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El tren y los tráficos, los retos del nuevo presidente del Puerto de Ferrol

Manuel Arroyo Alves
Manuel Arroyo FERROL

PUERTOS

La excavación de túnel supera el 94 %, pero la obra del viaducto aún no ha comenzado
La excavación de túnel supera el 94 %, pero la obra del viaducto aún no ha comenzado KIKO DELGADO

Francisco Barea toma las riendas con demoras en la conexión ferroviaria a Caneliñas

28 ago 2021 . Actualizado a las 04:45 h.

La Autoridad Portuaria Ferrol-San Cibrao navega por aguas agitadas durante los últimos meses. No solo por la situación de pandemia y la crisis del carbón, sino también debido a los cambios internos -dos relevos de presidente en apenas ocho meses-, las dudas sobre la obra de la conexión ferroviaria a Caneliñas y la dilatación de los plazos de esta, en un contexto de caída de tráficos a nivel local. El nuevo titular de la entidad, Francisco Barea Paz (Ferrol, 1972), tendrá que hacer frente a una serie de retos cuyas bases están sentadas, pero que todavía no son una realidad.

El tren a Caneliñas

Es la piedra angular sobre la que se sustenta la pujanza de Caneliñas. La conexión ferroviaria con la meseta es condición sine qua non para que la dársena exterior se posicione entre los puertos de la fachada atlántica y cantábrica. La obra se inició hace ya más de cuatro años y, según el cronograma original, debería estar a punto de completarse. Sin embargo, la última modificación del proyecto dilata los plazos hasta la primavera del 2023, en el mejor de los casos, postergando así lo que debería suponer el espaldarazo definitivo a los recursos logísticos multimodales. O lo que es lo mismo: el traslado de mercancía desde el origen al destino utilizando diferentes transportes.

Dudas sobre las obras

En las últimas semanas, las fricciones entre el Puerto y la contratista de la obra de la conexión ferroviaria -la ute formada por Copasa, Ogmios y Geotúnel- han puesto en jaque la continuidad de los trabajos. ¿El motivo? Un modificado del proyecto con el que la empresa estaba en desacuerdo y al que el Consejo del Puerto dio luz verde en julio. La situación de desencuentro amenazaba, incluso, con la paralización de la obra, cuya inversión supera los cien millones de euros y que el Puerto tendrá que empezar a pagar a partir del 2023. Actualmente, el túnel de 5,5 kilómetros supera el 94 % de su excavación. Sin embargo, el viaducto sobre la ensenada de A Malata, que lo conectará con el tendido ferroviario, y que centró las discrepancias entre la entidad portuaria y la contratista, no se ha iniciado todavía.