Un joven español descifra un código usado en la Segunda Guerra Mundial

El joven ha retado a cuqluier persona a averiguar la estructura del mencionado código por una recompensa de 25.000 euros 


Madrid

Un joven español de 22 años, Didac Sánchez, ha descifrado el sistema de encriptado utilizado en el último mensaje pendiente de transcripción de la II Guerra Mundial. Además, ha retado a cualquier persona a averiguar la estructura de este código con una recompensa de 25.000 euros. Después de tres años de investigación y una inversión de 1,5 millones de euros, Sánchez ha creado un nuevo software de seguridad denominado 4YEO (FourYourEyesOnly), basado en la estructura del código encriptado no descifrado hasta el momento, que se comercializará a finales de 2016 y permitirá encriptar cualquier texto o documento, emails, conversaciones por WhatsApp, Messenger, SMS, Skype y Telegram, así como llamadas telefónicas.

En comunicación oficial del pasado 22 de julio de 2015, el Gobierno británico a través de Chris Wilson, de la oficina de prensa del servicio de inteligencia GCHQ, confirmó a Didac Sánchez que este código, hallado en un tubo metálico atado a la pata de una paloma mensajera, seguía sin ser descifrado. Con el fin de demostrar la inviolabilidad del sistema que utiliza el programa 4YEO basado en este código utilizado por los británicos y la resistencia francesa, Didac Sánchez ha publicado un mensaje de idéntica estructura en su página web, desde donde ofrece 25.000 euros a quien consiga descifrarlo.

Las bases de este concurso están depositadas ante la notaria de Barcelona Francisca Aloy Martorell y el plazo para su resolución se inicia el 1 de septiembre y expira el 31 de diciembre de 2015. «Hasta ahora los servicios de inteligencia no habían podido descifrar el código de este mensaje porque carecían de la palabra clave, el libro de códigos y el método utilizado para la encriptación. Tras conseguir descifrar el método utilizado, he desarrollado un software que creo es de los más seguros del mundo, puesto que he adaptado el código británico a la seguridad de datos que precisan hoy las nuevas tecnologías», explica Dídac Sánchez.

El origen

En 1982 David Martin, un ciudadano de Surrey (Reino Unido), reformó su vivienda y encontró en el conducto de su chimenea el esqueleto de una paloma mensajera que llevaba una cápsula roja sujeta a la pata. El tubo contenía un mensaje cifrado que los servicios de inteligencia de todo el mundo no han conseguido descifrar hasta el día de hoy. Se piensa que este mensaje pertenece a las fechas del «Día D», cuando fue realizado el desembarco en Normandía, el 6 de junio del 1944.

Durante dicha jornada, Winston Churchill decretó silencio absoluto de radios y se utilizaron palomas mensajeras en muchos de los mensajes enviados al centro de inteligencia de Bletchley Park (precedente del actual GCHQ), donde trabajaba el matemático Alan Turing, principal artífice del desencriptado de los códigos nazis elaborados por la máquina «Enigma». La paloma en cuestión, catalogada como 40TW194, murió misteriosamente en la chimenea de David Martin, al parecer exhausta. Provenía, seguramente, de la costa francesa. Diversas fuentes conjeturan que esta paloma iba acompañada de otra catalogada como 37DK76, que tampoco llegó a su destino.

Es muy probable que el ave - como otras similares- se dirigiera a Bletchley Park, donde los criptógrafos aliados dirigidos por Aland Turing tenían su base operativa, y donde también se encontraba una unidad de los servicios de inteligencia del M16, distante a sólo cinco millas de la vivienda de Martin. El mensaje que transportaba dicha paloma iba dirigido a X02 (supuestamente el Bomber Command) a las 16:45 horas. El mensaje escrito en un fino papel de cigarrillo contiene 27 códigos, cada uno de ellos de cinco letras o números. La firma el supuesto Sargento W. Stot.

Más de 250.000 palomas mensajeras en la II Guerra Mundial

Los historiadores cifran en un total de 250.000 las palomas mensajeras que fueron utilizadas durante el conflicto. Ya durante la I Guerra Mundial estas aves tuvieron un papel muy destacado en la transmisión de mensajes. Entre sus muchos beneficios destacaba el hecho de que se enviaban información secreta evitando las transmisiones vía radio que podían ser interceptadas por el enemigo. Algunas de estas palomas mensajeras han recibido honores militares. Entre estas, una paloma americana catalogada como G.I.Joe que en 1943 salvo la vida a un centenar de soldados aliados; o la Mary of Exeter, que se caracteriza por haber sido usada en muchas misiones y haber recibido 22 impactos antes de fallecer.

La última información relacionada con este mensaje data del año 2012, cuando el militar canadiense retirado Gord Young declaró que el paracaidista británico Sargento William Stott, de 27 años y miembro de la unidad de los Lancashire Fusilers, murió en julio de 1944 y está enterrado en Francia en el cementerio de las tropas de la Commonwealth, información que no ha sido confirmada por el GCHQ. La agencia de inteligencia británica hizo público un comunicado el 22 de noviembre de 2012 en el que afirmaba que sin el acceso a los libros de códigos relevantes y sin detalles sobre el procedimiento usado en la encriptación, este mensaje era todavía imposible de desencriptar.

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