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El berberecho sube un 49 %, la centolla un 38, la lubina un 27 y el jurel un 22, pero el lirio baja un 38

Somos Mar REDACCIÓN / LA VOZ

PESCA Y MARISQUEO

Un mariscador depositando en la lonja de Ribeira almeja que extrajo el 10 de febrero del 2026.
Un mariscador depositando en la lonja de Ribeira almeja que extrajo el 10 de febrero del 2026. MARCOS CREO

Los trenes de borrascas reducen las ventas en las lonjas, que se dejan un millón por semana

11 feb 2026 . Actualizado a las 04:45 h.

Con gran parte de la bajura parada la mayor parte del tiempo desde que comenzó el año y sin marisqueo en las últimas semanas para no remover los bivalvos debilitados por la pérdida de salinidad, no faltan productos del mar en Galicia gracias a los pesqueros de altura y a los más grandes de litoral, así como a los recolectores de moluscos que pueden faenar. Que no falten alimentos marinos frescos no quiere que no escaseen, lo que se traduce en una subida casi generalizada de precios. Por los trenes de borrascas, las lonjas gallegas se han dejado un millón de euros por semana desde que comenzó el 2026. Su facturación respecto al mismo período del año pasado se ha reducido en al menos 6,5 millones, según las cifras provisionales de la plataforma PescadeGalicia, gestionada por la Consellería do Mar.

Un 20 % menos de producto y otro tanto de ingresos, ya que el precio medio por kilo para el conjunto de pescados y mariscos subastados en las rulas gallegas solo se ha incrementado un 1,5 %. A un promedio de 6,06 euros por kilo, sin el 10 % de IVA ni tasas de alrededor del 3 %, las lonjas rondaron las 4.440 toneladas (-1.156) y facturaron casi 27 millones (-6,5). Datos generales que, por grupos, revelan una bajada del 47 % en las ventas de equinodermos, sobre todo erizos; del 42 en las de crustáceos como la centolla; del 21 en peces; del 13 % en cefalópodos como el pulpo o el choco; y sin apenas variación en bivalvos como las almejas. El roto económico se traduce en un 45 % en los equinodermos, un 27 en los cefalópodos, un 23 en los crustáceos y un 17 % en los peces y los bivalvos.

Ese panorama general se comprende mejor con los detalles de los precios redondeados de algunas de especies de pescados y mariscos. Sin impuestos ni tasas, en lo que va de año el berberecho se paga en las lonjas gallegas a un promedio superior a 8 euros el kilo, un 49 % más que en el mismo tramo del 2025. La centolla, a 16 (+38 %); la almeja babosa, a 28 (+34); la almeja rubia, a 18 (+ 20); la almeja japónica, a 15 (+ 11); el percebe, a 39 (+16 ); y el erizo a 15 (+7 %).

Siempre según las cifras oficiales de PescadeGalicia, el kilo de pulpo ronda los 12 euros (+8 %) y el de choco los 9 (+10). En cuanto a los pescados, la merluza, que representa el grueso de las ventas, se pagó en las rulas a un promedio superior a 6 euros el kilo (+ 4%); el jurel, a 3,3 (+22); la raya de clavos, la más abundante, a 3,6 (+25); la lubina o robaliza, a más de 18 (+27); y el gallo, rapante o meiga, a 7 (+17 %). Respecto a las seis primeras semanas del 2025, este año mejoraron las capturas de lirio o bacaladilla, lo que se ha traducido en un descenso del precio medio del 39 %, hasta 2,55 euros el kilo. Otro pescado que está algo más barato es el rape, a 6,2 euros (-8 %).

Si, como apuntan los pronósticos meteorológicos, los trenes de borrascas conceden una tregua a partir de este fin de semana, todo apunta a un incremento de la descargas de pescados y cefalópodos y, en consecuencia, a una moderación de precios. Pese a que gran parte de los mariscadores han optado por dejar de faenar para, en la medida de sus posibilidades, intentar proteger a bivalvos como el berberecho o las almejas, se desconoce el impacto de las continuas lluvias que han dejado la salinidad en mínimos. Por tanto, con el marisco persiste la incertidumbre.