«Trivial na Terra», un juego de mesa «made in» Galicia

A. Precedo

RED

Una aplicación para móvil busca crear una versión del famoso pasatiempo con mil preguntas para cada una de las 53 comarcas gallegas

21 jun 2014 . Actualizado a las 00:51 h.

¿Cuántas tardes hemos pasado alrededor de un tablero de Trivial? Era, y es, uno de los juegos de mesa por antonomasia, ideal para poner a prueba en familia o con amigos conocimientos de geografía, espectáculo, historia, arte y literatura, ciencias o de deportes, con un objetivo lúdico lejos de las tiranteces académicas. Sin embargo, las millones de preguntas, que buscaban ser respondidas para obtener una porción del queso que había que rellenar para hacerse con el triunfo, siempre se han caracterizado por su extrema frialdad y lejanía. Pocos eran los asuntos relacionadas con el calor de la proximidad.

Ante este vacío, Xesús Freire no lo dudó dos veces y se lanzó en el año 2008 a crear una aplicación para móviles y tabletas Android, aunque en un principio se empezó siguiendo el formato tradicional pero se desechó por la escasez de tiempo. Así, nació Trivial da Terra de Melide como respuesta para los colegios a una necesidad del servicio de normalización lingüística de los concellos de Toques, Santiso y Melide. Presentado el pasado 24 de agosto del 2013, la app consta de 200 preguntas en los campos temáticos de arte, cultura y sociedad, historia, medio y personajes célebres acerca de la comarca de Melide. «Fíxose de forma experimental, non había moitos medios e as preguntas realiceinas eu todas», explica Freire.

La dinámica es fácil y conocida por todos. De uno a cuatro jugadores deberán acertar diez cuestiones variadas para acceder a la fase final donde tendrán que responder correctamente una de cada tema para ganar la partida. Destinado especialmente para que los estudiantes de secundaria de la comarca accedieran a contenidos por los que de otra forma no se interesarían, también busca promover el uso del gallego en el campo de las nuevas tecnologías. Con el «embrión» ya creado y en pleno auge, la pregunta era clara y evidente: ¿por qué no seguir adelante?