¿PlayStation 4 o XBox One?

Con la próxima guerra de consolas a la vuelta de la esquina, la situación actual obliga a comprar de forma responsable, profundizando en aspectos desconocidos para evitar sorpresas de última hora

PlayStation VS XBox One

El sótano perdido

En menos de un mes se plantará en el mercado la octava generación de videoconsolas, plataformas de alta tecnología destinadas al ocio electrónico en el hogar y llamadas a abrir nuevas puertas dentro del campo del entretenimiento. Pero la situación actual obliga a comprar de una manera responsable, sin prisa, profundizando en aspectos desconocidos para evitar sorpresas de última hora. Con Nintendo Wii U en el mercado y alguna que otra propuesta diferente -como Ouya, la videoconsola basada en Android-, una nueva hornada de máquinas está a punto de despegar, por lo que no está de más recopilar toda la información disponible y ofrecer una comparativa sobre lo que ofrece cada una de las propuestas presentadas.

Todavía son muchas las incógnitas que rodean los nuevos sistemas de entretenimiento digital, pero ya hay muchas funciones y capacidades técnicas confirmadas tanto de la PlayStation 4 como de la Xbox One, para ofrecer una visión un poco más técnica de lo que está por llegar al mundo del entretenimiento.

Así pues, tanto la videoconsola de Microsoft como la de Sony cuentan con una CPU -o unidad de procesamiento central- x86 AMD Jaguar de 8 núcleos. Xbox One estará potenciada por un procesador de 8 núcleos, tendrá 8GB en RAM y contará con un disco duro de 500GB. De acuerdo con Marc Whitten, gerente de Xbox LIVE, los 8 mil millones de transistores que dan vida al corazón de la consola, permitirán que se desarrollen gráficos ultra realistas. Por otro lado, Xbox One incluirá de serie características que aprovecharán un motor de programación que parte del kernel de Windows 8. Aunque la consola no funcionará plenamente sobre el sistema operativo de Microsoft, gozará de muchas de sus funciones, además de mayor flexibilidad para multitarea. Entre otros detalles, la nueva consola de Microsoft tendrá lector Blu-ray, conexión Wi-Fi (802.11n), puerto de salida y entrada HDMI, y ranuras USB 3.0. En cuanto a las opciones de compatibilidad, Xbox One no será retrocompatible con Xbox 360

Por otro lado, la plataforma de Sony será similar a la arquitectura de un ordenador, por lo que, en un principio, desarrollar para PlayStation 4 será un poco más familiar para los estudios centrados en pecé. Sin embargo, en cuanto a núcleos de la GPU -o unidad de proceso gráfico-, la PlayStation 4 cuenta con 1152, mientras que la Xbox One llega únicamente con 768. La diferencia no es abismal, pero hay que reconocer que sobre el papel, PlayStation 4 será un poco más potente en cuanto potencia bruta en este aspecto.

Durante el desarrollo y anuncio de las dos plataformas, Sony expuso de manera concisa que su nueva máquina contaría con una memoria RAM de 8GB GDDR5, la última versión disponible en el mercado de pecé, que tiene una velocidad de transmisión de datos superior, por lo que se especuló sobre el encarecimiento final de la videoconsola. Xbox One también viene con una memoria de 8GB, aunque no será tan eficiente y veloz como la de Sony al ser DDR3.

Por otra parte, ambas videoconsolas contarán con una unidad Blu Ray para reproducir sus videojuegos, aunque en el caso de Xbox One el disco se utilizará una única vez para instalar el título en el disco duro y así aprovechar la velocidad de sus sistema operativo para realizar la multitarea sin esperas. De hecho, esta obligación de instalar en el disco duro hace posible una de las grandes bazas de Xbox One: la rapidez con la que podremos acceder a los videojuegos, cambiar entre funciones de juego y televisión o realizar actividades multitarea. Instalar videojuegos en el disco duro es importante, pues reduce el uso de la lente -que, en algunos casos, tienen una vida operativa no demasiado longeva- por lo que las nuevas videoconsolas vendrán dispuestas de un disco rígido de 500GB, siendo el de Xbox One ampliable mediante un disco duro externo. En la PlayStation 4 no será necesario instalar los videojuegos, por lo que no necesita una ampliación de disco duro por el momento, aunque sí que podrá ser reemplazado por otro de mayor capacidad si el usuario así lo desea.

Otro de los aspectos que más ha dado que hablar en la industria han sido los sensores de movimiento, introducidos y globalizados a nivel mundial por Nintendo con Wii. Microsoft apuesta fuerte por Kinect 2.0, que vendrá de serie con la videoconsola, mientras que Sony venderá por separado tanto su PlayStation Eye como su periférico Move, que realiza unas funciones similares al mando de Wii. Además, una segunda pantalla será aplicable al funcionamiento de los videojuegos, gracias a Microsoft SmartGlass -una aplicación disponible para cualquier tablet-, mientras que Sony apostará por su portátil PlayStation Vita para ejercer las funciones de segunda pantalla.

