp, Messenger, SMS, Skype y Telegram, así como llamadas telefónicas.

En comunicación oficial del pasado 22 de julio de 2015, el Gobierno británico a través de Chris Wilson, de la oficina de prensa del servicio de inteligencia GCHQ, confirmó a Didac Sánchez que este código, hallado en un tubo metálico atado a la pata de una paloma mensajera, seguía sin ser descifrado. Con el fin de demostrar la inviolabilidad del sistema que utiliza el programa 4YEO basado en este código utilizado por los británicos y la resistencia francesa, Didac Sánchez ha publicado un mensaje de idéntica estructura en su página web, desde donde ofrece 25.000 euros a quien consiga descifrarlo.

Las bases de este concurso están depositadas ante la notaria de Barcelona Francisca Aloy Martorell y el plazo para su resolución se inicia el 1 de septiembre y expira el 31 de diciembre de 2015. «Hasta ahora los servicios de inteligencia no habían podido descifrar el código de este mensaje porque carecían de la palabra clave, el libro de códigos y el método utilizado para la encriptación. Tras conseguir descifrar el método utilizado, he desarrollado un software que creo es de los más seguros del mundo, puesto que he adaptado el código británico a la seguridad de datos que precisan hoy las nuevas tecnologías», explica Dídac Sánchez.