Las descargas de más de 40 cerqueros animan las subastas en la coruñesa lonja del Muro
PESCA Y MARISQUEO
Descargaron más de 250 toneladas de especies pelágicas el martes y este miércoles fueron 163, a las que se sumaron la del arrastre, que aportó la mayoría de la xarda que se vendió
08 abr 2026 . Actualizado a las 13:08 h.Las especies pelágicas están animando las subastas de la coruñesa lonja del Muro, donde esta temporada están descargando alrededor de cuarenta embarcaciones del cerco. El martes descargaron 41 y pusieron sobre el suelo de la rula un total de 250 toneladas de sus pescados estrella: jurel, sardina y bocarte. Se sumó la xarda, pero esta fue desembarcada, principalmente, por los arrastreros que operan en el puerto coruñés, aunque también la pescó algún que otro pesquero del cerco.
La también conocida por caballa, verdel o rincha comenzó a aparecer en el listado de subastas la semana pasada y continuó esta. De ahí que ya se haya podido ver en algunas pescaderías luciendo etiquetas que rondaban los 8 euros. En lonja, las 37 toneladas que se subastaron lo hicieron a una media de 5 euros, según fuentes de Lonxa de A Coruña. La que se vendió este miércoles (un total de 41 toneladas) se quedó a una media de 4,25 euros.
Este miércoles cayeron las descargas a 255 toneladas, de las que 163 correspondieron a los desembarcos de 43 cerqueros.
Mucho bocarte
El bocarte es el que más está animando el cotarro. Los cerqueros descargaron un total de 155 toneladas ayer martes. Los compradores la pararon cuando se cantaban entre los 2,5 euros del máximo y el 1,3 al que se pagaron las últimas. Este miércoles fueron 92 las toneladas vendidas, que oscilaron entre los 1,9 y los 3 euros.
Otro producto cuya temporada ya ha arrancado y empieza a aparecer en las subastas es la sardina. Todavía no está en el momento de más álgida demanda —ese será allá por San Xoán, en junio—, pero se vendió a una media de 1,3 euros el kilo y los cerqueros desembarcaron 57 toneladas de esta especie pelágica. Este miércoles fueron más, 71 toneladas, que se pagó igual.
Hasta el jurel se dejó ver. En menor medida que sardina y, sobre todo, que anchoa, pero las descargas sumaron 41 toneladas. En este caso, llegaron tanto en barcos cerqueros como en los de arrastre. Tamaño y precio, no obstante, fueron diferentes.
El del arrastre, de mayor tamaño, se pagó el kilo a algo más de 5 euros. El del cerco, en el que entran muchas más piezas por kilo, se pagó entre 0,75 y 1 euro, según fuentes de la rula coruñesa.