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La factura del Ever Given en Galicia: sobrecostes y desabastecimiento

Cristina Porteiro
c. porteiro REDACCIÓN / LA VOZ

PUERTOS

El sector alerta del colapso de los puertos cuando logren reflotar el buque

28 mar 2021 . Actualizado a las 16:29 h.

La principal arteria comercial de Europa en el mar sigue atascada. No hay manera de destaponar el embudo que ha ocasionado el portacontenedores Ever Given en el canal de Suez. La mole de 400 metros de eslora y 200.000 toneladas ha cobrado identidad propia. El mundo se levanta y se acuesta con un ojo mirando al buque. Y no es para menos. Su pequeña aventura por el canal amenaza la economía mundial, herida de gravedad por la pandemia. Hay ya más de 230 navíos esperando impacientes para poder continuar la ruta. Cada día que pasa, se suman otros 50 y el coste para el comercio internacional podría alcanzar los 8.500 millones de euros al día, según la aseguradora francesa Euler Hermes. Y aunque parezca difícil percibir los hilos transparentes que entrelazan este suceso con Galicia, lo cierto es que el Ever Given ya está pasando factura a la economía gallega.

¿Qué actividades se ven afectadas?

Todas, en mayor o menor medida. Y eso tiene que ver con el desabastecimiento de petróleo y la eventual subida de precio: «España es uno de los principales importadores de crudo que utilizan esa vía de acceso», explica el economista Alberto Vaquero, antes de señalar a los tres productos más importantes para Galicia que se importan por esta ruta: textil, manufacturas de metal y electrónica. Los dos primeros «son clave en nuestra comunidad», alerta. La automoción, con Stellantis y sus auxiliares al frente, es el farolillo rojo. A la escasez de microchips y componentes que han sufrido en los últimos meses se suma ahora la interrupción del suministro asiático. No tienen stock. Y, a diferencia de otros sectores, tampoco tienen proveedores alternativos. El textil, aunque también podría verse perjudicado por la ralentización del comercio, está mejor preparado: «Es una cadena bien engrasada y en la moda son muy previsores, trabajan a seis meses vista. Inditex, por ejemplo, siempre tiene planes de contingencia y aviones preparados para poder traer sus mercancías», señala el delegado de Noatum en Galicia y profesor de Transporte Marítimo en el Máster de Dirección y Gestión de Comercio Exterior de la USC, Daniel Taboada. En los últimos años, el gigante gallego del textil inició la migración desde China -donde los costes laborales han subido- al norte del Mediterráneo, reduciendo el tiempo de entrega de contenedores de los 35 días a 10. ¿Qué hay del sector conservero? Las empresas están más preocupadas por el precio del crudo que traerá consigo el atasco: «Los precios del combustible ya han subido de manera importante y si se encarecen más se verá comprometida la competitividad de las empresas», admite el presidente de los empresarios gallegos y secretario general de Anfaco, Juan Vieites. No teme por la importación de materias primas, como el atún que adquieren en Asia. «Solo si la situación se alarga en el tiempo se verían desabastecidas las conserveras gallegas», apunta. Y es que las compañías trabajan con unas previsiones y unos estocajes en frigoríficos que les permiten afrontar circunstancias como esta. Solo si el atasco se prolongase uno o dos meses podrían tener problemas.

¿Habrá desabastecimiento o paralizaciones?

Hay opiniones para todos los gustos. Desde el Clúster da Función Loxística de Galicia llaman a la calma: «As cadeas de subministro adoitan contar con flexibilidade para reprogramar ante situacións que supoñan atrasos de varios días e mesmo semanas. Polo tanto, non se corre risco de desabastecemento». El presidente de la Organización empresarial de Logística y el Transporte UNO, Francisco Aranda, tampoco lo tiene claro: «No veo que vaya a parar ninguna industria por los componentes». En el lado opuesto está Taboada: «Va a haber retraso en las importaciones y me aventuraría a decir que puede llegar a haber desabastecimiento, que ya se venía sufriendo».