El doble-check azul de WhatsApp o el «hackeo» de Sony, entre las «tecno-pifias» del 2014

Apple, Google, Facebook o Heartbleed protagonizaron algunos de los grandes patinazos del sector el año pasado

Doble Check

2014 fue un año intenso en el que tendencias como el 4K o los wearables han cobrado fuerza, el interés por los móviles chinos se ha disparado y la realidad virtual ha tomado impulso. Sin embargo, en un gremio tan hiperactivo como el tecnológico también se han dado bandazos que han tenido como protagonistas a empresas como Whatsapp, Google o Apple. WhatsApp y el doble-check azul Los de Silicon Valley creyeron en noviembre que no bastaba con el famoso doble-check, la señal que indica que el mensaje ha llegado hasta su destino, e incorporaron al programa de mensajería el color azul. Si los dos ticks adquirían esa tonalidad significaba que el destinatario del mensaje lo había leído. La decisión generó una gran controversia, pues ponía en aprietos a quienes querían ignorar a ciertos usuarios. WhatsApp respondió a las quejas y permitió eliminar la funcionalidad pero, de momento, solo en Android. Samsung Galaxy S5 A pesar del rotundo éxito del Note 4 y de seguir en lo más alto del ránking de ventas, a Samsung se le sigue atragantando su particular pulso con el iPhone. El Galaxy S5 no consiguió lo esperado ya que se vendieron un 40% menos de terminales de lo previsto. Tres directivos han sido las últimas cabezas de turco tras Chang Dong-hoon, responsable del diseño, que fue relegado en mayo. A esto se suman los rumores de que el Galaxy Alpha, un gama alta de bordes metálicos, podría ser reemplazado por un modelo más asequible tras su tibia acogida. «Driveclub» y «Assassin's Creed: Unity» Un despropósito. Así fueron los dos lanzamientos más desastrosos del año en lo que a videojuegos se refiere. Driveclub, el título de carreras exclusivo de PlayStation 4, llegaba con un año de retraso y lo hacía en unas condiciones pésimas -el online, una de las partes fundamentales del juego, sencillamente no funcionaba-. Meses después, Sony y Evolution Studios han logrado reconducir la situación, si bien han pedido disculpas y han regalado expansiones que iban a ser de pago. En el caso de Assassin's Creed: Unity, llegó a las tiendas lleno de errores. Texturas que fallaban, caídas en el rendimiento, personajes flotando... Ubisoft sigue corrigiendo problemas y ya ha regalado expansiones y hasta juegos en compensación. Google Glass Parece que el interés por las gafas de realidad aumentada de Google se ha desinflado y que los relojes inteligentes se han situado como punta de lanza de la revolución de la tecnología vestible. Anunciadas hace mucho tiempo, aún no hay noticias sobre su lanzamiento comercial y los pocos que disponen de unas tuvieron que dejarse 1.500 dólares para hacerse con ellas. Aunque hay quien habla de un eventual nuevo modelo, se han cerrado las cuatro tiendas físicas donde se vendían y se ha visto cómo muchos desarrolladores han abandonado sus proyectos Amazon Fire Phone A Amazon no le fue nada mal con Kindle Fire, la tableta de bajo coste, y quiso probar suerte con un smartphone. El precio, 649 dólares, fue el gran problema. La compañía no logró atraer a los consumidores pese a que el dispositivo contaba con una novedosa función de perspectiva dinámica, una suerte de efecto tridimensional que evitaba al usuario las engorrosas gafas. En sus dos primeros meses, medios especializados apuntaban a que solo se habían puesto en circulación unos 35.000 móviles y las pérdidas serían de 134 millones de euros. El agujero Heartbleed Aunque el origen del problema se remonta a las Navidades de 2011, este pasado año se descubrió un grave error de seguridad en Open SSL, uno de los sistemas de cifrado de código abierto más extendidos de la Red. El cambio que introdujo un programador dejo expuestos millones de datos personales, ya que desde bancos hasta redes sociales hace uso de este complemento expresado con icono de un candado o la nomenclatura «https». Diferentes empresas y organismos emitieron informes con un número dispar de sitios afectados y gigantes del tamaño de Twitter o Dropbox pidieron a sus usuarios renovar sus claves abriendo de nuevo el recurrente debate de la seguridad en internet. Actualizaciones de Apple El software empañó el lanzamiento del iPhone 6 y el iPhone 6 Plus. Tim Cook vivió un auténtico quebradero de cabeza con las actualizaciones de iOS 8, que se acabó convirtiendo en una crisis del antenagate del iPhone 4 o los desatinos de sus mapas. El mal rendimiento de la batería, el pésimo funcionamiento del WiFi o los fallos en el lector de huellas se trataron de solventar con un parche que no mejoró las cosas. La compañía acabó decidiendo retirar la actualización para atajar estos fallos. Sin alternativas a Android e iOS Desde hace tres años se llevan sucediendo iniciativas como Firefox OS, que prometen erigirse como alternativas que no terminan de cuajar a escala global mientras iOS y Android se siguen repartiendo la mayor parte del pastel. La que parece tener más posibilidades de ganar terreno es Tizen, una solución liderada por Samsung entre otras compañías, que ha aterrizado en un pequeño grupo de máquinas como cámaras, relojes y algún teléfono de la factoría surcoreana, que también lo incorporará este año a sus televisores. Sony Pictures, «hackeada» En noviembre, un grupo llamado Guardianes de la Paz dejaba inservibles los ordenadores de la compañía, robaba 33.000 documentos de Sony Pictures, borraba sistemas críticos y volcaba toda la información en internet El FBI señaló a Corea del Norte como culpable y la empresa anuló el estreno de The Interview, una comedia que hacía mofa del líder norcoreano, Kim Jong-un. Finalmente, la película se estrenó en cines y plataformas digitales y recaudó 18 millones de dólares en menos de una semana. Facebook juega con sus usuarios En junio un informe revelaba que Facebook había estado jugando con los sentimientos de unos 700.000 usuarios en un experimento psicológico cuyos resultados se publicarían en un estudio académico. La compañía de Mark Zuckerberg provocó que algunos internautas vieran en su muro fundamentalmente publicaciones tristes y otros, noticias positivas. El estudio reveló que, mínimamente, los sentimientos y las emociones se contagian, pues los usuarios usaban más palabras negativas o positivas en sus propias publicaciones. A la compañía le llovieron críticas y, si bien no negó que los usuarios seguirán siendo cobayas, sí especificó que serían más responsables a la hora de realizar estos estudios.

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