Las rayas, el tierno y asequible pescado sin espinas que triunfa en caldeirada
PESCA Y MARISQUEO
«Sabe a carneiro en xaneiro», febrero... y contiene vitaminas para las neuronas y las hormonas
13 feb 2026 . Actualizado a las 04:47 h.Rayas, en plural, porque en Galicia se capturan parte de las numerosas especies del género de las Raja, aunque, con muchísima diferencia, la más abundante es la de clavos o cravuda (Raja clavata), considerada por muchos la más sabrosa. A pesar de los trenes de borrascas que en las últimas semanas limitaron la pesca a su mínima expresión, a las lonjas gallegas también llegan la de pintas o pintada (Raja montagui), la mosaico o riscada (Raja ondulata), la común (Raja spp) y la cardadora o espiñeta (Raja fullonica). Al reducirse las descargas a la mitad que en las primeras seis semanas del año pasado, los precios de este tierno pescado blanco han subido, aunque continúa siendo asequible. Depende de la especie, peso y frescura, y de la tienda, pero pescaderos consultados apuntan que es posible comprarla entera por entre cinco y siete euros el kilo, entre 12 y 18 una vez limpia y troceada.
Ahora que en Galicia reinan los cocidos de Carnaval, las rayas pueden ser el contrapunto a los excesos cárnicos, un bálsamo por su bajo contenido en grasas, proteínas y calorías, así como por sus minerales y sus vitaminas del grupo B. Para todas las edades, porque no tienen espinas, sino cartílagos masticables. Si, como dice el refrán, «en xaneiro a raia sabe a carneiro», este pescado plano que nada sobrevolando armoniosamente el fondo marino también está en temporada en febrero, marzo, abril... Meses con erre en los que los marineros dicen que pescan más cuando «o mar está calmo e sae o sol».
Para saber especie y procedencia de las rayas basta leer las etiquetas en las pescaderías, aunque los profesionales del sector suelen ser buenos consejeros. Ellas y ellos venden listas para cocinar la parte comestible, las aletas. Al preguntarles cómo prepararlas, su primera sugerencia será en caldeirada, un tradicional guiso marinero que siempre triunfa por el pescado y las patatas cocidas con la guinda que marca la diferencia: la ajada con pimentón. Si esta receta es sabrosa y reconfortante porque calienta el cuerpo y el alma, las rayas también sorprenden cocidas y aliñadas con aceite de oliva, fritas, en salsa de tomate, al horno... Y ahora es un gran momento para disfrutarlas.
CUALIDADES Y PRECIOS
Las rayas son ricas en potasio, fósforo, sodio, selenio y magnesio, contienen omega-3 y destacan por su aportación de vitaminas del grupo B, sobre todo la B12 (contribuye al rendimiento neuronal) y la B3 (vinculada a la producción de hormonas sexuales).
Depende de la especie, pero supera los 90 en calorías y los 20 en proteínas que incluyen aminoácidos considerados esenciales y sobre uno de grasas.
Frescas, cotizan en lonjas a medias de 2,7 y 4,9 euros el kilo, y en pescaderías puede haber piezas enteras entre cinco y siete. Basta con pedirle al pescadero que la limpie y la trocee en tiras, y lista para cocinar.