La bajura puede pesar la pesca en el muelle y notificarla cuando pone rumbo al puerto
PESCA Y MARISQUEO
Ya es oficial que desde este 24 no deberá contar peces y bastará con registrar las capturas una vez al día
03 feb 2026 . Actualizado a las 22:36 h.Cuatro días ha tardado la Secretaría General de Pesca en hacer realidad las medidas con las que oficialmente adapta las exigencias del reglamento de Control de la UE a la «naturaleza de las actividades pesqueras» de la flota de bajura española. Después de los amarres, cierres de lonjas y concentraciones del lunes en puertos del todo el litoral, este viernes publica la resolución con la que formaliza lo acordado el 19 con Cepesca y la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores (FNCP), que ese mismo día decidió suspender las movilizaciones que había convocado. Desde este 24 de enero, los pesqueros de entre 12 y 15 metros de eslora ya no estarán obligados a registrar en el diario electrónico con precisión las especies que no sumen más de 50 kilos: no será necesario pesarlas ni contarlas, bastará con estimar las cantidades y anotarlas. Eso sí, cuando lleguen al muelle, la declaración de desembarque ha de «recoger la cifra correcta de cantidades capturadas por especie». También se libran de apuntar la pesca después de cada lance, pueden hacerlo «al menos una vez al día, antes de la entrada a puerto o un lugar de desembarque». En lugar de las cuatro horas que marca la normativa comunitaria, España les permite «realizar la notificación previa [de cuánto pescado llevan y de la hora de atraque] en el momento en el que pongan rumbo a puerto».
Al mismo tiempo que se extiende por distintos puertos un movimiento que considera insuficiente lo pactado por la FNCP y Cepesca, rechazándolo y reclamando que se exima a la bajura del diario electrónico, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación publica en el Boletín Oficial del Estado del 23 de enero la resolución que flexibiliza la normativa comunitaria y la adecúa a la flota del caladero nacional. Así, aunque la UE establece como norma general que los barcos han de notificar su llegada al muelle con cuatro horas de antelación, tiene en cuenta que los españoles de litoral «se caracterizan por operar en zonas cuya distancia a puerto» es menor y, además, «que ciertas actividades pesqueras se desarrollan en un período de tiempo inferior a estas cuatro horas». Por eso autoriza que los buques de entre 12 y 15 metros apunten en el diario electrónico con cuánto pescado vuelven cuando emprendan camino hacia el muelle. Como prevé el reglamento europeo, «las capturas que se notifiquen en ese momento podrán ser modificadas en cualquier momento antes de la llegada». Esta exención no se aplica a los «buques españoles cuya eslora sea igual o superior a 12 metros que realicen la pesquería de arrastre en el Golfo de Cádiz o en aguas de Portugal».
Cuando el 10 de enero entró en vigor una nueva fase de los controles europeos aprobados a finales del 2023, otro de los requisitos que puso en pie de guerra a la bajura española fue el de tener que declarar por separado todos los peces, sea cuál sea su peso, con un margen de error del 20 %. Un grave trastorno para barcos pequeños que cogen distintas especies, varias en pequeñas cantidades. Y equivocarse al calcular si un pez pesa 750 gramos o un kilo podía costarles una multa de 3.000 euros. Pesca también atiende lo que reivindicó la FNCP: Si los ejemplares de una especie juntos no pasan de 50 kilos «en equivalente de peso vivo, la inexactitud en las estimaciones de estas cantidades en el margen de tolerancia autorizado no será constitutivo de una infracción». Eso sí, la declaración de desembarque debe incluir «la cifra correcta», cuánto pesan las de cada especie.
Cuando el 10 de enero comprobaron que el reglamento de la UE contra el que ya habían protestado en el 2021, la bajura no se cansó de repetir que no podía pesar o contar todos los peces después de cada lance, y que era «inasumible» que el patrón los anotase en el diario electrónico al mismo tiempo que gobernaba el barco y dirigía las maniobras de pesca. No solo por la operatividad de embarcaciones en las que faenan dos, tres o cuatro tripulantes, sino también por el riesgo para la seguridad de los marineros y de la navegación. Ahora, Pesca hace oficial su decisión de que «se entenderá cumplida» esa obligación cuando se haga «al menos una vez al día, antes de la entrada a puerto o un lugar de desembarque».
España propondrá el lunes en Bruselas cambiar el reglamento europeo
En un comunicado difundido pasada la una y media de la tarde de este viernes, el ministerio sostiene que con estas medidas «cumple el acuerdo con el sector pesquero sobre las nuevas obligaciones del reglamento europeo de control». Citando palabras del ministro Luis Planas, la nota añade que «España tiene el firme compromiso de garantizar un control riguroso y, al mismo tiempo, asegurar que nuestras flotas puedan operar con certidumbre y eficacia».
Y este lunes, 26 de enero, en el Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca de la UE que se celebra en Bruselas, España presentará una «propuesta de modificación del reglamento para dotar al régimen de control de mayor claridad y flexibilidad, en consonancia con la operativa de la flota». En esa misma nota, Planas incide en el que desde el ministerio «seguiremos defendiendo los intereses de nuestro sector pesquero con determinación para lograr normas eficaces, sostenibles y operativamente viables para nuestras flotas».