Windows 10 y la privacidad


Es la gran esperanza de Microsoft. El nuevo sistema operativo concebido para servir de motor por igual a ordenadores, tabletas y móviles. Fue lanzado al mercado el 27 de julio, y de momento no ha dado mucho que hablar. Ni para bien ni para mal. Pero en pecé será un éxito. Es gratis y cualquier usuario que ahora cuente con un Windows 7 o un Windows 8 puede hacerse con él con mucha facilidad, como si se tratara de una actualización más del sistema.

Windows 10 recupera el clásico menú de inicio eliminado con Windows 8. Y ofrece otras novedades jugosas: un arranque y un cierre más rápido; un nuevo navegador, Edge, que sustituye al obsoleto Internet Explorer; y un asistente personal, Cortana.

Es como la Siri de los iPhone, o el Google Now de los dispositivos Android. Puede dar respuesta a preguntas, cantar, contar chistes y encargarse de un montón de tareas. A cambio, como sus congéneres, recopila un montón de información sobre el usuario. ¿Y qué hace con ella? Aparentemente, la guarda en una libreta. Y supuestamente uno puede desactivar que recoja datos, pero al parecer los sigue mandando. Ahí está la polémica. Y la gran duda sobre un sistema que, una vez instalado, no permite rechazar actualizaciones. Tal vez Windows 10 sea gratis. Quizás haya que pagarlo, como tantas otras cosas, con nuestra privacidad.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
8 votos

Windows 10 y la privacidad