iPad Mini: El tamaño sí importa

Una eventual pérdida de mercado empuja a la factoría de Cupertino a desarrollar una tableta más pequeña que se presentará mañana, un formato desechado por el difunto Steve Jobs


Michael Mcloughlin | Colpisa

«Son muy grandes para competir con un smartphone y muy pequeñas para hacerlo con el iPad». Ese fue el veredicto final de Steve Jobs cuando, en septiembre del 2010, tomó en sus manos la tableta que Samsung preparó para competir con el rutilante artilugio que Apple había presentado a principios de año. El difunto fundador de la factoría de Cupertino argumentó, entre otras cosas, que la apuesta por las siete pulgadas en la tableta de su rival surcoreano no era óptima para crear aplicaciones que explotasen las virtudes de este dispositivo. El genio de Palo Alto concluyó aquella completa diatriba afirmando que era un formato «muerto antes de nacer» y que los fabricantes «aprenderían la dolorosa lección» de que eran pantallas demasiado pequeñas y se lanzarían a por opciones más generosas, cercanas a las 9,85 pulgadas del iPad. Sus profecías fueron respetadas a pesar de que en muchas ocasiones se atreviese a desafiar las dinámicas normas del gremio tecnológico. Sin embargo, doce meses después de su muerte, Apple revisará la peculiar sentencia que dictó Jobs. Lo hará este martes, desvelando el iPad Mini, una versión de su tableta que con casi toda probabilidad se contraerá hasta las 7,85 pulgadas. El resto de detalles del iPad Mini navegan a caballo entre la rumorología y las filtraciones, pero las clásicas cábalas de los mentideros digitales indican que el iPad Mini solo estará equipado con WiFi y que es improbable que cuente con tecnología retina.

No son pocos los que interpretan el lanzamiento del nuevo iPad Mini como un movimiento preventivo de Tim Cook para blindar un liderato que cuenta con una cuota de mercado que oscila entre el 60 % y el 80 %, dependiendo si se atiende a los estudios más benévolos o no. Lo que parece preocupar son esos avisos que dicen que en dos años estos niveles podrían mermar notablemente. Otros, sin embargo, consideran que la apuesta de Apple por el iPad Mini va más allá de copar, con un dispositivo más asequible y mundano, un nicho de mercado hasta ahora descuidado y que responde al reto de conquistar el suculento segmento educativo.

La consultora Gartner sugiere que en el 2014 el iPad podría haber perdido su mayoría absoluta de ventas, aunque mantendría el primer puesto de un ránking que se presentaría mucho más apretado que ahora, en el que gran parte de las ventajas habrían sido fagocitados por la amplia oferta del universo Android. Dentro de la amalgama asociada a este sistema operativo móvil, destacan dos nombres por encima del resto: el Kindle Fire y la Nexus 7. La primera es una tableta fabricada por Amazon, la librería digital que fue lanzada por el americano Jeff Bezzos hace más de 16 años y que ha revolucionado el comercio por Internet. La segunda es el producto de una eventual alianza entre Google y Asus. En ambos casos miden siete pulgadas y los modelos más sencillos cuestan 199 euros. Un precio similar o ligeramente inferior con el que podría estrenarse el iPad Mini.

Diez pulgadas

Las tesis de Steve Jobs no estaban del todo equivocadas, al menos si se atiende a la parte en la que se augura la aparición de modelos de mayor tamaño. Samsung ha sido una de las más activas en este apartado y ahora pelea en los tribunales de medio mundo para demostrar que sus diseños, al igual que en los teléfonos, no infligen las patentes que con tanto celo parece estar dispuesta a proteger Apple. Hace pocos días trascendió que Google reactivó una de las coaliciones preferenciales en Mountain View y ya trabaja junto a la marca asiática en un proyecto que ha sido «prebautizado» como Nexus 10, que será una tableta ligeramente superior a las diez pulgadas. Una fórmula parecida por la que también ha apostado Amazon para redoblar la presión sobre el iPad con una reedición de 8,9 pulgadas del Kindle Fire HD, que estará disponible a partir del 20 de noviembre.

Sin embargo, el reto más inmediato parece ser la primera tableta de Microsoft (10,6 pulgadas) que llegará al mercado el próximo viernes. Los de Redmond buscan un enfrentamiento directo con Apple y han puesto especial énfasis en los precios hasta hacerlos más competitivos de lo que se barajó en un primer momento: 489 euros por la versión de 32 gigabytes. Eso sí, sin incluir uno de sus mayores atractivos, la funda-teclado, por la que habrá que hacer un desembolso adicional.

Por otro lado, hay que esperar la acogida de los equipos híbridos y las tabletas que surgirán a raíz de Windows 8, así como proyectos low cost, como el que podría estar ultimando Google: una tableta de 99 dólares dirigida a una generación que todavía no ha adaptado estos dispositivos. En el polo opuesto del iPad Mini, experimentos como el Sony Vaio TAP, una megatablet de 20 pulgadas que llegará a las tiendas este mes.

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