En cuanto a las funciones sociales, Microsoft y Sony apostarán de la misma manera a la hora de compartir contenido entre sus usuarios. De hecho, una de las grandes novedades de las nuevas máquinas es la oportunidad de ofrecer un servicio de retransmisión de partidas online para que otros jugadores se unan a ver nuestra partida o grabarlas en nuestro disco duro para, posteriormente, subirlas a la nube y así formar una comunidad de usuarios con contenido de calidad.

Sin ir más lejos, la nube será interesante no solo para ofrecer -y guardar- contenido por y para los usuarios, ya que Microsoft ha declarado que aprovecharán los nuevos servidores de Xbox Live para aumentar la potencia de la videoconsola y ofrecer nuevas experiencias a los jugadores. Y es que Xbox One podrá beneficiarse y desahogar su sistema al encargar tareas en procesadores remotos, lo que le permitirá a la GPU y CPU del sistema concentrarse en cálculos locales, ya sea de inteligencia artificial o de procesamiento de entrada. Básicamente esto implica abundantes recursos adicionales para los desarrolladores y, lógicamente, juegos más complejos.

Para jugar con otros jugadores a través de Internet, habrá que pagar una cuota en ambas máquinas. Microsoft con su Xbox Live -que a día de hoy ya cuenta con modalidad de pago para disputar encuentros en la red- y PlayStation Network que, mientras en PlayStation 3 se encuentra de manera gratuita, adoptará la modalidad Plus para ofrecer nuevo contenido y la posibilidad de jugar por Internet.

Otro de los paradigmas que más polémica han levantado ha sido la decisión de Microsoft de revertir los códigos de activación para todos los videojuegos publicados en Xbox One, lo que permite, por una parte, jugar a cualquier videojuego de nuestra biblioteca en cualquier videoconsola. De hecho, Microsoft ha confirmado que los títulos usados podrán ser revendidos y utilizados siempre y cuando el desarrollador lo permita, contando con una cuota -todavía desconocida- que será destinada al estudio del videojuego. PlayStation 4, en un principio, será más clásica, permitiendo el préstamo y venta de videojuegos de segunda mano sin ningún tipo de restricción, aunque abre la puerta a las desarrolladoras para permitir si quieren cobrar o no el material utilizado.

En cuanto a la retrocompatibilidad, ninguna de las dos plataformas aceptará videojuegos de sus predecesoras en un principio. Xbox One contará con una entrada HDMI extra que ejercerá de input, lo que implica que podremos conectar cualquier dispositivo -como una Xbox 360 o un TDT- para que la nueva plataforma sirva de puente. En este aspecto, es de esperar que Microsoft haga algún tipo de anuncio al respecto para aclarar las novedades con respecto al tándem Xbox One - 360 y lo que ofrecerá. PlayStation 4, por su parte, cuenta con la tecnología Gaikai, y se especula que, en un futuro, se podrán jugar a títulos retrocompatibles a través de Internet.

En definitiva, Microsoft y Sony cuentan con una máquina de prestaciones similares en cuanto a potencia. Aunque la propuesta estadounidense podría pasar por un poco más modesta en prestaciones brutas, esto será compensado a través del esperado servicio de la nube.

Xbox One llegará a 21 países de todo el mundo, presentando un mundo nuevo de videojuegos, música, televisión en directo, películas, deportes, aplicaciones y Skype, todo ello personalizado conforme a tus intereses y al que podrás acceder con el sonido de tu voz. Cada uno de los packs que estarán a la venta incluirá la nueva consola Xbox One con un disco duro de 500GB, reproductor de Blu-ray y Wi-Fi incorporado, el nuevo Kinect, un Mando Inalámbrico y una prueba de 14 días de Xbox Live Gold para nuevos miembros. El pack de lanzamiento Xbox One estará disponible a un precio de venta recomendado de 499,99 euros.

Sony Computer Entertainment por su parte, lanzará PlayStation 4 en territorio europeo el próximo 29 de noviembre, y el 15 de noviembre en Estados Unidos. Como ya se confirmó en el pasado E3 2013, el importe de la consola será de 399 euros, y estará disponible estas navidades en 32 paises. La consola, que ya supera el millón de pre-reservas llega con un sistema de fidelización para la transición a la nueva generación, ya que los jugadores que compren una versión de PlayStation 3 de determinados juegos, podrán comprar las ediciones digitales de sus homólogos de nueva generación a un precio que ofrecerá un descuento significativo. Entre los títulos que se acogen al sistema se incluyen Battlefield 4, Call of Duty: Ghosts y Assassins Creed IV: Black Flag. Aunque se advirtió que están tratando de ampliar el número de editoras que se acojan a la promoción.

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