Vientos de cambio en el 40 cumpleaños de Microsoft

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Fundador de Microsoft, Bill Gates
Fundador de Microsoft, Bill Gates YURI GRIPAS | REUTERS

La compañía llega a la edad adulta dirigida por un Satya Nadella obsesionado por sacudirle la imagen de dinosaurio de la industria. Todavía le queda mucho por hacer

04 abr 2015 . Actualizado a las 21:27 h.

Microsoft llega a la edad adulta con aires de renovación. Tras una etapa de flaqueza, en la que parecía que acabaría perdiendo su trono de empresa líder del sector tecnológico, la firma cumple este 4 de abril 40 años con un cambio de rumbo ordenado y orquestado por su nuevo director ejecutivo, Satya Nadella.

Al final de la era de Steve Ballmer, hace un año, parecía que el gigante del software languidecía. Mientras que Apple y Google se repartían el negocio en expansión con los smartphones y las tabletas -con sus iPhones, iPads y los modelos con sistema operativo Android-, Microsoft se encontraba prácticamente ausente del sector móvil.

La empresa consiguió mantenerse gracias a sus fuentes tradicionales, el sistema Windows y los programas para oficina Office, pero la venta de pecés y portátiles cayó sin cesar y, ante la ausencia de programas de Microsoft en los dispositivos móviles, los usuarios se acostumbraban a arreglárselas sin ellos.

Nadella ha sabido cambiado todo eso. En vez de seguir presionando con todas sus fuerzas para meter en el mercado sus propias plataformas, decidió estar presente con sus servicios y programas en los aparatos de la competencia. El elemento clave de Microsoft son los servicios de cloud (la nube), a través de los cuales el usuario puede sincronizar todos sus datos en diferentes dispositivos. Y aquí la empresa creada por Bill Gates cuenta con una herramienta clave, Azure. Será la siguiente de las muchas transformaciones de la compañía.

Bill Gates y Paul Allen -amigos desde la infancia- crearon en 1972 su primera empresa, con el objetivo de analizar datos del tráfico. Pero la idea que sería decisiva para su futuro se les ocurrió al caer en sus manos en 1975 la edición de enero de la revista Popular Electronic, en la que se presentaba la «microcomputadora» Altair 8800.

«Leímos entusiasmados lo que publicaban sobre el primer ordenador personal y, aunque no teníamos una idea clara de para qué se podría usar, enseguida nos quedó claro que nos transformaría a nosotros y al mundo de la informática», confesó Gates, 20 años después, en su primer libro, Camino al futuro. «La revolución comenzó y transformó la vida de millones de personas. En ese momento no nos podíamos imaginar hacia dónde nos iba a llevar».

El 4 de abril de ese mismo año Gates y Allen crearon la firma que al principio se llamó Micro-Soft. Gates fue el primero en comprender que había que separar hardware y software, que hasta entonces se ofrecían en un paquete único. Al ganar casi por casualidad el encargo por parte de IBM en 1980 para dotar de sistema operativo al primer pecé de la firma, Allen y Gates sentaron las bases del legendario ascenso de Microsoft. Y fundaron también la industria del software.

Paul Allen se fue de la firma en 1983, después de que le diagnosticaran un tumor linfático maligno que en los años siguientes trató con éxito. Y así entró como mano derecha de Gates el fornido Steve Ballmer. La visión de Gates y la habilidad en ventas de Ballmer no solamente llevaron «un pecé a cada escritorio», sino que, más adelante, con Windows 95, hicieron realidad para muchos usuarios la promesa de obtener «Information At Your Fingertips» («información al alcance de la mano», en este caso, sobre el teclado).