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La castañeta que Galicia pescaba en Mauritania está ahora en Marruecos

Somos Mar REDACCIÓN / LA VOZ

PESCA Y MARISQUEO

Al contrario que a principios de siglo, en el 2026 la castañeta o palometa negra casi ha desaparecido de las pescaderías gallegas.
Al contrario que a principios de siglo, en el 2026 la castañeta o palometa negra casi ha desaparecido de las pescaderías gallegas. CESAR QUIAN

España prevé indemnizar con 80.000 euros a los pesqueros afectados

31 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El último acuerdo firmado entre la UE y la república de Mauritania recogía en su categoría 3 la posibilidad de que seis buques gallegos de palangre de fondo capturasen al año 3.000 toneladas de palometa negra o castañeta (Brama brama) en fresco en aguas de ese país africano. Y aunque el pacto está vigente todo este año —todavía no se han cerrado las rondas de negociación para llegar a un acuerdo—, esas embarcaciones ya han desistido de faenar en esas aguas porque la rentabilidad de la pesquería ha caído en picado. Mejor dicho, en barrena. Los estudios científicos constatan que se ha producido un descenso de la población de castañeta en aguas de Mauritania tal que las capturas han caído más de un 90 % en los últimos años.

Los biólogos del Instituto Español de Oceanografía (IEO) que se han encargado de elaborar el informe señalan que la Brama brama es una especie oceánica, altamente migratoria, que habita a profundidades de entre cien y mil metros y que está fuertemente influenciada por los cambios en el clima y la temperatura del océano Atlántico. Y los datos de que disponen apuntan que la disminución de la castañeta en ese caladero responde a una combinación de factores, como son una elevada presión pesquera, la capacidad extractiva de las flotas industriales pelágicas, la reducción de la biomasa reproductora y los cambios oceanográficos relacionados con el cambio climático, sobre todo el aumento de la temperatura de la superficie marina en el área entre Senegal y Mauritania, que podría estar detrás de las modificaciones detectadas en su patrón de presencia geográfica.

Esto es, que como han acreditado esos trabajos científicos, las poblaciones de pelágicos de África occidental se han desplazado hacia el norte y ahora se encuentran en mayor abundancia en aguas jurisdiccionales de Marruecos, país con el que actualmente la Unión Europea no mantiene ningún acuerdo bilateral de pesca que permita acceder a esos caladeros.

El mismo informe del IEO recoge que los palangreros de fondo decidieron abandonar la pesquería este año por esa pérdida de rentabilidad derivada de la desaparición de la palometa negra, cuyo rescate está preparando ahora el Gobierno. Pesca ha sacado a consulta las bases que regularán la concesión de ayudas, que se otorgarán en régimen de concurrencia competitiva, precisamente por esa brutal disminución de las capturas de castañeta.

La orden. que estuvo a consulta hasta principios de julio, prevé que indemnizar a esas seis embarcaciones «implica un gasto de hasta 80.000 euros», que, según los afectados, se corresponden con el importe de las ayudas de mínimis permitidas legalmente. Establece, además, que se ofrecen «idénticas posibilidades de obtención y disfrute» y se asegurará «la percepción en igualdad de condiciones».

Una especie casi desaparecida en fresco de lonjas y mercados gallegos

En el 2019, los seis palangreros de fondo gallegos que faenaban en Mauritania pescaron 2.928 toneladas de castañeta, prácticamente las 3.000 que tenían autorizadas en el marco del convenio pesquero aún en vigor. En el 2025, esas embarcaciones descargaron 80 toneladas. Los rendimientos de palometa fueron disminuyendo de forma continuada desde los 3.650 kilos por días de pesca que se computaron en el 2017 hasta los 308 del 2025, «lo que supone una disminución de hasta un 92 % del rendimiento de la pesquería, haciendo inviable la misma», constata en su informe el IEO.

Esa caída de las capturas se ha notado tanto en los mercados como en las lonjas gallegas. La castañeta capturada en Mauritania se descargaba en Nuadibú y se traía en camiones a través del punto de inspección fronteriza (PIF) de Algeciras para vender en la lonja de Vigo. En este recinto, allá por 2019 se subastaron casi 2.800 toneladas, a un precio medio de 1,85 euros. Este año, en toda Galicia se pusieron a la venta 1.850 kilos, y ni uno solo en Vigo. Es Burela la que concentra la mayor parte de las ventas y se trata de castañeta capturada en el litoral por buques palangreros. Eso sí, el kilo se pagó a un precio medio de 5,83 euros.

En A Coruña, ciudad de gran consumo de castañeta, apenas se subastaron 155 kilos.